lunes, 23 de agosto de 2010

La lechuza de Minerva o El mochuelo de Minerva



LA LECHUZA DE MINERVA o EL MOCHUELO DE MINERVA

En la vida lo principal es explicarse.
De la cárcel se sale vivo, de la guerra no.


Ferdinand Celine (Viaje al fin de la noche).








No hay una sola palabra en este mundo
que merezca quedar en la memoria.
Los hombres son de paso,
sus lenguajes
se extinguen, se bifurcan, se matizan.
Se fragmenta la vida en divergencias.
No ejerce Dios fuerza gravitatoria.
La realidad de ensueño enajenada
carece de sentido.
El sermón no trasciende a los espíritus.
El alma no consigue definirse
en su clarividencia.
Durante algún tiempo tendré
que seguir exorcizando blasfemias,
tirando del ovillo,
tratando mal de aparentar cordura
cuando toca vivir
y perder pista.
La poética agoniza a manu propria
Prescribiré su desengaño
a medida que lo recuerde,
con hebras sueltas o articulaciones
como si el ruido de mi voz
emitiera la música genuina
de huríes extenuadas.
¿Quedarán paraísos en el fuego?
¿Es posible reconocerlos
sin una dimensión retórica?
Flexiono y estiro mis vértebras
mientras me voy deshaciendo
con una desmesura truculenta
hasta la liberación de la heurística
e invado escuelas
con arte de fantasma emparedado. 



LA LECHUZA DE MINERVA, METÁFORA HEGELIANA SOBRE LA FILOSOFÍA.

domingo, 22 de agosto de 2010

Las sandías de mi desesperanzado país.

20 de mayo de 2007 - Revisado 21 de agosto de 2010



LAS SANDÍAS DE MI DESESPERANZADO PAÍS.



En mi desesperanzado país,
la gente arroja las semillas de sandía
en el jardín
y a los dos meses descubre
con un asombro digno de los cuentos de Quiroga
en exuberantes Misiones redentoras,
que nacieron cincuenta sandías gigantes;
y nadie se agachará a recogerlas.
Mi país
tampoco se intranquiliza por la inminencia
de una guerra nuclear, y todos dicen sandeces
(para continuar con el hilo y las sandias)
que reconfortan el alma:
Despreocupémonos.
No se ganó Zamora en una hora.
La argentinidad al palo borracho
de la avenida 9 de Julio.
Con rescoldos de una ingenuidad evidente
me calcé mis guantes de seda,
sediciosos, arrogantes,
no sea que me tomara desprevenida
Titanes en el ring,
embalados para regalo.
Me preguntaba hasta donde
llegarían los tentáculos del pulpo negro
americano
que hace flamear banderas con rayas
y estrellas de la Sagrada Madera
en Hollywood y Barcelona
como un pasaporte al paraíso,
cuando por fin cesó la tormenta
y creí ver la luz del sol
orando en favor nuestro.
Riiiiiiiiiiingggggggg despertador
y el sabor de victoria,
todavía en pijamas.
Seguir rodeando
"la gran manzana podrida"
traerá consecuencias
más embarazosas aún
(para todos)
así que,
ruego no abstenerse de provocar
daños innecesarios
a la producción de fantasmas
de la Ópera del siglo XXI
y recoger las sandías
antes de la Cuaresma.


Publicado por Premio consuelo para Lucía Folino en 16:41


jueves, 19 de agosto de 2010

María de la Tierra

"La estrella come"
"el cielo oblicuo"
"por la tierra avanza una babosa"
y "abandonada a su corazón barbado"



ARTAUD.



"Por la tierra oblicua avanza una babosa:
se estrella con un Ave María,
la estrella como una Ave María,
la estrella come un ave, María...
María de la Tierra...
María que avanza en el cielo barbado
de estrellas oblicuas
luce un corazón de ave babosa.
María sin estrella: Lucía con ave
oblicua y come babosas
en la tierra, descorazonadamente
abandonada por una barba de estrella."

