jueves, 18 de diciembre de 2014

Se nos fue de las manos


Se nos fue de las manos

Se nos fue de las manos;
déjame que te explique
regando los geranios
con los ojos vendados;
déjame que te enseñe
por si sirve de algo.
Se nos fue de las manos
tratando de intentarlo
con los ojos cerrados
del jardín del verano
que es igual que en visiones
opacas por los años.
Se nos fue de las manos
como turbia calima
de vapores del agua;
cada línea fue escrita
cada turbia calima
me abstendré de citarlas.
Déjame que te explique
con los ojos hinchados
de ausentes maquinarias,
ceremonias sombrías,
cargadas de tormentas,
contra el sexo inflamado,
miradas atenuadas,
corazón hecho trizas,
opaco por vapores
del huerto de geranios.
Se nos fue de las manos
sin poder remediarlo.
Menudos promontorios
y nidos reaccionarios
huyendo de las nubes
cargadas de tormentas
en el triste escenario.
Me abstendré de citarlos
cada línea fue escrita:
pordioseros de estado
peregrinando leves,
subiendo hacia las nubes
quisimos intentarlo,
masticando raíces
de contexto obligado.
Se nos fue de las manos
y todo lo perdimos:
el sexo, las raíces,
el lodo, las tormentas,
las nubes, los geranios.
Se nos fue de las manos.

Se nos fue de las manos.

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