domingo, 19 de febrero de 2017

Mi novia en el cementerio


MI NOVIA EN EL CEMENTERO.
RAP.





Me pica la espalda, me pica y me rasco, 
me tomo una birra, escupo saliva, 
¿eso te motiva? 
me tiro un eructo, y no me doy asco, 
me subo a la moto, me tiño el cabello, 
con siete aritos, me engancho el pellejo 
y encuentro a mi chica, 
en un cementerio, muerta de la risa, 
pero muerta enserio 
no te la imaginas, tan pálida y sucia 
comida de hormigas. 
Ay como me mola, hacerle el amor, 
vestida de negro, con todo ese olor. 
Mi novia es la ostia, 
del Santo Señor 
Y yo un monaguillo, que en misa blasfemo, 
contando pecados 
de sexo y veneno. El avemaría 
canto en alemán con la panza fría 
después de gozar. 
¿Qué está demacrada 
mi novia la gorda? 
Hombre que te calles, que no has visto nada. 
Le sale esa espuma por la boca negra, 
parece cerveza tirada en el bar, 
con los ojos fijos y las manos tiesas 
Ay como me gusta a mi muerta acosar. 
La dejo en la tumba, bajo su mortaja, 
si vieras que linda se queda la maja, 
y me voy al dancing donde espera Juana, 
que, si no lo sabes, se trinca a tu hermana, 
¿qué es degenerada? 
Si la muy putita 
le cobra unos euros y todos contentos 
fuman marihuana, pero yo me abro 
mejor la heroína con coca y geniol. 
¿Te suena macabro 
que yo sea un border? 
Mi madre me dice que seré abogado, 
me visto de luto, me parezco a un cuervo, 
y llevo tatuajes en cualquier costado. 
Y ya en el boliche, donde soy el barman 
preparo los tragos, si mal no me acuerdo, 
porque te imaginas, que en mi ebrio estado 
voy lleno de mocos. Mis dedos escarban 
las fosas nasales, y sirvo las copas 
medio alucinado. Que me griten cerdo 
tantos parroquianos, me deja impasible 
si es que soy digamos... tonto como un opa, 
pero nada ganan, estos tíos lerdos 
porque mientras braman 
que "esto es increíble", 
me tiro unos gases, que son del recuerdo 
y la policía, entra de repente 
que no tienen hora, nunca es suficiente, 
mis clientes lloran, narcodependientes 
dado que en los tigres, fornican dementes 
que contrato al precio, de pocas monedas 
para lavar baños. Sea como sea 
muy pocos se quejan de mis refrigerios.
Dios sabe que nunca, me trinco una fea 
mi novia pelada, es mi melopea, 
que muerta me aguarda, en el cementerio. 
Ay como la quiero a mi descabellada, 
calva como un culo de princesa real, 
sus huesos rechinan, con tanto improperio 
que le lanzo a ciegas, a la desgraciada 
No está nada mal. 
Me duermo en su tumba, rodeado de bichos, 
bien abrazaditos, y sin entredichos 
Nunca iré al altar, Ni falta que hace. 
Que tanto desguace, fuera de su nicho, 
no me prive el goce, de mi bien besar. 
Firma el susodicho: Loquito de atar.

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