martes, 30 de marzo de 2010

Ariel Pintor






En el feisbuk Ariel Pintor me ha escrito
que
la poesía afecta mis neuronas
y por si fuera poco, él ha agregado:
Tú me das mucha lástima, Lucía.
Ariel Pintor,
Ariel Anónimo en las redes.
Ariel compinche del escándalo
silencioso.
¡Qué razón que tenías!
Tendrías, sin embargo, que saber
por oficio y por literatura,
quien fue la rosa roja
que ha creado Dalí con su perfume,
la rosa meditativa de un cuadro ficticio
para la musa etérea,
la perdurable Gala de los Vientos.
Que sea tu pincel, pétalo y rosa,
que sea tu candor, una patraña.
Ariel Pintor,
no pintes horizontes triviales del concierto.
Pinta el labio cuajado de verdades.
La máquina de Dios se ha puesto en marcha.
Acelera tu pulso y los protones,
que es tiempo de frenar
y de acoplarse.
Las malas lenguas dicen demasiadas mentiras
para seguir destruyendo el planeta.
Demasiadas.
Pero, me temo Ariel,
Ariel Amigo,
que acertaste esta vez,
ardió el archivo,
en mitad de un engendro de palabras.
Mis métodos son simples estrategias;
mi objetivo evidente es el olvido.
Aberraciones que tolera el alba.
Yo también siento lástima por mí
intentando salvar a lo insalvable;
proteger lo que nunca hemos tenido
los acusados tontos, los heridos
por la perogrullada universal,
habiéndonos caído en saco roto
de sangre y de clavel en el estiércol,
con luto y llanto de mis penas mansas.

Los varones no saben distinguir ( de http://alubiasylupines.blogspot.com)





LOS VARONES NO SABEN DISTINGUIR.
Escrito por: Lucía Angélica FOLINO el 06 Jul 2008 - URL Permanente
Versión corregida para fb.


Los varones no saben distinguir.

Generalizan.

Corroen altaneros los anzuelos;

epígono del cuerno en bocanadas

despliegan su factura de machismo,

lo hacen al tuntún

y se equivocan.



Confunden lo hogareño

y el código de honor,

los trampantojos,

las vecinas de otoño

y los perpetuos volcanes.



Cuando amo quiero ser

una oveja full time; poder decirlo

sin hallar la vergüenza de mis actos

aunque tilden mi paraíso de flojedad,

pereza o negligencia.

Tiempo completo.

24 horas a sus pies,

pues lo único que importa es el contacto.


Cuando amo quiero estar

como un loro parlanchín

dictando leyes, profiriendo gritos

a los inoportunos visitantes;

o como una ciega monja abstrayéndome

del frívolo argumento de los viajes

que cuentan los carteros

-soeces, mercenarios como lunas-

para vivir atada a mi aparejo.


Cuando amo quiero conocer

las etimologías,

el tropo, el fotolito, la metáfora,

la rítmica y la métrica

de la cavidad de una boca

y una lengua

de hombre que me cubra entre sus grutas,

me cobije y me ampare.


Yo podría embadurnar los lienzos más feroces,

cantar en los teatros, llaga herida,

como un gran chimpancé amaestrado

y ser famosa.

¿Para qué?


Los varones no saben distinguir.

El relámpago no es trueno;

es luz devoradora y certidumbre.


Mis vértebras son cuerpos trascendentes.

Mi amor, malón desbaratado,

hasta en la cofas,

es realeza de etnia paleolítica

que atropella catástrofes eróticas

con moño de manual de lencería

en revistas femeninas del pasado.


Cuando amo,

soy toda oídos para él.

Peco en su nombre.

Soy manta que calienta en la flacura.

La zoca sin cautela que se ofrece

al humor de sus flujos turbulentos

con vapores, turgencias

y un dilema de brunas paradojas.


Los varones no saben distinguir

y por desgracia,

millones de mujeres

repiten el discurso viril

y se equivocan.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Los que matan por matar...

Los que matan por matar,
los intrigantes.
Los que matan por placer,
por avaricia.
Los que matan con la ley,
beligerantes.

Los que matan por arte, los ladinos.
Los que matan en nombre de la patria.
Los que matan por Dios o por destino.

Los héroes, antihéroes y antipatrias.
Los títeres, los parias y asesinos.

Los que matan de risa. Los bufones,
Los que matan la fe, con injusticia.
Los que matan el cuerpo y las pasiones.

Los que matan el tiempo y la razones.
Los que matan de sed, por cobardía,
Los que matan los pueblos, genocidas.

