domingo, 31 de octubre de 2010

La legionela (un poema para Benjamín Prado)

La legionela.

“Parra tenía una perra.
Guerra tenía una parra.
La perra de Parra
subió a la parra de Guerra.”



Benjamín, amor mío,
cuando encuentres estos versos,
supongo
que habrás entrado en pánico.
Está muy bien que estés tan asustado,
igual que mucha gente.
Te comprendo.
Soy el virus de la bacteria airada.

Los traidores malditos,
poetas ferozmente malhadados,
apremian con cinismo escriturario
y dejan en la cama del olvido
en la que también yo reflejo un alma herida,
lo digo por las dudas,
un sesgo de palabras sin retorno
como médicos
que pierden las fronteras
en el camino a casa.

No quiero abrir tus párpados cerrados
ni ser escéptica de tu optimismo puro
en un cajón con tapa de cristal
contra las balas.

Estoy bajo el efecto de una droga
penitente, mortífera, punzante,
que me permite ver con ojos parvularios,
en el día más frío del otoño,
tu escasa lucidez, tu trampa infame.

Hay que implicarse,
lo sabes,
lo defiendes,
pero no actúes la parodia
del director de la Biblioteca Nacional,
por pura demagogia.

Yo paso de tus huelgas sin sentido,
de tu hambre de gloria
y tu servidumbre de aguada.

Conozco las vertientes
que vas a usar impune,
a continuación en cualquier tipo de charla:
Sin timos no hay canciones:
Rimar es hacer rimas
sin timar ni escatimar.
Paronomasias.

Comprendo tus clisés de la retórica,
tropiezo en el error de pensamiento
en dos o tres oraciones acopladas.
"Desconfía de los hombres del canon",
me parecen vulgares como tú,
así los califica tu amiga Anna Ajmátova.

Ahora sé que me temes por nostalgia,
que mientes por maldad o por envidia,
pues piensas, con la magia del estilo,
que mis métodos son paranormales.
Están temblando tus hombros, tu semilla,
el fémur, peroné, la pantorrilla,
el labio superior y la corona.

Te equivocas si crees
que podrás escapar de la Justicia
de Dios que es infinita.
Él es mi camello, el marchante
proveedor de mis sueños de desquite.
Alucina los rasgos del carácter
que me obliga a enfrentarte
con cuchilla filosa y homicida.

Porque Él tiene piedad
del mundo que ha creado
porque nos ama,
y con tierna pasión
nos venga y nos redime
de mentes nebulizadoras
que inventan legionelas,
legiones, religiones, legionarios.

Aguardo con mi cuerpo en otra parte,
porque aprendí a esperar
el momento oportuno del encuentro.

viernes, 29 de octubre de 2010

Humildad satánica

HUMILDAD SATÁNICA.





A Flavio Josefo, el fariseo vespaciano.





-Y yo que solo he sido

un discreto observador, un tajante

académico a la moda,

padre de los servicios al sistema

y su arrogancia,

con libros editados y aclamados

en su pueril contenido afirmatorio,

con pose de señor y con derecho

de juzgar principiantes,

no entendía el detrás de su sonrisa

de tonta enamorada de la muerte.



-¡Qué desconcierto, oh Dios, qué desconcierto!



-Hube de acercarme a la gorila, al mostro,

al engendro de E.T. de los suburbios,

subirme al colectivo

que circulaba raudo entre las sombras

del vespaciano secreto,

y pude descubrir que en el reflejo

de su voz interior y sibilina,

hay una hembraje sabio

nel mezzo del camin que ella no ignora:

las turbias componendas de asesinos,

los crímenes impunes de la historia.

Toma, te doy, te presto, te adelanto,

me debes, me conviene, ¿me regalas?,

este que es muy bueno no se crezca,

si vale logrará su cometido:

triunfar y declinar de su talento,

ser parte de la tribu victimaria.


- ...


- ¡Shhh!

No menciones su nombre de Papisa,

dile musa, hechicera, fiel Penélope

la pelota, el peluche, la kioskera.


-¿Mas, por qué no sentarla a nuestra mesa?


-Epa, amigo.

Tú entiendes de estas cosas...


Hay premios y hay fondos de Cultura,

hay viajes en hoteles cinco estrellas,

hay niñas que te soban y se entregan,

artículos en diarios con sus listas

de dueños de S.A. Con su quejido

el Planeta se convierte en un fastidio

si la dejas cruzar por esa puerta.

