jueves, 21 de agosto de 2014

Los deleznables

LOS DELEZNABLES.

Malviven del poder de la palabra,
acomodan sus cuerpos deleznables
al carro de la Historia.
Lo único estable pareciera ser
su magisterio docto
de nombre impronunciable,
la sátira y el vicio de ironía.
Olvidan que el camino es de líquenes
y de musgos en tierras arrasadas
por pedregal y ralea.
El tamaño del delirio del poeta
es menos malo aun, es menos torvo,
que sus ínfulas de autores influyentes.
El hueso de la vida los corrompe
con el pesimismo ilustre
de sus veinte millones de euros en la cuenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Abiertos para aclaraciones o correcciones en estudio, para uso exclusivo de la autora.
Si quieres enviar un correo electrónico o dejar tu comentario puedes hacerlo a la cuenta personal de Lucía, que aparece publicada en el perfil: luciangelicafolino@gmail.com.