Los que matan de amor y los matones.
Los que matan de amor, por anarquía.
Los que matan de amor, los pajueranos.

Yo querría agregar que la Vida
es tarde o temprano
un seguro de muerte que compras
con pistola en mano.

Yo querría exigirte clemencia,
que no me abandones
a la suerte que esquiva mi puerta
a pares o nones.

Yo querría pedirte que vuelvas
a casa, algún día,
a matarme de nuevo en tu abrazo
de mentiras frías.

Obra social

OBRA SOCIAL.


En un remoto sitio de la imaginación
se alojan las ideas propias,
las precursoras,
las que cambiarán el mundo de raíz.
Millones de personas
las reproducen y habitan.
Cuentapalabras.
La creación verídica
asusta al más pintado.

Por eso,
cuando una idea exagerada irrumpe,
debemos suavizarla
pensando en el francés
que habló de domesticar al zorro.
Domesticar ideas no es distinto.
Significa quitarles su aire.
Amaestrarlas. Que se esfume
su vuelo vergonzoso
y la mirada poética del caos.
Hacerla callejera, predecible,
con un rasgo apenas peculiar,
innovadora,
para que aletee
original, auténtica y etérea.

He blasfemado tantas veces
contra los corruptos salteadores del camino,
tratando de corromper los sutiles caireles
de la poesía moderna.
Y sin embargo, aceptémoslo:
La transgresión tiene sus límites.

Ahora, me toca autorizar los bonos
de la Obra Social de poetas pobres,
y sujetarme al turno,
a los saludos forzados
a la señorita que atiende;
extender la mano a los desconocidos,
y que dedos y metacarpio sonrían
para ser alguien más en el vacío,
que respeta latiguillos decadentes,
como si fuera fácil,
y nunca hubiera pasado nada,
mientras del lado opuesto del mostrador
nos espetan:
"Es lo que hay"
y a resignarse.

Oxiuros y filarias

OXIUROS Y FILARIAS.




Oxiuros y filarias son parásitos.
Se propagan.
Larvas vermiformes de muchos insectos e individuos.
Orugas y lombrices.
Nematodos algunos, mas no siempre.
Cilíndricos o fusiformes, no segmentados.
Gusanos, que le dicen.
Gusano:
Persona vil y despreciable
-lo firma la Academia, tomá mate-
en pos de deyecciones de zurullo.
Parásitos del hombre y en especial del niño,
¿y por qué no?
Parásitos de la mujer
y en especial, la tonta.
La hembra del oxiuro
es la peor de todas.
Se enfila hasta el recto
para anidar sus puestas
en área cavernosa.
Sus mordeduras provocan
molestísimo prurito en los rebordes del ano,
conducto excretor,
taladro de volcanes de intestinos
gruesos y delgados,
modestísimo ano de las aldeas globales.
No estoy especulando.
Lo dice el diccionario.
Quien pudiera ser poeta o María Moliner
para explicarles tan clarito
que a mi amado le cabían señeras
como bordón y estribillo,
las metáforas filiformes,
filisteas,
con pendones de reyes
proclamando pueblos y territorios,
alojados en impúdica codicia,
con afán de lucro
-Lupus est homo homini-
y animus dominandi,
en cierta zona oscura y húmeda
a la que denominan
los ganapanes que se la juegan de testigos del oprobio:
coño - sur,
trasero de los prados urbanos, ay,
montero de cámara (o de Espinosa)
culo del mundo,
que no consigue aún con qué rascarse

domingo, 14 de marzo de 2010

Limpia, pule y da esplendor.

Hay días para pulir cacharros
y hay días para pulir poemas.

Cuando una pule cacharros
lo hace por los demás,
para caerles bien por impoluta,
bonita ama de casa;
para que otros te digan que te quieren
cuando la grasa adhiere cobardía
al sucio maculado de cocina,
porque el olor propende a establecerse
convidado de piedra en un velorio
de casas de familia
y nadie más que vos podría hacerlo
porque no hay nadie más, en esta jaula.
Lo hace para afuera,
sin mérito ni gloria,
como esa obligación de polizonte
descubierto en corrillo clandestino,
con manos en la masa,
sin motivo,
a sabiendas del costo que le aguarda
por estar en el sitio equivocado.

Cuando una pule poemas
lo hace para una misma,
por las ganas
de limpiar por dentro la impureza,
restañar las heridas de la carne,
lamentarse,
lamerse
sublimarse,
saberse perdedora y alegrarse
de estar allí, absorta en sus ideas;
esplender con el brillo de las letras;
apaciguar el tedio, detonarlo;
sentir que en la batalla va ganando
ante el pringoso día que le toca
para encogerse de hombros
resignada
contra viento y marea.

