jueves, 22 de abril de 2010

La tumba de los leprosos

LA TUMBA DE LOS LEPROSOS.




Aburridos de la vida,
rubios o morenos
padres de la misericordia,
caridad contaminada,
asesinos a sueldo,
caballeros de la melancolía,
parroquianos que se embriagan
entonando la ecuménica plegaria
de la meteorología,
dueños que copulan con el dinero,
todos, locos y conversos,
inhumanos cañones sin pólvora,
paladines sin mosqueteros,
hablan de verdades
y nadie sabe que la verdad
no existe:
Vanidades.

Es una ficción lenguaraz,
un relativismo manipulado,
una intención fallida,
la verdad es mentira
y la mentira huele.
Una herida que duele.


Escorpiones que van hacia atrás.
Pero hay que seguir
por el contracurso del río,
como si no fuera a secarse,
como si el sol del verano,
como si las nieves de julio.
Acomodarse.

Cauces poco profundos.
Vomitemos sobre la tumba de los leprosos.

Renacuajos

RENACUAJOS.
-güillegüilles-






Triste sino de pena capital,
decadencia del hastío.
A la deriva, sus salarios apisonados
degüellan las ajenas aguamieles.

Renacuajos.

El pavo real es una sombra
que vigila al caminante
y no está solo en su híbrida vergüenza.

Son cientos, son miles, son millones.
La Uno y la Dos, la Federal y la Privada:
¡alinearse!
CIA, exKGB, SCOTLAND YARD, FBI:
¡engreírse!
Los milicos, la pesquisa, el Mossad y los buchones,
la SIDE, los burgueses catatónicos
juramentados
y el garfio de los criminales
que aspiran a ser libres como hombres.

La legión de los que venden su alma al diablo
no tiene límites.

Se acostumbran tan pronto al rango del soplón,
que hasta las prostitutas
son más honrosas
que sus trajes de grises y obscenas cucarachas.

Los espías, mienten, bifurcan,
abochornan y confunden.

¿Ignoran que trabajan para pocos?
(Son doce los Caballeros de la Mesa Redonda
que adiestran las leyes de la Muerte)

Hay una zona oculta y prohibida
de la que no conviene hablar.
Mas, no hablar no es callarse
sino todo lo contrario
que es lo mismo que decirlo bien alto
señalando a los enanos
del grifo apolillado
por la delación sin escrúpulos,
con sus perros teléfonos móviles,
sus fotocopias,
sus ratones y teclados asiduos
de jeroglíficos marciales.

Por el lado que busquemos,
hallarás el fraude,
la ignominia,
la denuncia falaz,
el desencanto de sus cobardías enmascaradas.

¡Qué impaciencia
por verlos reptar en el fracaso!

Se presiente la liturgia del instante,
en el que otro guardia,
otro espía más hambriento y feroz,
o simplemente más joven,
les dará en el culo la patada
que será su última reliquia,
por miedo al avispero.

La innominada

Ya no soy anónima,

Estoy innominada en extramuros,

por una léxico-manía baudeleriana.

Develados los rasposos secretos,

francmasones, rosacruces, vaticanos,

la CIA y sus emergentes

están agonizando.

Despertaron mis ojos de hierba

con el beso del príncipe rana,

en una caja de cristal y roca.

Guardaban mi sepultura

bajo siete llaves

filisteos y pelasgos del proceso.

La palabra de Dios iluminó

mi senda hacia el futuro que viene llegando

sin que se haga tarde,

abriéndose paso

entre la histeria colectiva de los hambrientos.

Merecen indulgencia los apóstolos del Rey

pero el Rey mismo debe dimitir.

Su plan fue exterminado

con mis labios sensatos,

con mis manos cobardes, de uñas blandas,

sin verter una gota de sangre en las alfombras.

Apetencias, afuera.

Competencias, a un lado,

Aspiraciones bélicas, sádicas, nunca más.

El amor triunfante

ha instalado sus leyes rigurosas.

El oro de los tigres

es la paz de los pueblos nuevos.

martes, 13 de abril de 2010

Hipótesis

HIPÓTESIS.
Escrito por: Lucía Angélica FOLINO el 13 Jul 2008 - URL Permanente





A Rocinante le gusta mucho relinchar.

