domingo, 31 de agosto de 2014

Si no existieras, Amor...

Si no existieras, Amor.




“La cacerola de oro del remordimiento”
“Toda la batería de cocina del Santo Oficio de los Muertos”
Jacques Prevert.
"Estoy loco de lenguaje. Nadie me escucha. Nadie me mira,
pero continúo
hablando, girando mi manivela".
Roland Barthes (Fragmentos de un discurso amoroso)




Si no existieras, Amor,
no habría mundo.
Quienes tienden las redes cloacales,
de gas, de agua potable,
levantan edificios impensables,
construyen buques,
aviones, portaviones,
marionetas, espejos, tolderías,
hubieran olvidado el compromiso;
las madres que cuidan de los niños
incansables o enfermas,
las doncellas que tiemblan mientras zurcen,
los hombres que hoy se buscan el sustento,
los viejos que sonríen y son viejos,
no tendrían razón para estar vivos,
para pelear día y noche contra el Ogro;
no detestarían la muerte que suprime
y serían animales del panteón
encasillados en jaulas naturales,
tragando la intemperie y su inclemencia.
Porque cada accionar sin tu palabra,
cada verbo, maldito y repetido
de cada biblioteca traspasada,
encierra en su encuitado subterfugio
un je t'aime, espérame que llego,
quiero estar junto a ti, que me desees,
quiero que tu boca a mí me nombre,
que tus manos se enlacen con mis pechos,
y digas que es de día aunque haya noche,
concierto de matices progresivos,
misales a la hora de la cena.

Entonces ves, Amor, imprescindible
la hechura con que lustras las herrumbres
de baterías de oro de cocina del Santo Oficio,
remordimiento de las cacerolas de oro
en Palabras de lira preexistente,
que chasqueas los dedos y eres dios y el demonio
de un Olimpo fulgente y terrenal.

Amor, estás y eres el ancla del ascetismo
y la fuerza motriz de las industrias.
Tu voz incognoscible es serenata.
Tu cuerpo es un racimo de esmeraldas
cuajadas de vapores
y tu olor el rasante de los planos,
la presa inconfundible del sigilo
ante la radicalidad del tiempo ausente,
y vas como un pretor de las tinieblas,
impartiendo la fe, que aquí nos falta.


Lu

Ola de mar. Hola.

Ola de mar. Hola.
Ola.
Prefieres el mar a los saludos.
Resistes tormentas perfectas,
amaneceres precoces,
eres inviolable, indivisible.
Te gusta navegar
y al final, resultas ser el tsunami arrasador.
Yo también fui un poema, una ola
hace años,
en la inquietante sed dorada de la  juventud,
cuando las denuncias no dolían,
los palos nos  golpeaban suavemente,
y el amor propio
no tenían tu nombre grabado en las espaldas.
Cuando los sabios premonitorios
enseñaban que la edad no existe,
que es una camisa
que dejamos tirada cuando nos queda chica u holgada.
Estudié al Derecho,
y al revés,
me sumergí en los océanos
de tus fibras mansas y encrespadas
y  yo que nunca me caigo,
caí de repente,
condenada a muerte

como en el  verso final de una travesía incompleta.

jueves, 21 de agosto de 2014

Profanaciones

There are so many human words
in the animal planet,
so many sentences, no sense.
We don´t know how
to keep them out from profanation.
Otherwise,
you can´t give her
your heart
without a kiss
without a touch of desacration.
Debes amarla.
Simplemente amarla.
Just love her.
Quítate la divina echarpe roja,
cualquier cosa es motivo para un brindis
anímate a seducirla sin palabras,
regálale un caballo de mar
en una burbuja de champagne rosado.
Descarta
las profanaciones del ermitaño,
sus barquinazos.
Just love her
in spite of words.

Parte meteorológico para Benja



Benjamín Prado sigue mi consejo

y va dejando versos con su nombre.

Permita que le diga y no se asombre:

La rutina está dentro del espejo.