Pero, yo no venía a decir esto.
La introducción quedó monstruosamente larga.
No me puedo acordar qué plan tenía,
por donde iba a tirarles la toalla
a los dueños del mundo y sus hechuras
que cobran por mentir y encadenarnos.
No puedo recordar lo que he pensado
metida entre esponjita y detergentes
fregando la marmita de dos asas
con tapa de cristal,
en un esmero triste de afán escrupuloso.

Era algo genial, estoy segura,
algo que nunca han dicho
los poetas del coro de las musas.

sábado, 13 de marzo de 2010

Fin y principio

El fin es el principio. ( verso intraducible y primer poema de mi Retablo de duelos II )

El viaje o el chocolate

El viaje o el chocolate

Antes de viajar a Mendoza,
mi prometido
me regaló una caja de Lion d´or
para festejar nuestro aniversario:
Un año de noviazgo.
La sangre caliente,
los abrazos sensuales
no eran todavía la rutina obligada
de los esposos.
Cuando se fue
me comí la caja entera de bombones.
Un cuarto kilo de chocolate artesanal
del tipo suizo
con almendras, avellanas, mazapán y nueces,
envueltos en papel de seda.

¿Acaso no sería
suficientemente bueno el sexo con mi amante?

Al día siguiente me descompuse.
Solo bebí té con limón,
y entre náuseas y vómitos:
las corridas al servicio.
El doctor me recetó pastillas de carbón
que ahora se llaman de otro modo:
dos en la primera toma,
una cada seis horas.

Al día siguiente del siguiente,
amaneció lloviendo a cántaros.
Llovió copiosamente,
como si fuera esta noche la última vez.
Llovía mucho y  mucho.
El sol estaba oculto
detrás de nubarrones de tormenta.
Aún así, calentaba el Viernes Santo.
Me quedé en cama
viendo una película;
creo que era Secretos de montaña.
Mi novio me llamaba a cada rato
para ir sabiendo cómo me sentía.
Descolgué el teléfono a las tres de la tarde
y lloré tanto como el agua caída.
Su voz edulcorada
se entremezclaba con mis lágrimas
y la agrura por regurgitación del cacao.

Nunca la muerte

nos rozó tan de cerca.

viernes, 12 de marzo de 2010

Flipper

FLIPPER








"Escribir un poema se parece a un orgasmo"
Ángel González.



Escribir un poema
es como competir en el flipper.
Con frenesí de jugador,
que la bola no se caiga por el agujero.

Con un leve movimiento de caderas
que sinuosamente
dibujan un ocho.

Es casi (se parece)
una danza árabe.
Abajo.
Arriba.
Costado
Costado.
Las manos vuelan,
dibujan
se transmutan en palomas
caen al vacío.

El cuerpo vibra
al son de la música
que silba en nuestra mente
y solo nosotros percibimos.


Es más que un orgasmo,
Son dos, tres, cuatro orgasmos
en la misma página desnuda.
Espasmódico, violento,
sensual.

El poeta, no siente el frío
ni el calor,
lo describe.
Recorta en frases su infinito
caos universal
que espera ver la luz,
tras la mancha de letras oscuras
sobre el papel en blanco.

Escribir es la repetición
de antiguas ceremonias
con piadosa ingenuidad.

Un rito,
Un grito.
Un refrito.
Un bendito
plagio.
Una falsificación anodina.
Una acción trivial
que convertimos en sagrada
por equivocación,
por necesidad arrogante,
por devastar la
falta de crédito
cuando se acaben las fichas
que nos permitan
seguir pasando el rato
con felicidad de opulencia
en el flipper.

sábado, 6 de marzo de 2010

Apología del suicido

APOLOGÍA DEL SUICIDIO.
.






El amor por definición es eterno, nena.





Sigamos insistiendo.





El amor por definición es eterno, nena.

Si un solo ser humano fuera
capaz de amar a alguien hasta morir,
sigamos insistiendo.
Hay tanto trecho del amor al odio,
como distancia escapa
de la verdad a la mentira:
apenas un punto contuso.
Un punto euclidiano no tiene medida,
ni dimensiones, ni peso. Es un ente
de la gris geometría como una recta o un plano.
Un dibujo trazado en la imaginación.

