viernes, 30 de agosto de 2013

Lorca



Federico Garcia Lorca, poeta e dramaturgo espanhol, nasceu em Fuentevaqueros, Granada, em 5 de junho de 1898.




Foi assassinado em Viznar, Granada, em 19 de Agosto de 1936






1.-

Señor entre las tierras de Castilla,
hermano de sus primos sevillanos,
amante de gigantes y de enanos
eclipse donde el sol, si puede brilla.


Imprudente escritor, nunca en su silla
verás la sombra de unos versos vanos,
imita a un ángel, cuando de sus manos
brotan versos con alas, en cartilla.


Él es poeta, adoración y genio,
sinuoso y atrevido y verdadero,
pícaro indiano audaz, gran embustero,


cortesano virtuoso, amor sureño,
el profeta andaluz más madrileño,
plumón y cucharita del tintero.




2.-



Pintor del arco iris. Gitanillo.
Romancero con nudo en la garganta.
Federico de Bodas y de tanta
Sangre, que ha entristecido El Retablillo

de don Cristóbal. Tierno Rinconcillo
en la Alameda de una Tierra Santa,
que encanta a los turistas y adelanta
al lego y al letrado lazarillo.

Poeta en Nueva York incomprendido.
Amante hijo de Cuba. De Argentina
se llevó su perfume gardeliano.

República del hombre que ha vivido
inmutable de luna granadina,
sobre un potro de niebla y sol cristiano.



3.-



Pensar en Federico, es pensar Lorca.
Padecer la tragedia de su instinto
aromado con flores de Jacinto,
en corola labiada que lo ahorca.

Pena oscura. Vacío. Mundo y horca.
De Madrid a Granada, en su recinto,
tejía su azaroso laberinto.
En Viznar desgranaron la mazorca.

Son testigos sus versos del indulto
que debe concederse al fulminado
poeta, bendecido por el culto

como noble pionero iluminado,
que horadó la entereza de su oculto
pellejo, con prisión de enamorado.

miércoles, 21 de agosto de 2013

La hora del ave

La hora del ave


La sangre de la tumba  está chorreando
en los altillos de los propietarios.
Desdeñosos los teléfonos arden,
en el Cabildo Abierto
los cónsules disputan sus truncas colecciones
maltratadas por pueblos sin prosapia,
clamando su desaire.
Se atenta en la tragedia de Rosario
con mensajes de  runas obsoletas,
que exhiben copa, basto, 
oro y espada
por ver como se mancha en las libretas
protocolo de tarifas y vagos resplandores
del fuego artificial del escenario.
Sigo el rastro brumoso, consumado
para ornar
cada una
de tus uñas comidas por la angustia,
limarlas y esmaltarlas,
con saliva de guerra  enamorada.
Te adora mi inconsciencia de poeta,
entre muros ahumados,
tañidos de campanas y flautines,
hueso exvoto. 
Rotunda de cadáveres te amo,
con pupilas de lumbre pretenciosa,
por la muerte que llamamos vejez,
la edad de adultos seniles
semejantes a críos con pañales
y biberón lactante.
Casi nada.
Te quise en el instante del derrumbe,
gloriosamente humano de cenizas,
buscándote en  ladrillos interdictos
que arrastran represalias.
Sin descanso me esfumo en la tiniebla.
Te amo de memoria
sobre destartaladas camas,
acre aliento entre sábanas de hilo,
para envidia de Venus,
como una madre desesperanzada.
No hay capricho en los ayes del herido,
que quepan en los sueños
con luces apagadas.
Cuando germinan los mejores versos
y el tintero está seco, de repente,
se acaban los famélicos permisos
de salida de presos  del sistema;
la vanidad jadea ante los vidrios
la incipiente noción del  egoísmo.
La estruendosa ronquera nos inquieta.
Se  encienden las alarmas.





















viernes, 16 de agosto de 2013

Voces del futuro





VOCES DEL FUTURO (imagen) 

Hoy somos el cuadro imaginario 
que cuelga en la pared 
que nos ciega el paso 
con entrecortado aliento. 
Un retrato estrellado contra el ladrillo 
errático e inestable 
del tiempo terrenal. 

Hoy no seremos voces mentirosas. 

Hueca y agrietada hasta en los poros, 
solamente 
una pintura seca sobre el muro gris. 

¡Qué fría es esta Antártida 
sin gente! 
Mantos de hielo atormentados y transidos 
(¿pero no me gusta la palabra transido? 
¿por qué la uso, entonces?) 

El vocablo transido es menos poético que vocablo. 

¡Qué frío el Polo Norte 
de este Polo Sur, sin “por ejemplo”! 

: Acongojados. 
Sí. 
Dos puntos lacerados y experimentales 
Que tocan el barro rojizo 
como se toca un charango roto. 

Y sin embargo... 
con embargo. 

La carambola ha desaparecido 
para reinstalarse en otros corazones 
que la supongan deseable 
y yo ignoro, si esto es producto 
de una noche larga de alcohol de quemar, 
sin y con verdaderas consecuencias. 
No quieras ver...
ni saber.

lunes, 5 de agosto de 2013

Delicuescencia (canción: La corista)

Delicuescencia



En letárgico estado, la corista
esperaba la muerte en un rincón,
pasando  el rato, fuera de la pista,
entre función y función.
Era  espía del arte y de la danza
fumaba sensualmente,
cual puta de ocasión,
negándose a pesar en la balanza
si vale más un cuerpo tibio y envolvente,
que el orgullo de aplausos, que  su mente,
recargada de trajes desgastados
recusa ante el  ausente corazón ajado.

Qué  mal bocado.
Qué papelón sufrió.
Que campo descampado.
Creía que lo había hipnotizado
con su delicuescente decorado
sin micro ni condón.

Vaya tormento el himno de la noche
que acechante trepida ebullición,
con luces de Novalis decadentes.
de  mera sinrazón indiferente
si canta una canción extraoficial.

En  una gruta artificial,
vulgar y recurrente,
que nada contra la corriente,
de espeso lodazal.

Decidida a escapar de la vertiente
intentaba  volar como esa hoja
del árbol otoñal que la despoja
de sueños de farándula y de fama.
Aúlla su simiente, cuando miente,
metáfora con labios de serpiente,
buscando nueva cama,
que la lleve a creer que hay un mañana
que la aguarda incipiente al abordaje.

La corista jamás es una dama,
ni estrella ni señora.
Es la chica que entona un estribillo
del dueño  de escenarios con blindaje
La corista es un grillo, atlético y sencillo.
La que llora.
A veces es cigarra de algún viaje
al ritmo de martillos y embalajes,
o mucama que limpia telarañas;
y aunque bese el anillo
del  triste solitario que la ultraje,
hosca y huraña,
la corista se tiende con la ruina
de bajarle la fiebre a la rutina
en la calle del Pez de Malasaña.



*duerme, tiende, acuesta.