¿Usted se cree que importa si el hollejo

de la suerte que busca todo hombre

dará la seda roja que le alfombre

la entrada al corazón del mundo Viejo?


Mi amigo no se precie de fanáticos.

Olvide los sonetos y sus rimas.

Los imputo de zafios o maniáticos.


Cuando juegue partidos por las primas

acérquese al portal de Belcebú

y advierta que también soy yo su tú.

El mundo es un palacio

El mundo es un palacio que en su centro
esconde a la realeza su misterio
de la esclava que amó en el cautiverio
al liberto que odió el punto de encuentro.
Quisiera no pispear por las ventanas
una historia de mitos y recesos
y armarme con paciencia ante el exceso
que imponen los tiranos peinacanas.
Pasaron muchos años sin noticia
del sueño que frustró una melodía
de manos que enfrentaron la injusticia
de cómplices, ladrones y piratas
que añoran el pasado cada día
y bailan rock and roll entre las ratas.

A quienes meten la mano en plato ajeno



Los aires no presienten ni adivinan,
ni me quitan las ganas por la muerte.
Ajena y descreída de la suerte
mi alma vaga rezaga por rutina.


Misóginos, procaces, serpentinan
mendigos con espíritus inertes,
maricas, poetastros que por verte
el seso a Lucifer no le escatiman.


Tortugas, bichos raros y maniáticos
encuentran su adalid en esta casa,
malditos engreídos y antipáticos,


perversos, alienados por su raza,
excéntricos, odiosos y lunáticos,
meten mano y al fin me sobrepasan.

Tango Pelechaste la ternura


Pelechaste la ternura

Esta tarde, melosa de deschave
te reprocho, bacán, temor ladino
de cantar como un tango de argentino
que oculta el sentimiento que no cabe.
Bien debute, tu rima que no acabe
perdiendo al imperdible en el camino
que suda "Agua bendita" de Delfino
y bronca, meta y ponga, de jarabe.
¡Tas loco! Pelechaste la ternura,
desconfiaste del naipe trotamundo,
la bohemia te queda desfasada
y el chamuyo que das es lira oscura,
si tu pasión no viene de este mundo
tus versos, con perdón, son poco y nada.
.

Sub

Sublime. Sublimal.
Sublímite de Lima
Submundial de los súbditos.
Subsuelo suburbano
en súbita subasta,
suburbial en los subtes,
subclases de arrabal.
Subsiguientes avales,
subsidios temporales,
subsede de mis olas
subjetivas, sublinguales,
subnormales sin odas;
subiendo por montañas
subrepticias, subrayadas;
sub-pasiones a solas:
subespecie animal.

Despondently naked

DESPONDENTLY NAKED.
La adivinadora, de Edward John Poynter.
Despondently naked;
blinking against the light;
declining what people are likely to lament,
the guest star is waiting for his tip.
The flourishing man desires her skin.
Suffocated under his velvet
the manhood is scrappy.
Who can guess Future
on a dividing line
of wanting and hardening?
Sugar beet,
sugar cane:
Nobody
between you and your patron saint,
Nothing
between transparency and madness.
She is really pretty.
Suddenly,
she understood Divine Providence,
Inspiration and Revolution.
A spark of Faith in human beings
is getting a divorce,
this sad night of a stone-cold summer
in a temporary drop in temperature
during a heavy season.

Anagrama

ANAGRAMA.


No seré yo quien se queme la mano
en gélida hoguera abrasada en llamas.
Talismán de mi escena que reclama
los cálculos secretos de un tirano.

¿Dónde debe tenderse al cruel villano
de amor a Roma, cual bestia adornado
por las pieles de infieles adiestrados
en la injusta sentencia del insano?

Si sola me dejaste en el presente
al bárbaro anagrama de un extraño,
alíviame el dolor que está caliente

en el paño mojado de mi frente
la fiebre que provoca tu desmaño/rebaño/redaño
por esta eternidad de duelo ausente.

Desnudos en el bosque



Saturnino Espin

Fotografía: Desnuda en el bosque de los risueños árboles.