Los encefalogramas muertos
dicen que es complicado
desde aquel lugar
querer convertirse en poeta.
Nuestros salubérrimos cartílagos,
la briosa osamenta que nos sostiene,
los músculos y carrilladas
de química heterogénea,
con acentos ortográficos
y perpendiculares
que zanjan inconvenientes variados,
son renuentes al pesimismo.


Si digo lo contrario y me cruzo de vereda
tendré una excusa perfecta
para mi suicidio, esta noche abatida.


Un suicidio perfecto de los pies a la cabeza
a la orilla de mares ilusorios.
Brutal desolladura.
Rasguño, esclusa, excoriación fatal:
Tautología y certeza.


Sigamos insistiendo.

Es la vida una repetición inútil y viciosa.
Una prerrogativa inconveniente
que nos deja inermes ante el peligro
del amor.
El amor.
El amor. Ahí está.
Míralo.
Míralo. Huele igual que las flores estivales.
Un saturnal con guirnaldas.
Una herejía. El cielo.
Un suicidio mayor no negociable.


Sigamos insistiendo.

El conflicto es el hombre – dijo Heráclito -
¿dónde residirá el problema atávico?
preguntamos nosotros.
Morir, matar,
amar, temer, partir.
Los verbos irregulares.
Mejor matar, mejor morir.
en sazón y dignamente.
Amar la muerte.
Temer la vida.
Partir del mundo
con la conciencia tranquila.
Nada hemos conquistado con quedarnos
a consumar los ritos ancestrales
para resistir este culto,
de sobrellevar nuestros nombres,
el terco fenómeno existencial
de la nada.
La nada que se viene tras la muerte.
La nada intrascendente, que es la vida
que llevamos sin vivir
por fuerza de la costumbre.

Yo no soy perfecta



YO NO SOY PERFECTA (You say you want a revolution)
Escrito por: Lucía Angélica FOLINO el 22 Jun 2008 - URL Permanente de la Comunidad de El País.


YO NO SOY PERFECTA (You say you want a revolution)


Yo no soy perfecta. No se confundan.
Ni fui ni lo seré, aunque me lo digan.
Mi primer novio era fiel a los Beatles,
Un fan casposo.
(You may say I´m a dreamer)

La cosa es que memoricé las letras
en inglés, por supuesto, biografías
con nombres de mujeres que no existen
en Studio Uno.
(There are places I remember)

El padre de mi hijo era un agente
de viajes y turismo, un entendido
en reservas de hoteles, aerolíneas
y en cruceros.
(That is confusing things)

Nos armamos la propia compañía,
de tanto que aprendí el abecedario,
las leyes de la empresa, las sabía
como nadie.
(In the land of submarines)

Mas luego, idealicé a un mal cantante,
un tipo que la iba de poeta,
Baudelaire y Rimbaud eran mi sopa
diaria y feliz.
(There's no fun in what I do if he's not there)

Contar sílabas me aburre y me fastidia.
Lo hice por complacerlos, lo confieso,
ni soy emprendedora ni soy lírica,
apenas Lu.
(without... a sky of diamonds)

Me llevo con mis huesos como puedo,
abro mi corazón a lo fortuito
mañana emprenderé música o griego,
quizás, no sé...
(Sergeant Pepper's lonely, Sergeant Pepper's lonely
Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band)

Tendré que irlo contando en los rincones,
de pie en los cursos o en un bar abierto,
no prometo nada, iré fluyendo
la vida es eso.
(And in the end the love you take
is equal
to the love you make.)

miércoles, 3 de marzo de 2010

Oda al sánguche de salame y queso.

22 Ago 2009

ODA AL SÁNGUCHE DE SALAME Y QUESO - un poema de Lucía Folino -
Escrito por: Lucía Angélica FOLINO el 22 Ago 2009 - URL Permanente de Comunidad de El País. Enfundá la mandolina.



ODA AL SÁNGUCHE DE SALAME Y QUESO.