Hay becas Guggenheim y Nobel, y

dinero y más dinero:

entidades que pactan con leones,

sus llantos afiebrados de mujeres

histéricas de tanto

avinagrar las ensaladas

a escupitajos de ácida saliva.



¿Qué ley redimiría las caídas

de Imperios de aristócratas cleptómanos?

El hijo de un Guardia Civil

de Policía, ha conseguido casarse

con la guapa millonaria

heredera del cuento de las fotos

que congelan la vida que se escapa.

En tierras de California se implantan

la coleta.

Nos debe unos favores ese tipo.

Sin peligro. Es uno de los nuestros.

Es más, es necesario.

Debemos hacer creer al vulgo imbécil

que es la libertad quien rige sus destinos.


-¿Y a quien no nos cree?


-Diles que porque Dios es solo un mito,

palabra religiosa, organigrama.

En la penumbra del ateo está la indulgencia,

la sana afirmación: "No somos nada".


-Pues, no lo sé, inventaremos algo.


-Trátalos como bestias o corderos.

Ya arrastrarán el traste por el piso.

No les daremos un carajo a los geniales.

Ni falta que nos hace "avivar giles".


-"Se te vuelven en contra", ha dicho el dicho.


-Y que Aquel se los pague.


Somos súcubos machos bien sabemos

que Ella existe,

de nosotros se burla y nos reserva

el placer terrenal de ser mortales.

viernes, 22 de octubre de 2010

No te salgas del margen

NO TE SALGAS DEL MARGEN.







No te salgas del margen.

No inventes nada.

Si te aprieta el pecho,

escupe la bilis.

Si te duelen los ojos

llora en la oscuridad.

No insistas con caprichos.

No engordes la huella de tu sombra

en el suelo.

Repite las palabras

que antes otros usaron

como si fueran una creación

genial y tuya.

No fumes o fuma como si no fumaras.

No amargues el destino de tu prójimo

con furia incontenta.

Mantén la frente alta,

el orgullo bajo,

el pelo siempre brilloso.

Levanta los premios

con la mano izquierda,

-con cara de sorpresa-

para que todos sepan

que la alegría brota de tu corazón.

No olvides usar corpiño:

nada mejor que un buen sujetador.

Llama a los parientes para el cumpleaños.

No uses escarbadientes en público.

Mejor aun, no uses escarbadientes.

Defiende el derecho de los perros,

pero procura luchar contra las plagas

(si es necesario, mátalas).

No tuerzas la cabeza.

Camina erguido

como un granadero patricio.

Reza por los pecados de tu prójimo

y oculta, con cinismo y esmero,

los propios.

Lústrale los zapatos a tu rey.

Confía en tu horóscopo,

en tu carta astral,

en la borra del café

y en las grafologías.

Niega el exabrupto,

la pasión y el oleaje de los sentidos.

Recoge las fotocopias del piso.

Siente que eres libre o inmortal.




Y si todo esto que te digo,

no alcanza

para que seas un perfecto imbécil,

continúa como hasta ahora...

Vas muy bien.

sábado, 9 de octubre de 2010

Seducción matinal

Seducción matinal





Durante algunos minutos

el tripulante construye la barca

de Jonás en la ballena

y la devuelve al mar de Peter Pan.



Dale mi bendición al carpintero,

por los golpes del martillo,

la fragua en la madera atronada

y la luz del día.



Nunca volveré a tener un sueño tan extraño.

Letras y sombras ( Cuadrado negro )

Letras y sombras.



A Milevich Kazimir





Y en ese "Cuadrado negro"

que llovía por sus vértices,

íbamos durando.





Cuando apaguen las luces,

estarás a mi lado,

omo un mantel de hule que se deja tirado,

con una soberana tristeza de resaca,

omo siempre te encuentra

el calor,





y la urraca

que grazna y que resume

lo mediocre y lo fatuo,

lo sublime y lo simple,

lo precoz y lo tardo,

tornará a rescatarte

para volver a hundirte

en su cierzo agitado.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Obsesiones y gimnasia

OBSESIONES y GIMNASIA.
(¿Un poema experimental?)




ARRIBA-ABAJO.

Lunes.



Cuatrocientos noventa y siete:



Arriba

Abajo

Costado.

Costado.