DESNUDOS EN EL BOSQUE.


En el medio del bosque
o de la vida,
desviste su pudor,
su humana condición
alborozada.

Un ojo
la exacerba en retaguardia,
molestia ocasional en la honda tierra,
y su esencia astral ve convertida
por ensayo y error del oculista,
en carnes,
pechos,
brazos y cabellos,
que descubren su simple solidez
de mito,
de bañista infatuada.

Luego existirá, por añadidura,
elocuente y soberbia.

Un ruido no es un ruido
si no hay quien lo soporte.

La música no es música
si no hay quien se deleite y la disfrute.

La belleza no existe
si no está en la mirada.

El dolor de una madre

Desnudo de Modigliani.
"El escándalo, en nuestros días, no consiste en atentar contra los valores morales sino contra el principio de realidad." Jean Baudrillard
















EL DOLOR DE UNA MADRE.







Desnuda y expoliada, indefectible


al suplicio de Tántalo, modélica


visión especulada, de una angélica


figura en carne mélica y flexible,








no declina ante el ojo irreductible


del artista voraz de alma famélica,


que emprende con pincel la maquiavélica


liviandad del visor inconfundible.








Patrocinan los reyes y amenazan


la omnímoda lujuria con apaños.


Se desmaya en los brazos ancestrales








de inciviles pasiones que atenazan


el amor que pervive entre aledaños,


la madre de las muertes no virtuales.

¿Quien soy?

¿Quién soy?


El contragolpe de las intrigantes
manipulaciones de perversos y sátrapas;
la miga de pan embrutecida
por el melancólico presagio
del cajón de sastre de Lewis Carroll;
tiro de gracia
a lo que me altera o me define
por aquello que nunca fui
ni volveré a ser jamás;
el bisbiseo de lo monstruoso y lo sublime,
el acmé y lo baladí;
la carne y la imprudencia;
el papel de una moderadora móvil
que pinta frescos en la memoria colectiva;
la risa fácil e imitadora
de Cátulo y Homero
en el crepúsculo seductor
de mis agónicos días
(solsticio de mi vida);
los muros del Mausoleo
adentrándose en las estepas del lobo;
la ostentosa limosna de los danzantes
alrededor de un pensamiento único;
la esfera hueca que contiene al fuego eterno
en la abstrusa obra de un Creador embriagado
y extraordinariamente silencioso;
la aventurera trivial
de los ritos del no cumpleaños;
el cóndor y la cima visitada a lomo de mula;
la imagen más lúcida del ruido;
la estatua de mármol redentora del suicidio,
el caballo del carro del lechero,
la que suelta las riendas,
arrea la montura,
diseña aparejos y gualdrapas:
la habitante de una aldea vecina
que no conoce de actos inaugurales;
la cortesana y vengadora luminosa
como una abuela secreta del sendero
de Caperucita Roja;
la traducción de un enano confundido
a aquella puerta abierta del Templo de Jano,
una inscripción en Delfos con miles de años,
la odiosa erudición de una Venus Sapiente
y la ridícula debilidad de Diana Cazadora
del vino espumante;
el perico parlante;
el perfume de los aires buenos,
los celos y la indulgencia
acicateando la mirada huérfana,
la coartada de una pompa de jabón
en primaveras romanas
y
poco más o menos que eso.

Tú y yo (versión de un poema de blogger anónimo)


Tú y yo (versión de un poema de blogger anónimo)