El azar

El azar, que es la vida misma,
vino como una ola de fuego
a quebrar las piernas de los jinetes
encarnados en la ingente telaraña
de la calma chicha.
Entraba en la noche
púlpito de nostalgias,
en una vaguedad de ocres
y grises que iban cambiando
poco a poco.
A lo lejos, gigantescos moros
se precipitaban sobre las cabezas;
gritaban gravemente
los viejos y los mariquitas;
rogaban los arquitectos
tras el derrumbamiento y el sudor;
olía a quemado la Belleza.
Terminaba en incendio
la sequía lustral, onerosa.
La orquesta siguió tocando
al ritmo respiratorio
como un simulacro de batalla.
Flotaba en el aire una espesa nube
de humo y nicotina.
Y allí, parada como un mimo
con su máscara de tiza blanca
cruzó la voluptuosa Eros el umbral,
vestida de gala para coronar
al más simple de los mortales,
a la más humana y obstinada
de todas las bestias vivientes,
al divino animal devorador del Tiempo
que me refleja en los vidrios espejados (transparentes)
de este humilde dormitorio.

El asno de Buridán

Oda pindárica de Dalmiro a Moratín
"¡Ay, si cantar pudiera los hijos de los dioses, lira de hombre,y, cual trompa guerrera de altísona armonía,que ambos polos atónitos asombre, resonase la mía,..."

...
El asno de Buridán.


Cuando el credo reniega de Jesús,
y las víctimas del martirologio
se emberrinchan detrás del Holocausto,
una niebla hiperbórea
se archiva en el destino de mis púas
de lastimada cítara que suena.
El azar es el alma del poema
recita un Unamuno trascendente.
Paradoja casual dicen los locos
amantes de absurdo,
nacidos del ab zurdo ab intestato.

Encuentro simetría en las desgracias
del que tiene que optar ante la duda,
¿menos malo será lo menos bueno
o al contrario, la confusión
nos llevará al peor de los senderos
de asno de Buridán?
Cerveza de verracos, floja y tibia.
Espectadores sementales
de un hórrido y tenaz
pacer de mieses vagarosas.

En busca de la zanja del desagüe
nos viene una tristeza subrepticia;
infinitesimal tragedia bufa.
Al calor del valor de la elección
la orquesta me devuelve ruido o ecos.
No encuentro la palabra aproximada,
el terco talismán, las nervaduras.

La gente que no fue, no será nunca
del cielo que adolece en las ventanas.
El asno es menos burro cuando canta,
el asno es una filfa, una engañifa,
se atreve a sofocar la inconsistencia,
quimérica noticia disfrazada
de crédulo pudor,
de curvas rectas
que cierran en un círculo cerrado.

Justifíqueme Dios de la ataraxia,
de no saber mentir las elecciones,
de jugarme la boca en cada frase,
si es que fuera pecado de soberbia
amar y equivocarse.

Me muevo por lo mudo incomprendida:
a tientas, en lo oscuro, fatalmente.
Me lío con Discépolos, gorriones,
con vándalos, pamplinas, antifaces,
con pasiones de tábano pesado
boqueando algunos versos sin remedio.

Mi mochila está ajada, manoseada,
raída por el caldo de cultivo
de un aforo que vive de un linaje
de hermeneutas de élite,
en minorías
selectas, pestilentes,
rectoras de moral de imperativos
del deber sojuzgado por la farsa.


viernes, 13 de agosto de 2010

Argentine way of life

ARGENTINE WAY OF LIFE (1998)


Establishment, management,
marketing, casting,
drugstores.

Hamburguesas con cerveza,
estatuas de la libertad,
y dolores de cabeza.

Siempre poca bola...

Madonna, Rambo´s,
Compacts, Rockies,
Supermarket y pop corn.

Windows, dealers,
NAFTA, Simpsons,
Y un nuevo shopping mall.

Siguen las firmas...
Internet.

Bingo, play rooms,
feedback, Nintendo,
la verdad que no comprendo.

Diners o American
(nunca salga sin ella)
internet y celular.

Just in time!
Es sentir de verdad.

Tango, fútbol, Julio Bocca, tal vez,
Dulce de leche y mate
¿Maradona? No lo nombrés.

Colectivo, desempleo,
¿Sabatini? ¡Ahora no!
Delincuentes sin condena,
La birome y siempre el “vos”.

