martes, 12 de agosto de 2014

Dios

Dios
Que no te puedo ver y me persigues;
que no sé dónde estás, pero te encuentro;
que migras desde afuera al epicentro;
que faltas con aviso a quien tú sigues.

Dios:
Que espero solo amarte. No me obligues
a odiar la fuerza que se arraiga dentro.
Permíteme exhibir desde mi centro
milicias poderosas que coaligues.

Dios
Que brindas tu consuelo al no creyente,
absuelves pecador y mercenario.
Tu sabia decisión es nuestra fuente.
Tu suplicio los nudos del rosario.

Dios:
Porque apareces y huyes de la gente,
indulta a los herejes del calvario.

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