Tú,
sí,
Tú.
Yo ahora
quiero hablar de la Luna,
con o sin prosodia,
en verso, afónica,
en porteño, en español,
en jerigonza.
Hablar de lo que quieras
como quieras,
cuando quieras;
decir
la Luna se ha enfadado
porque volqué la rosa de los vientos,
la rosa del jardín rosado,
el poema con sangre macilenta
derramada en hispánicas batallas.
Quiero poner la palabra tú
en cada uno de mis versos,
ser narcisista ante un espejo ajeno,
gozar por ser engreída entre tus brazos,
vanidosamente ridícula y hermosa,
hacer y decir todo aquello que ames,
lo que sea que odies,
qué más da,
creer en hadas, magas, brujos, sanadores,
en ungüentos, pócimas,
en trastiendas y en experimentos,
en falsas culebras, en dragones de oro líquido,
o pantuflas de lana,
creer en cualquier cosa,
con tal que tú me pidas que lo crea.
Hubo en otros tiempos,
leyendas y canciones
de guerrilleros descamisados
-¡Viva Perón, carajo!
Pero no eras tú quien rondaba esas murallas
pedestres y argentinas.
En tus gemidos decías Hola, princesa.
Comprenderás que el hábito no hace al monje
y la fortuna no está
dentro de un casino monegasco.
Mi criterio racional se enfurecia contigo.
Cuando tengas a bien
ser un republicano virtuoso,
por inciso,
ven a verme debajo de la parra,
tráeme un abanico adamascado
mas, no se lo digas a nadie.
Calla, por mi gloria y la tuya.
No es que mi voluntad
sea un viraje inapropiado
hacia tu vuelta,
es que esta noche estoy triste

Think about it

THINK ABOUT IT.

The blows of the World War,
The sounds of Consolation,
The heavy line of your mouth,
All the money of our nation.
The narrow alleys of the soul
The dark verb of Constellations.
The footsteps of foreign people
This karma of bad inspiration.
We aren’t smart people
if we stay here alone,
You need somebody there
no longer than yearning
for answering the phone.
At least you were hurt,
with scars or bloody deepness,
don’t give up from start
we’re passengers in life
trying to solve a business,
trying to survive be abandoned,
not physically injured,
but still broken,
and stolen by painful
and perjured pundits.
We aren’t smart people
if we stay alone,
You need somebody there
no longer than yearning
for ringing the phone.
Go out and direct the movie,
contact a sweetheart right now
in a quick interview, at net,
or buy a cow.
Don’t blame me I’m the messenger
to tell you this stuff,
I don’t believe a word,
your fate is predicted like a guff.

Aftermath

AFTERMATH

To Sylvia Plath.
Life is changing hands.
Everybody is here
but "We are alone"

bellows the sky.
The world is around us.
Wake up, my dear.
Neither Insomnia nor Fur
belong to us
and there is a bright shadow
on your face
and there is a light
on your navel, so
you have reached an impasse.
The monster of your scene
is no more near by.
Your breath oozes with damp
right now.
I know you, darling,
Your aren’t a Jewish princess,
even if you are mine.
Just a middle class baby crying
that your nightmare is getting
worse than ever.
Open your eyes,
Up and down.
don’t slip,
don’t sleep
with a beautiful suicide.
Bad dreams are hectic rivers.
Forget your fears
And come.
Peer into this new verve
your old mind.
Record these words,
Sylvia
and be fine.

Resistencias


Resistencias







Me resisto a olvidarlo, a dejarlo ir.

Un sentimiento espera

que su tenacidad y su amor propio

triunfen sobre el rencor

por las cenizas del pasado

y lo único que logra es

extasiarse en la pena-terraplén

y destruirse.

No me lo eches en cara,

soy mujer y vos un cómplice de mis secretos.



La calma llegará a dominar la sinrazón.

¿Sabés que era un gozo querer a un hombre tan etéreo?

No hará falta terapia

para emerger de estos escombros.

Antes, me secaré ¡en vano! como una planta en otoño;

luego me retiraré a la montaña negra,

escabrosa morada de los solitarios.



Negar la eternidad del amor

es tan falso como asegurar

que esta noche no despertaré

pensando en otro abrazo.

Debo admitir, que tenías razón.

Ser ateo es estéril,

no soluciona el problema de la trascendencia,

el misterio de la humanidad,

solo lo descarta.


Es vanidoso ser nihilista,

un rebujo más de los que nunca

construyen una historia;

un cinismo de intelectuales

que se exasperan

por perecer, en lugar de morir

en paz con sus muertos.