Son cuatro figuritas
Que nos quedan por cambiar,
Nuestro "future of glory"
Está pegado al de Irak.

La miseria cultural es
peor que olla popular.

La ciudad sin...ti...
un disfraz sin carnaval.

Koalas

Koalas.

a Las tres Gracias, de Rafael Sanzio de Urbino.


Vestidas sin vestido,
perfumadas sin boda,
ilícitas al hombre
de los sueños prohibidos.
Fugaces como cúmulos
de blancos nacarados
que perforan la lengua y los percheros devoran
con tules que no existen,
inocentes gaviotas.

La caja de Pandora
aprieta entre sus alas un lucero.
No hay duelo
ni vapores ni brumas ¡ay!:
El día de mañana es nuestro día.
La mano que se posa en otra mano
enciende los tizones y acoraza el espejo.

La cruz cuece las nalgas,
el pubis perspectivo,
dos ombligos fulgentes
y la sombra de escarcha.
Vanidad entre huesos y sus dedos descalzos
de paisaje insurgente
y una duda cercana con aroma a eucaliptos...

Un temor diletante maldice sus pupilas,
estrecha sus koalas,
empequeñece el cielo,
las desata, desvela,
perdura y agiganta.

lunes, 2 de agosto de 2010

Acróstico a pedido.

José Ignacio Restrepo Abelaez.










Jamás será un anónimo tu nombre,
orujo de la piel enrevesada,
silencio de las uvas en invierno,
enigma de una noche acostumbrada.

Incógnita del sueño y de la espina
ganaste tu lugar,
no se discuta
al hombre que enfurruña las esquinas;
con su salto de ángel
ilumina
oscuramente la ciudad mostrenca,

rota,
escondida en los grises laberintos
sencillos de la mano de su genio.
Tanto número nueve se ha perdido
restando al diez un uno
escatimando
pericias, aposturas y sentidos.
Oh, José Ignacio,


Amigo del hatajo,
ritual y
bruscamente,
esculpiste lo sólido y lo líquido,
limando con dulzura,
atentamente,
el dolor de los tiempos
zapadores.

La súplica de Casandra

LA SÚPLICA DE CASANDRA.

Entraron ladrones a mi campo,
saquearon la casa donde vivo,
destruyeron la cosecha,
robaron los frutos de añosos,
cuartearon el ganado
y huyeron.

Me arrojé al suelo de rodillas,
suplicándoles,
pero no se conmovieron,
rogué, les advertí, los maldije,
pero se rieron a carcajadas.

Una lluvia ácida mojó las balas
con que tenían pensado liquidarme.
Y huyeron,
cobardemente huyeron.

Mientras escapaban como ratas,
escarbé la tierra blanda por el llanto,
con uñas y dientes excavé y cavé
el pozo de mi tumba,
hasta hallar una veta de agua cristalina.

Bebí de ella y dormí en paz,
bajo el cuello donde habita
el misterioso dios de los justos.

Dos años después,
el planeta entero se secaba,
los ríos estaban contaminados,
el mundo era un sitio pestilífero
y oprobioso.

De mi fontana, no obstante,
seguía manando agua bendita.

Presiento a los miserables
que están rodeando mi finca.
De rodillas imploran un poco de agua,
castigan, amenazan
y fundan nuevas criptas.

Preguntarás, por qué no se rebelan y me atacan.
Simple.
Yo administro la canilla de la fuente invisible.

No imaginan siquiera donde está guardada.

Todas las noches les sirvo
tres gotas a cada uno,
mido sus sucias pupilas suficientes
y guardo silencio.

Tres gotas son bastantes
para que no mueran de sed,
demasiado rápido
sin padecer
ni comprender
la Gloria disonante del Creador.

La manzana verde

El desafío era
la manzana verde
que la constancia perpleja
jamás soñó.


No importa si
un rumor áspero
rodea las olas
cuando el espíritu reflexiona
sobre los motivos
del renacimiento
entre las quejas métricas.


¿Tendría fe?
La pregunta
como llave
que lo ingresaba a un nuevo perfil
de simultaneidades,
como el vino denso
de una persistente borrachera.