Cuatrocientos noventa y ocho:

Arriba

Abajo

Costado

Costado



Cuatrocientos noventa y nueve:

Arriba

Abajo

Costado

Costado



Quinientos:



UFF. Todavía no entiendoel motivo por el que Roberto me dejó por esa gorda.



Martes.



Cuatrocientos noventa y siete:



Arriba

Abajo

Costado.

Costado.



Cuatrocientos noventa y ocho:



Arriba

Abajo

Costado

Costado



Cuatrocientos noventa y nueve:

Arriba

Abajo

Costado

Costado



Quinientos: UFF. Todavía no entiendo como fue que Roberto me dejó por esa gorda.



Miércoles.



Cuatrocientos noventa y siete:



Arriba

Abajo

Costado.

Costado.



Cuatrocientos noventa y ocho:



Arriba

Abajo

Costado

Costado



Cuatrocientos noventa y nueve:



Arriba

Abajo

Costado

Costado



Quinientos: UFF. Todavía no entiendo para qué Roberto me dejó por esa gorda.



Jueves.



Cuatrocientos noventa y siete:



Arriba

Abajo

Costado.

Costado.



Cuatrocientos noventa y ocho:



Arriba

Abajo

Costado

Costado



Cuatrocientos noventa y nueve:



Arriba

Abajo

Costado

Costado



Quinientos: UFF. Todavía no entiendo que le pasó a Roberto que me dejó por esa gorda.



Viernes.



Cuatrocientos noventa y siete:



Arriba

Abajo

Costado.

Costado.



Cuatrocientos noventa y ocho:



Arriba

Abajo

Costado

Costado



Cuatrocientos noventa y nueve:



Arriba

Abajo

Costado

Costado



Quinientos: UFF. Todavía no entiendo, no entiendo como fue que Roberto me dejó por esa gorda.



Sábado.



Ayuno.

Relax.

Depilación.

Peluquería.

Sexo casual.

Arriba.

Abajo.

Costado.

Acostado.

Acostada.



UFFfff. Todavía no entiendo

por qué Roberto me dejó por esa gorda

fea.











Plazo



Plazo


Somos inmortales.
Nuestro tiempo existencial
expira al nacer.
La fontana de los antepasados
humedece la espalda de la civilización,
pulsa el halo de la Historia
y se acalla rigurosa
en el diálogo final
de un plazo perentorio.

La aguja del reloj
se detendrá
con tu último latido,
y a pesar de todo,
los muertitos vestidos de blanco
nos darán la bienvenida en la terraza.




¿Qué nombre le pondrías?

El pico de la cigüeña

ha entrado en mi caverna

desperezando

su tenaz espeleología.



Dios también se maneja con subliminales.

viernes, 1 de octubre de 2010

Los juegos infantiles

LOS JUEGOS INFANTILES.



‎ Wifredo dijo: "Dadme, señor, un blasón para mi escudo"



-Veo-veo...

- ¿Qué ves?

- Una cosa -

¿Qué cosa?

- Maravillosa

- ¿De qué color?

- Rosa -

¿Podrías decir su nombre?



( juego infantil )







No perteneces

por una sencilla razón:

No perteneces.

No hará falta que te busques.

No estarás.

No te encuentran.

No te ven

aunque te han visto.

Remaneces tal Águila de Patmos

para mirar al sol en la amargura

y desfalleces,

por violencia imperial

de la reina Castellana,

en el turbio ostracismo de la lengua.

Este tiempo no es tuyo.

La soledad te acorrala.

Se nutren con tu sombra

cimbreante o inflexible

yugo y flecha,

pan y vino.

Bullentes como esclavos en el Purgatorio

te hostigan y persiguen

toreros y espectadores,

temblores y huracanes.

Poesía debe ser

tomar riesgos y asumir las responsabilidades.

Elijo para hoy

una definición jurídica

(por el carácter deontológico de lo que debiera ser)

Y el coro está contento.

Ah... las redes sociales.

Anodinas y extravagantes.

¿Qué haríamos sin ellas?

Cualquier parecido con la realidad

no es mera coincidencia.

Leer un poema

sin la biografía del poeta

es algo abstracto

que excede nuestra capacidad

para elogiar o callarlo.

Tratamiento terapéutico de Martes:

Recién cumplido.

La guerra es la guerra.

A veces,

la Poesía es un chiste malo.