domingo, 29 de septiembre de 2013

Amor en la era digital -amores tecno-

AMOR EN LA ERA DIGITAL



Vivo en un punto alejado de la city
Mi estado es un misterio 
incluso para mí.
Por tu culpa,
Por mi culpa
Me confiscarán el celu,
Por tu culpa
Por mi culpa
Te denuncian en la red.
Por tu culpa
Por mi culpa
Impondrán satisfacciones
que no apagarán la sed.
Por tu culpa
por mi culpa
tendrás que bajar del muro,
tendré que pagar seguro,
por mi culpa
te lo juro
tendrás que volver a ser:
un nuevo experimento
monógamo del viento.
Por tu culpa
Por mi culpa
porque no te quiero ver.

viernes, 27 de septiembre de 2013

El tiempo es redundante

El tiempo es redundante (rock and roll)











El tiempo es redundante e inexacto.
Le dije entre acto y acto:
La inglesita romántica era yo.
La Glenda en cueros,
en el desayuno de la pasión.
Belleza ven:
Hagamos gran impacto.
Mándame un pasaje de avión
y volaré a tus brazos,
a romper en (mil) pedazos
este odioso rock and roll
sin ton ni son.
Con Cortázar y demases,
los Beatles y sus compases,
la niña mala se deschavetó.
Corococó co co co có.
Si quieres…
Si quieres lascivia sin condón
cuenta el cuento del corazón.
Un día de éstos lo verás:
me pondré una minifalda, y
con mis piernas en tu espalda
despertarás
Mándame un pasaje de avión…
y volaré a tus brazos,
a romper en MIL pedazos
este odioso rock and roll
sin compasión.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Blindaje (corregido)

Blindaje

Como vivo y trabajo en un suburbio,
nadie se asombraría si dijese
que mi oficio es pintar,
abrir caminos,
litigar en procesos ambiciosos,
ser crítica de cine o vendedora.
Mas nunca les confieso: Soy poeta.
Soy Ángel. Soy Mesías. La  brújula del Sol.
Confucio versus Nostradamus.
Sería ese panfleto categórico
un transparente sello de locura,
un gesto de arrogancia innecesario en boca del idiota,
y el tiempo les daría la razón para evitarme.

En cambio, hay que decirles
una simple verdad incuestionable.

La idea orbita en el papel,
casi un espectador llorando en un concierto ajeno,
mutada en un paisaje inapropiado
en rostro del lector de maravillas,
-podría ser mi tímido vecino,
la amiga de tu abuela, un barrendero-.
En el cuento de hadas
se descubre que en paralelo existe
un universo ausente al despistado
que mira el mundo desde las ventanas.

Y entonces…
sucede el milagroso encuentro
de la tinta seca de los excluidos
con el fervor vital
de quien tan vivo como vos
construye muros,
extrae sangre en los laboratorios
los lunes de 8 a 10 de la mañana
o diseña el suntuoso vestido de casamiento
que hará feliz a la madre de la novia embarazada.

La pertinaz neblina urbana indulta en carnavales,
fingimientos y cáscaras de aforo.

martes, 17 de septiembre de 2013

Cruzamientos y aspavientos





CRUZAMIENTOS Y ASPAVIENTOS 


El estuario remotísimo de la lengua primigenia 
cruza 
como una gacela herida 
la calle del clarín asonante 
y reza. 
Tropieza con la divergencia en su confín perenne. 
Rauda defrauda 
cuanto apaciento. 
Calor de hogar acoplado al yelmo somnoliento.

Lu


domingo, 15 de septiembre de 2013

Papa Francisco






El poema de Joaquín Sabina en Poefesta.






Un Papa futbolero, que guisa cuanto cena,
que está contra el aborto y contra las bodas gays.
Lector de Borges, casto tanguista sin Malena.
Menos mal que nos es Kiko, ni fan del Opus Dei.

En los años infames de picana en los huesos,
la Curia con Videla bailaba un minué.
No dijo una palabra demás contra el Proceso,
pero contra los Kirchner había que oírlo, "Che".

El cielo está muy lejos para la pobre gente
que se come los mocos, que duerme en un infierno,
donde ladran los perros en la noche inclemente,
donde el agua es vinagre, donde nada es eterno.

La sala Clementina no borra cicatrices
Los salmos ornamentos no blanquean injurias,
La Capilla Sixtina destiñe las raíces.
Cuídate del diablo Bergoglio y de la Curia.

Que bien quedan los Guardias suizos con sus lanzas,
las monjas levitando, la fe con anestesia,
En Román Paladino, mirando a Sancho Panza
le dijo Don Quijote: Topamos con la Iglesia.

Por miedo a que el rebaño deserte del aprisco.
bien vale un jesuita huérfano de pulmón.
Si avanza Saladino, que llamen a Franciisco,
Mejor un argentino que un bolche inquisidor.

NO ME EXTRAÑA LA CARA DE ESPANTO QUE LUCÍA
pesa tanto el armiño, la pompa, el solideo,
el Banco Vaticano. la abyecta simonía,
tan opuesta a Jesús, el pobre Galileo.

Demasiado ruido para tan pocas nueces.
No esperéis al insomne de la oración del huerto.
El que multiplicaba los panes y los peces
con los pies en la Luna, con los ojos abiertos.