Tampoco pretendo una religión,

un postrero refugio a la megalomanía

de las formas o sus ideas arquetípicas.

Sin comprenderlo me crucé un día con la Belleza,

¿fin y principio?

Too much(o) Plato!

Mi discurso es el de quien quiso poder

contra la humana naturaleza.


Yo no intenté aceptar verdades sometidas

y llantos perecederos.

¿Cómo es esa mujer que se atreve

a enfrentarse desde el zócalo

a los pilares de la tierra,

empecinada en seguir amando lo imposible

y, después, desaparece con su obra?

¿Quién subyace debajo de mí misma?

Nadie. Nada.

Ni mi obstinada fantasía

que insiste en avanzar entre las olas,

podrán revelar el porqué

de esta identidad perezosa para el cambio

En la cocina

EN LA COCINA.
Un silencio de muerte en la cocina,
la pava hirvió sin agua para el mate,
un sifón se ha caído de la mesa
al golpe de tu cara sobre el plato.
Viajar era soñar con otros mundos
frondosos más allá de la tormenta,
en años de promesas y de exámenes,
de vejación y alcohol de madrugada.
El simple acto de urdirlo era una fiesta.

De repente la luz
venía a provocarte hasta la náusea
y amabas con la fe de adolescente
las pardas comadrejas del establo.
Una vez te soltaron de las riendas.
Tropezaste un paquete con pastillas
en piernas azarosas y cimbreantes,
un apretón de brazos que traicionan
por miedo, mucho miedo…

y tu cielo creyó que era la Vida.

Y no amanece



Y no amanece


Impresiones digitales
que dejan huella imborrable
en el desvelo de los insomnios.
Y no amanece.
La sepultura indefensa
del desván de la memoria,
con presentes visiones
de pretéritos destellos
y futuras encrucijadas,
expresa su voluntad
pagana y arbitraria.

Y no amanece.
La muerte, ese otro sueño
de paralelos abanicos
amordaza el remolino
de nuestras bocas balbucientes.

Exangües de palabras,
los fuegos crepitantes
van apagándose
en taciturno ceremonial.

Y no amanece.
Los riesgos del vivir
están guardados
en el misterioso universo
de azogues
hacia vigilias inconclusas.
Y aun, hermanos,
no amanece.

Cuando mis poemas ganen premios

CUANDO MIS POEMAS GANEN PREMIOS.

Cuando ganen premios poemas como los míos
ya estaré escribiendo otras cositas.
El asombro de lo inquieto
es el núcleo mollar de las palabras.
De cara al futuro:
incordiar,
punzar,
revolver en el estiércol,
hacer nacer el pájaro cantor
de un soplido en el barro.
Imputar al culpable de tópicos comunes,
condonando su afán de lucimiento.
Zamarrear las carcomas medievales.
El alarido de lo inútil
zigzaguea
condición y paradigma.
El poeta desentona.
¿Para qué afinar el instrumento
con la vulgaridad perfecta?
La peripecia está dada en la negrura.
¿Seré la llave que acceda
al portal del paraíso
a mansalva de golpes
de pseudo intelectuales?
Alterar
a señoras con miriñaque de pilates.
Oprimir
sus velillos de tufo en las retinas
hasta que salga el pus
y se vea el cielo.
Demoler
a hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
a drug queens y a meretrices.
Ser poeta con garrote vil en las entrañas
del piojo despeinado.
No.
Cuando mis poemas ganen premios
el mundo será liquidez
de hielos derretidos
y el sol alumbrará horizontes
de lejanos afelios del planeta.
Tendremos que exprimirnos la sangre
y devirtuarnos.
Roer los picaportes oficiales
conduce hacia el aplauso del fracaso.
¿La lima irá puliéndonos las garras,
afinando el desdén, los corazones?
No sabemos qué habrá en el alter latus
pero iremos, amigos,
todos juntos.
Ustedes quédense con sus petates
haciendo pases como si...,
con trampas de astronautas marineros.
A mí dénme la biro, los papeles,
mi taza de café,
una medialuna
y déjenme vivir en esta inercia
de desidia otoñal.
Si mejoro un poquito
(me lo han aconsejado)
puede que me parezca
al escarmiento
de la vana soberbia del artista;
me olvide de mi voz y de mi sino
y en el avión al éxito
encantada
se desplome mi alegría,
cayendo al precipicio del vacío,
en un paracaídas que no se abre.

