jueves, 24 de enero de 2013

Dame tu risa (provocación)


Mis poemas de amor. Mi padre me enseñó a imitar a Ricardo Arjona y a Lucía Folino-

IMITANDO EL ESTILO DE LUGARES COMUNES QUE ABUNDAN EN LA CANCIÓN Y LA POESÍA.


Letras registradas para el próximo disco de Cantautores de España.


Dame tu risa.

Con el amor por bandera
llega la niña al mercado
¡Quién la viera en ese estado
sin sentirse compañera!
Un vendedor que la observa,
con una rara ternura
la ve mover su figura
con paso sobre la hierba. 

Ell canta, ella susurra:



1.-

El cielo estrellado
y la nubes blancas
me recuerdan tu risa
de niño asombrado.
Te amo y te espero
del otro lado de la noche
y mis palabras son el silencio
de una historia
que no hemos vivido;
en un cúmulo de besos
me albergas el alma
y nadie sabe cuanto
estás en mi memoria,
cuando te nombro,
tu boca sonrie
con dientes de perlas.

2.-
Eres el bucanero
de mis horas
y tu corazón
es la llave del paraíso
en días de lluvia.
La luna ilumina
con los brazos abiertos
de par en par
y tú como un gato mojado
al pie de la chimenea
como una sombra
de la que eres juez,
parte y testigo
de la revolución. 


3.-

Se ha ido el último tren,
los perros ladran
y el hombre de mis sueños
me ha dado una ilusión.
Oh, ilusión.
Venga su nombre
y devuélveme la brisa.
Dame tu risa
que la vida es corta.
Nadie dirá jamás
que no lo intento.

Primo que estás lejos,
hermano, amante,
amigo,
tu voz es el eco
(sobre todo
tu voz es el eco)
-aunque fuera cursi
lo digo-
tu voz es el eco
de mi alma interior
y tu mirada dulce,
tierna,
desbocada,
me provoca el éxtasis
de la fascinación. 


4.-

Yo amo tu pelo,
tus manos,
esas manos de seda,
amado mío,
de mis entrañas,
de mi luz y de mi cielo.
Acaricio tu cuerpo
en mi pensamiento
y el aire
se corta con una tijera
y todos los versos
se parecen al tuyo.
Las soledad me sigue
donde voy
soy un alma en pena,
una novia de nadie
a las puertas del cielo,
rezando porque he perdido
el último tren 
a la dicha compartida.


5.-

Pasajeros de la noche
del viento y la lluvia
oculten al relámpago,
para que alcance
al hombre que ha llenado
mi vida con amor
y dulzura.
Los lirios y las azucenas,
se abren al paso
de su figura
de caballero
y mis ojos lloran
lágrimas 
de reminiscencia y sal.



6.-

Las horas pasan
y no te veo, amor.
y me desespero, amor.
¿Dónde está tu boca?
¿Dónde oiré tu voz?
La noche se acerca
con su manto negro.
Tu ausencia es motivo
de desolación.
Derramada en lágrimas
veo tu presente
y mi presente suplica
una nueva canción.
Por ti,  me muero,
para ti, mi perdón.



7.-

Amargo sabor derrotado
me llena de pena
cuando en la valija
encuentro partido el corazón,
como espolón de oxímoron
exánime y austero
como un incunable
terceto de Platón,
como el gato de Cheshire
y Juliano, el Apóstata,
como un bajo instinto
en mi cuerpo adormecido
 y recóndito,
como un Talón de Aquiles
de tortuga y sinrazón.


8.-

Nadaste conmigo en
el cálido río de mayo,
te fui amando
como un torbellino
y me sembraste
las dudas y la tierra;
contabilicé mil estrellas
en la noche brillante
de cielos nublados
donde cantaban
sirenas del mar muerto.
Allí reconocí tu luz,
misteriosa y ausente.
Las hojas doradas del otoño
y el sol brillante del estío
me arropaban
noche y día a la luz de la lunita,
de toda laya entera.
Vieron mis carcajadas
despertar a los duendes del jardín
ocultos en este valle de lágrimas.
Y entonces,
por no llorar
me fui de tu lado,
añorando las horas compartidas
al ajedrez de tus tardes,
el album de cromos,
los juegos de salón 
que solo tu sabes iluminar
como un niño capaz
de descubrir una bella imagen 
en el lodo.
Ningún otro rey vino a darme 
un trago ebrio
de dulzura
y los peones fueron cayendo
uno por uno
en este mano a mano
hacia la hoguera caliente
del infierno.


9.-

Socórreme, amor.
Píntame el llano
de verdes esmeraldas
y brinda tu ternura
a mi soledad.
Los minutos pasan
y la desesperación aumenta
pero el hilo de tu voz
resuena en el espacio
en un lejano canto,
como un poema de amor
que espera ser descubierto.

10.-

Las rosas son del color
de tu nombre,
me siento a aguardar
tu caricia,
tu dedo en mi cabello,
el olor de nicotina
en tus labios
y nadie impedirá
que este amor de laureles
y ríos de sueños
inaugure la vida
lejos de la distancia
y cerca de los ruiseñores
en el campo de nuesrra 
Ilusoria juventud,
divino tesoro,
porque somos un hombre y una mujer
descubriendo besos
de quita y pon,
en la madrugada
y vemos pasar el último autobús
como una letanía,
nunca juntos,
siempre enamorados.


11.-

Era una gélida noche
cuando te vi,
mi alma sintió por vez primera
el amor que la tocaba,
con sus largas pestañas.
El viento resoplaba
desbordando lianas
y las nubes eran olas del mar,
blancas y saladas
entre caricias de fuego.
Engaño a mi boca sedienta
del calor de tu cuerpo
y el sabor de tu lengua
acidulado y eterno
como un cántaro en mi lengua.