Con los chuzos de punta que arruinan el tejado.
Ni tano ni porteño ni Gardel ni don Ata.
La Iglesia que es esposa de Cristo se ha tomado
la píldora del día, después de la fumata.




Como no me gusta lo que dice, redacté una réplica en defensa del Papa Francisco.

Mi respuesta argentina:



Un Papa milagroso, que cura cuando cena,
que defiende la vida y las uniones gays,
lector de Biblia, puro, exculpa a Ana Bolena,
lava pies de mujeres y enfrenta al Opus Dei.

En los años sesenta, la CIA y sus obsesos
compraban montoneros y putas de soirée,
La prensa era gorila, Timerman, un exceso.
Fidel era otro invento de prosa de café.

La gente humilde y sana, con dos dedos de frente,
reconocía el cuento: “hay que pasar el invierno”.
Después, Isabelita, una espía que miente,
el “brujo” criminal. Aunque, Dios es eterno.

La nobleza europea consume codornices
con postres suculentos, bodas, porno y lujurias.
La Capilla Sixtina nos recibe felices,
siendo turistas pobres que confiesan penurias.

Que bien que nos escuchen, a pesar de las chanzas.
Las monjas suplicando la leche de magnesia.
Un Cafiero ladino, militante a la usanza,
robándose los vueltos de Perón y su iglesia.

Los motivos del lobo, su “déjame en el risco”,
brindaron a Bergoglio, su nombre y corazón.
Este gran argentino, nuestro Papa Francisco,
protegió a los curitas del golpe aterrador.

NO ME EXTRAÑA LA CARA DE ESPANTO QUE LUCÍA
Judas, por sus secuaces: sionistas, fariseos.
Quien en la Santa Virgen de Luján desconfía
Jesús, el Nazareno le estorba en sus deseos.

Que cesen los prejuicios, inútiles a veces.
Regresen los corderos y el maná al viejo huerto.
El que multiplicaba los panes y los peces,
clamaba, por la boca de Dios, en el desierto.

Con los pelos punta, enemigos y aliados.
Este tano- porteño no es Gardel ni don Ata.
Es un hombre sencillo, Cardenal admirado.
La ilusión cuando oramos, porque expulse las ratas.



NO TE PELEES POR LA CASUÍSTICA DE LA HISTORIA, QUE ES EL RELATO DE LOS HECHOS.

LUCHÁ POR DEFENDER TUS IDEALES, BASADOS EN LA IGUALDAD, LA LIBERTAD Y LA FRATERNIDAD, PORQUE ESA ES LA INSPIRACIÓN DIVINA DE LA HUMANIDAD.

Y AUNQUE SUENE PARADÓJICO: TODA VERDAD HUMANA ES RELATIVA ,EXCEPTO LA QUE PROVIENE DEL DIOS QUE LLEVAMOS NUESTRO INTERIOR Y NOS REFLEJA COMO PERSONAS HUMANAS.


Vamos con los corazones.
Lu

viernes, 13 de septiembre de 2013

El lago y yo




Un lago atardecido en el desierto

aguarda su bautismo,
con delgadez continua de ornamentos.
Ni ha conocido formas de belleza
ni conseguirá permiso de trabajo.
Su plan viaja en frecuencia modulada
hacia el refugio,
cuando, de repente, nos vemos,
la una frente al otro, sine die,
en camino de ascenso hacia la nube
que ha tornado a cumplir su trayectoria
cruzando deltas de caleta y mares,
al abrigo de cortos pantalones.
El lago y yo buscamos ese cráter
del que surge el decurso de la vida.
Pisamos las cenizas
soñando con rodeos de pastizales verdes,
racimos arrancados de la cartografía
y el paso acantilado que nos lleve
al grupo de autobuses que nos dejó varados,
en situación de espera de nuevos colectivos,
al yacimiento del radiante estanque
que confunde el oasis con el río,
con tierna corrección reparadora.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Tributo para Rubén (Tu huida)



Tributo para Rubén (tributario de Sabina).



Cómo duele saber que mentiste
al decirme “te quiero, mi vida.”
Me dejaste el dolor de un infarto
y el amargo sabor de tu huida.

Que no aleguen que el tiempo es la cura
los que nunca sintieron pasiones.
Que no recen por mí las heridas
ni me impongan jamás condiciones:

Que no mire hacia atrás, que me calme,
porque tuve en mis brazos: locura,
la belleza de mil obsesiones,
y este sordo dolor en tributo,
que no logro explicar en canciones
que se acaban en pocos minutos.

Terco amor por la literatura
a la infiel traficante de acciones,
que comió de mi pan y mi carne
embaucándome con conjeturas
de un futuro reñido de viajes
del que cambia sudor y estaciones.


Y dos días después de la fuga,
el siguiente y novato exiliado,
remontaba con su burda historia
en el álbum del enamorado.
Nuevamente a fingir que era oruga
que quería soñar mariposas.

Hoy se cumplen tres meses de engaño
con el tipo que la ha cobijado;
muchas veces pregunto si extraño
el perfume del pelo adorado
o ese vómito avieso en las noches
que llegaba borracho hasta el baño.

Cómo duele saber que mentiste
al decirme “te quiero, mi vida.”
Me dejaste el dolor de un infarto
y el amargo sabor de tu huida.