domingo, 30 de octubre de 2016

La silla vacía (de Premio)

La silla vacía.





Una silla vacía
de voces y de guerras.
Una sombra chinesca,
deshilachada foja
que dibuja tu ausencia.

En el tiempo hay un sitio,
en el sitio una pena,
en la pena hay un cielo
donde brama la noche
en que encuentro tu nombre
en una silla ajena.

Hoy tu silla y mi silla
lloran la duermevela,
como dos adversarios
que perdieron la tierra.

viernes, 28 de octubre de 2016

El amor que mira por tus ojos

*

Intenso es ese amor que mira por tus ojos,
penetrante la voz de vendedor de tienda.
Tus pisadas son huellas del sol en cautiverio.

A ciegas, mi fatiga de amarnos
se descubre en la trova
que oxigena el paisaje.

Mi soledad es lenta y es rotunda
pero camina,  aún camina,

con un cadáver bajo el brazo.

Presumidos

*
Desgarramiento del cuerpo,
memoria de la sangre
que engulle la arrogancia.

Desierta oscuridad domesticada.
Abierta angustia que dibuja manos.
Labios templados por la cocaína.

Desentierra la fe de catedrales
un tropel de dicterios y alabanzas.
Un puñado de audaces pisa el freno.

Voy por tu sexo brusco
masticando las letras paralelas
absortas en el juego del espejo,
envuelta con palabras entre tules,
perdiendo la insolencia.

Presumen las auroras 
del ritmo acostumbrado
al roce de los hielos.

En cambio, yo presumo la
boreal incertidumbre 
del miedo de perderte.


La boca de tu hermano



*

Cuando no se vende nada
y el circuito está parado
la boca de tu hermano
pide a gritos libertad e independencia.
Ámala en su intensidad. 
No la condenes. 

                 

Hay muertos demasiados

HAY MUERTOS DEMASIADOS

Hay muertos demasiados
que turban el silencio
con su llanto.

Madrugadas que están
sus vísceras expuestas
en la feria.

Bucean
fantasmagóricas almas
dando cuerda a relojes digitales.

Del árbol del profeta
caen las hojas
en las fosas comunes
del erario.

El camino de vuelta
no es camino de siembra,
es recogida.

La vida parecía tan real como un cuento.