viernes, 21 de abril de 2017

Mapa conceptual para hacer poesía

MAPA CONCEPTUAL PARA HACER POESÍA.



Elija palabras adecuadas.
La sonoridad poética
es ineludible:
Si está demasiado cansado
puede optar por colores,
que no sean ni primarios
ni secundarios:
púrpura, lima, topacio,
siena o cobalto, por ejemplo,
y olores tenues,
graduales,
rescatados de la memoria.
A veces, la sinestesia,
la metonimia, ayudan.
Tampoco es cuestión
de andar diciendo que
lo que todo lo que huele sabe
y lo que se oye se mira.
No abuse.
Déjese de retóricas.
No olvide la cadencia y el ritmo.
Basta la salud,
diría mi abuela.
No mencione cielos estrellados,
caracolas,
gregario y sagrado,
besos, uvas o racimos,
pobreza, caderas.
-puede usarse entrepierna
pero nunca muslos-
si se quiere evitar la tentación de
copiar las odas ya escritas.
Trate de ser original
aunque nunca lo logremos
porque no nos es dado merecerlo.
Corazón, viento, noche
-conviene que sean marinos-
no pueden faltan a los poetas
noveles o Nobeles.
¡Que manía!
En lo sucesivo,
desestime los relatos
existenciales,
deje en paz a la luna
y haga el favor
de encender el televisor
una vez que termina
su poema.
Vea las imágenes del noticiero,
los arreglados juegos de azar
y los dramáticos problemas
pasionales de la protagonista
del culebrón,
también llamado "la novela"
mientras que durante la tanda
la persona más bella
le dicta
que marca de cerveza
le devolverá
los juegos de roles de
la edad perdida.
Verá orgulloso
como al día siguiente
de visitar la Casa del Gran Hermano.
le salen versos peores.
Se sentirá avergonzado
y aniquilará su ego soberbio.
Destruya su obra.


Y no hay nada que estimule más
a los entusiastas
que darse cuenta
(advertir, explicar,
fijarse,
determinar, precisar,
comprobar
u otros sinónimos similares
que se le irán ocurriendo),
que la buena poesía
no es cosa de menores,
no admite ligerezas,
ni espera señales del Infierno.

Verá, mi amigo,
que tendrá que ponerse
a trabajar de lo lindo.




Posdata:

Nótese la pequeña trampa
que acabo de hacer.
Cuando se invoca a Lucifer
alguien leerá dos veces
el poema
-el perplejo titánico del Tártaro-
antes de tirar los papeles
a la basura o cerrar el libro
para ir a alquilar un video de acción;
y con esto ya fastidiaremos
bastante a nuestros
lectores ocasionales
de versos afeminados,
que esperaban regocijarse
diciendo que la poesía
es aburrida
y está pasada de moda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Abiertos para aclaraciones o correcciones en estudio, para uso exclusivo de la autora.
Si quieres enviar un correo electrónico o dejar tu comentario puedes hacerlo a la cuenta personal de Lucía, que aparece publicada en el perfil: luciangelicafolino@gmail.com.