Y a mí también me gusta mucho relinchar.


¡Justí-í-í-í-cia! ¡Oh, qué hermoso relincho! 



The most beautiful knight of the worid


.



León Felipe.



El comandante terminó asesinado en un barranco.

Nadie dijo esta boca es mía.




Pablo Neruda.


A la puta que se llevó mis poemas ( Charles Bukowski.)









Supongamos:

-es una hipótesis-,

que usted hace un poema.

Pero, usted

es un despachante de Aduanas

de la plebe.


Supongamos,

-en la hipótesis-,

que llegan los corsarios,

se internan en su cueva

y se lo roban.

Le han quitado,

una música,

una idea,

un feto por nacer,

la floración de la rosa,

una herejía.


Le han sacado en un tris,

-ésta es la hipótesis-,

una ribera

donde va a dar su río de palabras,

un cordel para atar el firmamento,

un quirófano del alma,

una clepsidra en un verso

adjetivada.

Le han quitado de la boca,

en extramuros,

frases hechas, para siempre;

una biblioteca de noches despedidas,

la fe en la Humanidad

y el desconsuelo.


Supongamos que usted gestó un poema,

envuelto entre las sedas de un gusano

melancólico

y presenció pasmado y discreto,

es una hipótesis,

como el ladrón se lo vendía al vulgo,

y el vulgo, que era el suyo,

aclamaba como héroe al desgraciado.


Supongamos,

y siguen las hipótesis,

que fueran dos poemas,

Que fueran diez o doce.

O mil cincuenta.


¿Usted que haría?


No vale maldecir ni enfurruñarse,

No vale que se atasque o se resigne.

No vale calumniar en una oda.

No vale darle impronta a los muy turros.

Es una hipótesis. Pero, entonces,

¿usted que haría?


Recuerde que usted es

un triste despachante de Aduanas

de la plebe,

y un pirata le ha robado sus poemas.

sábado, 3 de abril de 2010

Los devotos de la pipa.

LOS DEVOTOS DE LA PIPA

Y aquí va una canción al estilo Brassens, dedicada a la banda de los Templarios de la Fraternidad Devotos de la Pipa, firmada por mí.





FRATERNIDAD BRASSENS.


Serrat, Serrano, Varona, Benja, Montero y otros.

LOS DEVOTOS DE LA PIPA.

Había una vez un cínico,
que gustaba pellizcar
las nalgas de una señora.
El tipo era un caso clínico
digno de destacar
pues lo hacía a cualquier hora.

El hombre era millonario
y tenía un buen andar,
solterón como hipocampo,
era hijo de un comisario
por quien se hacía pasar
la droga, que era su campo.


Al principio nuestra dama
creyó poderlo pescar
porque tenía recursos
para llevarlo a la cama,
mas no pudo derrotar
al fantasma de los Ursos.


En cuanto se descuidaba
tratando de bailotear
o girando por la pista
mientras nadie la observaba,
del oficio de espiar
aparecía el artista.


Y siguiendo su costumbre
gustoso de molestar
le toqueteaba la cola
escondido tras la lumbre
del cigarrillo de star
y se iba sin decir ni: Hola.


Cansada de tal tormento
la chica sin titubear
le preparó este castigo:
puso en su cachete ungüento
agregó alcohol de quemar
y contrató un buen testigo.


Al llegar el invitado
como siempre sin pensar,
como una cuba borracho
palpó el culo bien untado
que le inspiró manosear.
Era un pobre mamarracho.

Esta mujer con astucia
preparó bien el ajuar
elegante para bodas.
Ante juez daba fiducia
del pecado de espiar
un fotógrafo de modas.

Y el tipejo atolondrado
por el miedo de gastar
los días finales preso
por culpa de su entripado
la tuvo que desposar.
Como coda del exceso

diré que un voyeur de musas
con aires de gran señor
condenado es del  diablo.
Que el que busca siempre excusas
y no paga al portador,
oigan bien lo que les hablo:


"Que prepare el asador.
Fraternidades de Brassens:
Las últimas ríen mejor."