lunes, 12 de octubre de 2009

Canción para Mercedes Sosa.

De las Mercedes Señora,
Generala dadivosa.
El pueblo honrado te llora.
.No lo dejes sin esposa.

No te quedes silenciosa.

Gracias dimos a la Vida
mamando tu libertad;
hartos sin sed ni bebida;
purgando tu soledad.

Penando en la oscuridad.


Cansada de vivir
se fue la Negra Sosa
¿Nacer para morir?
Por´ai anda la cosa.

Por´ai anda la cosa.

La voz de su garganta
tronó en los corazones.
La boca que le canta
no comprende razones.

Nos faltan las razones.


A la tierra de Alfonsina
vas noctámbula y gloriosa.
Queda huérfana Argentina
sin tu copla, Negra Sosa.

Ay, negrita generosa.


Dulce emoción voluptuosa,
Leyenda viva y famosa
Proezas, lunas y amores
bordan tus trinos cantores.


Mercedes, mi negra Sosa.


Mercedes Sosa, señora.
Mercedes Sosa, señora.

domingo, 11 de octubre de 2009

Consejo

Consejo.




Déjense de andar
por los pasillos oficiales
pidiendo la limosna de una beca,
un palco donde actuar, un premio, un auditorio.
Es harto inconcebible
que se llamen artistas los mediocres.
Ni intuición primigenia
ni Dionisio los riega.
Son nenes de papá
jugando en la comedia a ser famosos,
a venderse en Europa, descarriados,
dispuestos a codearse con los reyes,
en turbios escenarios donde suenen trompetas.

Nadie puede responder qué es el arte:
si el hedor de las mieses o la vida
cumplida,
si un escudo del miedo,
si epíteto del hombre
que desgarra imprudente mansedumbre o leyendas.

Nadie puede decir qué es,
y sin embargo,
se disfraza con máscaras añejas
adosadas al carro triunfal de los creyentes,
convulso como
una novia virginal en tinieblas.

¿De qué cielos vendrá, de qué planeta,
la palabra radiante,
el plasma demudado sobre tela desierta?

La potencia del viento
ululante confunde
y en cenizas expande
la secreta ironía
de notas musicales.

Nos embeben los tiempos
en larga cortesía
y el aspirante vuelve
cada vez con fe nueva;
se acomoda el zapato;
se persigna ante el monstruo;
aborta su talento y, con vergüenza,
agacha la tristeza.















( poema publicado en Letralia y levemente modificado a sugerencia del poeta leonés de cuyo nombre no quiero acordarme)

La poesía es aporética



En respuesta apresurada a un poeta que pretende que la poesía sea anónima pero se cuida muy bien de firmar las suyas, registrarlas, publicarlas y responder entrevistas a sus contertulios.





La poesía es aporética.
Incierta como teoría de los quarqs.
Intransferible.
Torbellino de ideas con microbios
de un mundo que se pudre en algoritmos.
La calleja es estrecha,
no entran todos
a dar clases del modo de ser libres.
¿Anónimos?
Seguro.
Sombras negras de un presente pasado,
nos van entumeciendo con palabras;
buscamos el perdón por la jactancia
que embriaga nuestra estúpida existencia,
primaria, inanimada
sin sentido,
destilando alambiques de cultura.
Es bueno desertar de los honores,
ser sobrio por opción,
como alquimista
con un método propio
de diademas y criterios funcionales.
Usted, señor Pacheco,
no andará leyendo a otros,
lo confiesa.
(Tampoco es menester que nos lo aclare,
se le nota)
Usted, se nutre de la sangre
de pobres hombres invisibles
que se avienen
a callar desde una silla bajo el fresno
las horas que no viven
y ven pasar la tarde
mientras sueñan
ese sueño inmortal que es pesadilla.

Si su poema es mío
(pues lo leo)
no mienta con su foto en las revistas,
ignore al caballero abigotado
aunque le insista,
aunque le insista.

Hay rédito innegable en su litigio.
Su voz resume el eco deshumano.
Hay mucho pleito viejo entre caciques.
Si recibe un telegrama que lo honra,
las llaves de Madrid o Colorado,
las llaves de Macondo o Bella Vista,
los insulsos clamores del espacio.
viajarán en oscuros colectivos
a donde van a dar los huesos olvidados,
como siempre que han ido, los anónimos huesos,
los huesos de Melpómene abusada,
los huesitos del niño que en la escuela
se apura a componer jaculatorias,
par estar en paz con la conciencia
del maestro tutor,
del think tank,
del camorrero.

Si como bien explica, la poesía
es un acto de amor, y trae amigos
que otean sus antífonas de gloria,
será porque su nombre es José Emilio
y no porque ha firmado:
2012.

Yo al menos, jamás le escribiría
a un número plagado de misterios.