Dulce sánguche
de salame y queso.
Con qué satisfacción
sublimas
nuestra hambre.
Los caldillos de congrio
te envidian.
El sushi,
el canapé,
la bagnacauda,
te coronan
de Rey.
Eres
Hombre y Mujer
en tu fina textura:
el queso,
el salame,
la Pan
que lleva en su vientre
ejércitos de miga
desafiando
lingüísticas ancestrales.
Descuellas
con esa carne
picada
entre las grasas,
en el culto
de lo lácteo
amaestrado,
que se entrega
al ayuno
y al espasmo
de ubres ordeñadas
y trigales
que dan
austeramente
el grano y el trabajo
del olvidado campo
en las ciudades.
Desde una cesta humeante
y sencillita
aromas la verdad
de tus entrañas.
¡Oh sánguche,
rendido y casquivano,
de Eros descendiente!
Con tus afrodisíacas
ptialinas
en la retaguardia
esperas detonar en la lujuria
de una noche de sexo y mesa fría,
le calmas el dolor a los enanos,
no cobras el placer a los gigantes.
Los sentidos
se alteran en tu regazo
salame, queso, salame.
Pan con pan.
No requieres artilugios
de mayonesa
o mostaza,
ni castañas de Cajú
ni canela de la India;
solo manos artesanas
que te amasan,
perfilan
y aderezan
con su frugalidad
de vino de los almacenes.

lunes, 1 de marzo de 2010

Reincidencias

REINCIDENCIAS

a Pappo.



Éstas son los culos
que cotizan en bolsa:
firmes y levantados,
pagan con placer sensual
las deshoras de la Historia.
Éstas son las panzas
que cotizan en bolsa,
groseramente alimentadas,
por compradores de salud en cuotas,
con saco y corbata,
expediente en mano.
Éstas son las filas de los desocupados
que cotizan en bolsa:
piquete, pecho y revólver,
donde crece la desilusión
que da pasto a la infamia.
Esta hilera es la fila de todos
los que llevan sus manos descalzas,
al verdadero Ministerio de la Injusticia,
-los delincuentes están fuera
del aire condicionado de Tribunal-.
Criollos, paraguayos,
coreanos con camisetas de Amsterdam,
tailandeses, karatekas,
orientales del otro lado del charco,
aguardan en los pasillos.
Éstos son los hombres
que acarrean en su bolso de cuero verde
a otros hombres que llenarán formularios
para obtener un número.
Éstos son los que no necesitan número,
que los lleve a la silla de espera
con otros muchos protagonistas
del talonario del almacén.
Éstas son las orejas del Banco Ciudad,
que están regenteando satisfechas
los timbrados del pánico.
“En la madrugada se mató Pappo”
dice el canal de tevé amarillista,
pero Pappo está tendido
con sus brazos ensangrentados.
Esta vez es cierto:
En la madrugada se mató Pappo.
Señores: Preparen sus dedos,
que la tinta tiene hambre.
Vamos a requisar la culpabilidad
de los inocentes.
Estas son las mañanitas
de la calle Tucumán,
casi 9 de Julio y Teatro Colón.
“Viva la Patria
aunque yo perezca.”
“Esta madrugada se mató Pappo”-
Apellido y nombre:
Napolitano Norberto.
Apellido y nombre, dije:
Responder en letras de imprenta.
Certificado de antecedentes penales.
Pida permiso para ser pobre
con dos testigos,
si no puede pagar el sellado.
Diríjase al Juez de Turno.
-Lo mismo que
en caso de accidente automovilístico
aunque el que muera sea el blues-
“Detrás de la línea, por favor.”
“Espere ser llamado”
¿Cómo debería decir:
“espere ser llamado” o
“espere a ser llamado”.
No persigo ser llamada por la muerte.
Pappo no habría querido.
Tampoco pretendo ser solo un llamado
de un teléfono que está roto.
Apuesto a que está roto,
porque de lo contrario,
me atenderías alguna vez.
¿Quién sigue?
Quinientos veintinueve.
Falta tanto todavía.
Una mujer se quita los zapatos,
le arden los pies.
Un bebé llora en brazos
de otra señora con remera rosa,
cartera rosa, lazo de pelo rosa,
aros de plata ¡con una estrella rosa!
Su tez morena, su aliño obsesivo
la delatan:
es argentina, falsa rubia,
como las que he visto de lejos en Miami,
aunque no necesitáramos visa,
ni trámites, en ese entonces,
no me equivocaría jamás.
Pappo ha muerto.
Quinientos cincuenta y cinco,
-¿capicúa de la suerte?-
¿Cuánto falta todavía para salir
de este agujero de nervios contenidos?
Algunos jóvenes lucen tatuajes
de tinta azul,
como la de la lapicera con que tatúo
este cuaderno de apuntes.
“Prohibido el uso de celulares.”
¿Me estarás llamando ahora
o seguirá descompuesto tu teléfono?
Seiscientos uno... dos...
-ya estoy cerca de la salida-
tres, -menos mal que falta poco-
cuatro... cinco...
Pero Pappo está muerto
y no habrá reincidencias.
Sin remedio.
Sin miedo.
Ha llegado mi turno.