If


If.
-Recordando a Kipling-
Si todas las noches fueran de desborde,
de borrachos que dicen verdades
y abogados del infierno que no mienten,
de Osiris momificado;
si todas las noches viniera a visitarme la Diosa de la Luz,
la de las Siete Estrellas,
el Zos Kia Cultus de los enamorados.
Si todas las noches
cambiara mi angustia por tu risa
anegada en llanto escarlata,
y desplegara las alas de tu barquera
el Ku de la Serpiente de Fuego.
Si todas las noches los desvelos
fueran bienvenidos y las horas incontadas
como esta ausencia magenta
en mi memoria.
Si todas las noches los cometas detuvieran su rumbo,
si los mares alteraran su caudal de oro
encendiéndose en luces que duraran una eternidad.
Si todas las noches los astros cayeran sobre las montañas nevadas
del continental estío,
si las palabras fueran besos
y los dedos acariciaran
pieles de cristal envueltas en terciopelo y seda.
Si todas las noches escuchara tu poesía a mi costado,
la música de tu cuerpo herido,
el calor del sortilegio que nos ata...
si todas las noches te tuviera en mi cama.

Desolación y derrota

Amadeo Modigliani-
Carlos Killian-
DESOLACIÓN Y DERROTA.
Casi podría concordar con los versos de Paul Celan:
De noche está tu cuerpo moreno de fiebre de Dios
mi boca blande antorchas sobre tus mejillas
.




Con el dolor pegado al cuello,
y agónica tristeza descriptiva
su desproporción la acorrala
en itálicas patrañas ejemplares.
No es Venus ni Afrodita, ni es siquiera
La hermosura de Angélica que Lopecito cantara.
No tiene pechos de odalisca,
ni cándidas pupilas atractivas;
su boca es retahíla de suicidios;
sus curvas justifican una trampa.
¿Qué desea? ¿Qué le espera?
¿A quien aguarda la endeble?
La obediencia del pintor la perfila
y la despeina.
Violetas sombrías en los párpados,
la bifurcan y maltratan.
Sus pezones como púas,
prendedores de rubíes
más falsos
que el amor de Polifemo a Nereida,
azuzan un recuerdo de bravura;
son sentencias.
El mudo desconsuelo prisionero
la embaraza.
Yo me curo en salud,
me alejo del retrato de mí misma
y resbalo al planeta de los versos,
donde apostillo la congénita herida.
Cierro el espejo y su arquetipo.
Entorno la ventana.

Perseo y Andrómeda

"Perseo y Andrómeda" por Giorgio Vasari (Arezzo, 30 de julio de 1511 - Florencia, 27 de junio de 1574); arquitecto, pintor y escritor italiano.
Pintura (1570).
Imagen cortesía de Planet Art.
PERSEO Y ANDRÓMEDA.



Torpezas
de cabos sueltos
nos atan al peñasco
de los monstruos brunos.
Somos la cara seca
de la mitológica Creación.
El aire y las aguas.
La tierra y el deseo.
Un vecchio luppo di mare 
rescata a su Andrómeda
atada al palo adverso.
Envidiosas las Nereidas,
aúllan para convidar
al Pegaso alado
en la aurora boreal
y occipital.
Los enamorados navegantes
no se rinden ante el simulacro.
Las apariencias engañan
siempre que quieran engañar.
Porque casi,
casi nunca es nunca
y nunca es casi siempre jamás,
jamás es siempre,
y siempre es casi también
nunca y jamás.
¿Arrojar los escudos al aire es suicida?
De cualquier forma,
igual hemos de morir.
Lo confirmamos
desde nuestras inmortalidades
de instante absoluto y perfecto.
Todo suicidio
es una desinfección
del óbito de los carceleros.

