jueves, 21 de agosto de 2014

Perseo y Andrómeda

"Perseo y Andrómeda" por Giorgio Vasari (Arezzo, 30 de julio de 1511 - Florencia, 27 de junio de 1574); arquitecto, pintor y escritor italiano.
Pintura (1570).
Imagen cortesía de Planet Art.
PERSEO Y ANDRÓMEDA.



Torpezas
de cabos sueltos
nos atan al peñasco
de los monstruos brunos.
Somos la cara seca
de la mitológica Creación.
El aire y las aguas.
La tierra y el deseo.
Un vecchio luppo di mare 
rescata a su Andrómeda
atada al palo adverso.
Envidiosas las Nereidas,
aúllan para convidar
al Pegaso alado
en la aurora boreal
y occipital.
Los enamorados navegantes
no se rinden ante el simulacro.
Las apariencias engañan
siempre que quieran engañar.
Porque casi,
casi nunca es nunca
y nunca es casi siempre jamás,
jamás es siempre,
y siempre es casi también
nunca y jamás.
¿Arrojar los escudos al aire es suicida?
De cualquier forma,
igual hemos de morir.
Lo confirmamos
desde nuestras inmortalidades
de instante absoluto y perfecto.
Todo suicidio
es una desinfección
del óbito de los carceleros.

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