miércoles, 5 de diciembre de 2012

Criptografìa

CRIPTOGRAFÍA



a Rosita Marcuzzi


“Ver en el secreto” Evangelio según San Mateo.

“Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado ni escondido que no haya de salir a luz”. Evangelio según San Marcos.






No vayas a contar tus confesiones

si esperas compasión del mundo rancio;

se enferman los espíritus en pugna

que ansían las volátiles euritmias.

El cosmos nos devuelve su desprecio

si ocupas con quebrantos las elipses

orbitales,

rabiosas como el fuego

que empodera la magia encadenada.

Buscando acertarás con el milagro,

el tesoro escondido de este cuento:

Que el silencio se precie de ser sabio

y el altivo se precie de ser bueno.

En el día se opacan las estrellas

cuajadas por la luz de los secretos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Perjurio y perfidia


Perjurio  y perfidia.




En la cálida tarde de diciembre,
dos palabras siamesas,
dos quebrantos de fe
que  evitan el amor con ostracismos,
se instalan en mi cuarto y me persiguen.
Rara vez les escapo a las señales
que invitan a pensar con jeroglíficos.
Los símbolos son parte de la vida,
la humana condición del penitente.
Los símbolos son huellas del futuro
velado en la madeja de los tiempos modernos
de emblemas y caudales.
Perjurio y perfidia son dos pueblos,
dos patrias del ladrón y el asesino,
del juez y el condenado,
que en nombre de la Ley dictan sentencia.
Se arriman entre el mate y la memoria
y acceden a contar la vieja historia
del paso de Satán por este valle
de lágrimas tan viejas como el mundo.
Te invito a realizar experimentos
con los dedos pulsados como pinzas
en el canal del aire que rodea
la entrada a tus oídos.
Deslealtades odiosas y traiciones
nos chumban su ladrido como púas
en el aire cercano.
El derecho hemisferio se conmueve,
descubre sensaciones
venosas, casi eléctricas;
designando al autor del homicidio
a vuelo de paloma.
En el otro, el izquierdo,
pobrecito,
la duda se acompleja porque vive
el futuro en películas de cine,
y nota con fastidio de inexperto
que todo estaba escrito en las estrellas.
Si  empleas alternancias en los lados
que intentan descubrir lo misterioso,
los secretos  se vuelven relevantes,
te conviertes en sabio
y más te vale,
que devuelvas tu don al infinito.
La avaricia es hipócrita al decirte
que perjurio y perfidia son sinónimos
porque ambas son
como se sabe,
apostasías heridas por  la muerte,
que deja en su tendal
almas vacías.