Sonetos inspirados en blogueros

A Hëlmut.

no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no no

Esa zona que toca la sobrina
-decir vagina me parece burdo-
¿será ese Mano negra de Argentina
que mete púas y la va de zurdo?
Esa roja tanguita tan latina
es el colmo llevado hasta el absurdo
de los vates que gastan tinta china
escribiendo sonetos de palurdo.
¡Quien fuera algo más que un recuerdo viejo!
Un sitio en la morada del artista,
unos labios tatuados en su espejo,
una bella durmiente equilibrista
que escucha, calla y sigue tu consejo:
por no bailar solita en una pista.

MUJER DE CINCUENTA

Quiero ir con aquel a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta.
No quiero averiguar si es bueno.
No quiero saber si me ama.
Quiero ir con aquél a quien amo.
B.B.
Bertold Bretch te ha escrito un haiku, mujer
de cincuenta. Naciendo cada día
en vísperas de nueva compañía,
te regala su audacia y su querer.
No calcules el tiempo de la espera
ni digas lo que es bueno para atarte
a la fiel ilusión que deja el arte
cuando libas en su panal de cera
de abejas una miel azucarada,
una tibieza porque los reencuentros
de sueños de una novia enamorada
de experiencias sentidas desde dentro
albergan la pasión aletargada,
por la euforia que emana tu epicentro.

a mi amigo fuser.

Entre Silvio, Sabina y los tres diablos
me encuentro tu lamento de rodillas.
¿Acaso no tomaste las pastillas?
Bien, sabes, mi querido de qué te hablo.
Te propongo una cosa, mi Retablo
de duelos, está online a pocas millas.
Lo lees y te quitas las ladillas.
A vuelta del camino está el establo
donde irán a parar nuestras rencillas,
los dolores y marcas de aguijones.
La piel olvida. Somos avecillas
perdidas en los más negros rincones.
No podemos movernos de la silla
atados a la red entre apagones.

a Manuel Abal y los dibujantes de la comunidad.

Hay olor a pimiento en la sordera.
Dice Manuel que está como un kinoto,
dulce y zarpado se lo nota ignoto
de bailes de salón entre polleras.
Irónico su aval nos desespera
y brinda carcajadas con su foto
de gato en la ventana donde "El roto"
le marca su lugar en la catrera.
Con su amigo "Majofa", que es Matías,
con "Paio", con "Liniers", con "Rep", con "Sendra",
el carozo del fruto es una almendra
que comen con delicia sus Lucías.
Si me olvido de alguno se lo endosas
al Podeti de gola carrasposa.

a Joaquín Urgel, en el día de su santo.


(Ambrosio Villarreal)
Si estuviera mi amor aquí al ladito,
ten seguro que no escribiera nada;
mi boca con solaz y enamorada
calmaría la sed de su apetito.
Bebería su néctar cual mosquito,
chupara y moriría de embriagada,
las ánforas del éxtasis colmada
en brazos su de dios, mi Joaquinito.
Los versos que rebasan de mis labios
se empeñan en llegar hasta sus labios
y hallar en su crueldad fina mirada.
El alma debe al cielo su morada.
El cuerpo encuentra paz en el sosiego
y el hombre de mi vida es gallo ciego.
Cierro el kiosko por esta noche.

Confidencia

Candycigarette.
CONFIDENCIA.

“Somos nuestros propios demonios,
nos expulsamos de nuestro paraíso” – Werther.


La noche, con sombrío velo,
mascarada,
acicatea nuestros emblemas legionarios.
Deambula.
Desespera.
No tengo alma que me pertenezca
ni estoy contenta.
No me seducen las tropicales brisas
de la alborada.
Bailo la milonga de los entresuelos
frente a bibliotecas afligidas.
No tengo amigos insepultos,
ni aliados ni adversarios tengo.
No tengo discípulos que me esclavicen
ni calcetines ni tiburones,
ni amargas noches ni noches negras.
No tengo sed.
No tengo deudas.
No tengo plasma.
No sueño pesadillas de lavabo.
Llegar a ver a Dios
es mi pesimismo
y mi mortaja.
No tengo afanes de meretrices,
ni lectores inocentes,
lo digo sin sentir vergüenza.
No estoy demasiado lejos
de los muertos opulentos,
de los pobres muertos encadenados.
Sin embargo: Alerta Rojo.
No puedo dormirte todavía
Ignoro el porqué.
El demonio es plural, dice San Lucas.
La oscuridad nimba y me estalla.

Pena de muerte

PENA DE MUERTE.

Esta pena de muerte, esta sin pena,
esta pëna yugular pinchada
Sopores que navegan nuestra siembra
con una verdes manos de hojarasca.
Saber y no poder
mítico emblema,
paisaje de una pena desalmada,
con ejércitos de hambre, por la pena,
pena humedad y droga tumefacta.
Matar a un chico descalzo
es, apenas, matar nada.

Enhoramala

Obra de Lucien Freud.
La belleza es un motivo de indulgencia. L.A.F.


ENHORAMALA.
Enhoramala.
Lucien Freud me ha asesinado.
Ha vuelto a hacerlo,
una vez más,
ha vuelto a hacerlo.
Su martillo ha esculpido mis caídas,
llevándome a la cama moribunda.
Mi amado
petrificó en sus brazos homicidas
el cautiverio de alas perturbadas
en sueños e indignísimos naufragios
de garzas y esqueletos..
Lucien,
tu apellido ya no puede salvarme.
Te apiades, ay de mí,
que yo soy ésa.
Traspuse el paraíso
hasta su fondo,
en el espacio inmóvil
de su costado anverso
y fui perdida.
¿Dónde está lo sagrado
del instante fugaz,
fea forma de
la huidiza palabra de la muerte,
bebida en vino áspero
y lentas sedas obstinadas?
Acaso esté detrás
del biombo negro,
quizás, sea el murmullo
del incesto.
(28 de noviembre de 2007)

Fedra

FEDRA
Ho ogni furia d´amore...
Racine.


Sola ante mí misma,
Impropiamente desnuda,
seca y astillada en piel,
desalbergada
en trazos del tiempo fenecido,
microscópica,
almacenada
en la infausta turbulencia de los años,
segmentada dentro de un orden,
exangüe y fragmentaria en la arrogancia,
subrogada en tiranías umbrosas,
cursi hipopótamo anónimo,
escéptica,
resumen crucial
de novelista deplorable
y trituradora de asquerosidades mundanas,
escalpelo del bosquejo,
hilacha de perezas y furores,
padeciente de injurias denostadas,
con mi santo y seña a cuestas,
centinela imperdonable,
remolona que se condena
en enredaderas liliputienses,
incognoscible, suicida,
bravía a tumbos,
edificio en ruinas con visillos de mal gusto,
doblegado sauce llorón,
quebradiza, demudada,
heme aquí,
como Fedra,
sola.

Plutón

PLUTÓN.
No me importa, Plutón,
que algunos nieguen
que estás en nuestra órbita
cercano.
Ni me importa
la niebla de los tiempos,
que apenas los científicos balbucen.
Solo sé
que si hubiera muerto anoche
seguirías flameando en el sistema
que me acoge y respiro.
Y sé, también
-a tientas mi confianza-,
que si hubiera sabiduría
entre la incertidumbre
que acorrala el despótico destino,
no serías excluido
como un paria de otra casta
a un cielo de fronteras.
Te honraron como Dios
y Rey de los Infiernos
aquellos que te echan.
Volverás, ya ves
-podría ser que de verdad volvieras-
en el ínfimo universo
de posibilidades oscuras
que aun nos depara
la fatal veladura,
a girar ante el gran sol,
a convivirnos,
mientras brillan desde lejos,
los rezagos de luz
de este planeta
que habrá perdido el cuerpo
en la zozobra.