12.-

Mi vida será un calvario
donde he de recordarte
desde el día en que te fuiste
dejando mis lágrimas
a la luz de la chimenea
y tu camisa azul cobalto
quedó en la cama
señalando que no estás
a mi lado, corazón,
para besar mi presentida
ausencia
con modorra y ceniza
grosera, tosca, zafia.



13.-

En la descomunal certeza
de sus soledades,
los amantes se burlan
de los solteros
y añoran eso que nunca llega
y siempre viven los otros.
Los solteros se atan las manos
con verdeja devoción
de amigos
y se conocen en noches de viernes,
mientras los enamorados
se afiatan
con extrema delicadeza
y unen sus almas
a la luz de luna.
No quieren dejar pasar
el instante,
son mariposas
con miedo en el pecho
que revolotean
alrededor de la vida
y no encuentran pares
los solteros
ni los amantes
ni los casados
y se pierden en la ambición
de sentir que se aman
consoladoramente.


14.-

Los verdes campos,
las rosas rojas
los cielos azules y estrellados
son el nombre de mi amor
en la ventana.
Miro a lo lejos
y veo tu rostro
enmarcado en canas
y las arrugas
se vuelven surcos
y la pena en las pupilas
tienen el viejo olor
del desencuentro.
En la hora de nacer
estaré contigo.
Te necesito
para gozar la muerte
y reír con los arcángeles
alados
ante del Dios de los marineros.


15,-

Cuanto amor en Libertad,
cuántas personas
te nombran y se solazan
en la piel y el beso.
Decir tu nombre
es decir fuego, amor,
calles pequeñas
donde pasear la vida
y mirarte.
Alrededor nada hay
más que vagones vacíos
en ronda trágica y
desapacible y bronca.


16.-

Desde las estrellas
un Dios audaz
nos tira un cable
y el lila se envioleta
al verte en los espacios
revisando entre coplas,
canciones del alma
en el empedrado.
Stultorum infinitus
est numerus.
Zunzún, los colibríes,
ron cubano.
Imágenes añejas.
Colores detonantes
en zaga de la seda
y de la lanza.
Endless wire
Who  are you?
Mantra vacilante.
Manto frágil.
De pronto se termina
el refranero
inexorable
y me despierta
un sueño inmortal
bajo la capa vacilante.





lunes, 21 de enero de 2013

Técnica mixta


Técnica mixta:

Cuanto creíste que iba a terminar el odio
y abriste el picaporte de la vida serena,
olvidando la quemadura y el picor de la ortiga,
se encendió la fogata de aquellos
que avivan su rencor en las cenizas,
como es habitual
en estos tiempos infames.
A traición te estoquearon
los que muerden el anzuelo de la guerra,
y acedan, a precio módico,
contra viento y marea,
el oleaje de la paz de los viñedos.
No aspires al equilibrio de los santos
en la inmemorial crueldad de los tiranos.
Hay un tramado tibio y venturoso
que no pueden gozar sin sus manjares
servidos en el plato de los reyes,
sobando sus espaldas con minutas
freídas en la grasa de sus pares.
Que hubiera sido de la literatura
sin esos alicates,
alimañas
que mutilan la luna
con ácidos de insomnio/ cautiverio
Que hubiera sido sin esta transparencia
ariete de la cuña del eclipse,
sin el estafador,
sin esos ciegos,
que aspiran a llenar sus billeteras
con bruscos mecanismos por consigna.
Qué hubiera sido del grado coactivo,
la ilusión necesaria,
el nombre deletreado,
sin tanto nocturnal que se desploma
como un fantasma de metal
con puntos suspensivos en la diáspora.
Las conjeturas potenciales
deben ser permutaciones vacías
cubiertas de misterio
para estos animalitos de Dios,
que prosperan como hongos venenosos.
En la causalidad está el indicio
de fúnebre sequía cuando llueve.



Publicado en Cruzamientos y Aspavientos 

martes, 8 de enero de 2013

Elongaciones - A veces, pasa.


Elongaciones

 

A veces, pasa.

En el sopor de los domingos

quedo a solas con tu voz de verbo inconjugable,

como una coraza de rémora marina,

de cara al sol,

la herida impostora abierta,

la epidermis arrebatada.

Mi distancia angular entre el sol y la luna

-larga y acerba distancia-

 

A veces, pasa.

Suena el teléfono.

Llamada internacional

desde un  otro universo,

en el escondido túnel de mi alcoba.

 

Castigada, al instante,

la bestia que acosa a la soledad

huye.

 

A veces, pasa

que tus palabras son arcones con semillas

y fervor de primaveras

que hacen crecer amapolas en la cicatriz;

tientos de hendido entrecejo,

llamas terrestres, vaporosas, masculinas,

en las aguas profundas

de mi irremediable pasado.

 

Y pasa, también,

inexplicable, tu nombre,

que se hace espasmo

ante la sombra de la sombra de Venus

fatigada entre nudos  y adjetivos,

vagabunda por tugurios angustiados

buscando rastros en las chispas,

malamente derrapadas,

de un desencanto envolvente

que acaba en silencio.

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 1 de enero de 2013

Decepción


Y este esbozo es apenas un incauto latido,
un enjaulado grito
que irradia las lunas de la transgresión.
Siempre se acaba cubriendo
las amontadas ganas seculares
en capas de furia de invierno
que esconde sus colmillos,
paños fríos y ríos
en la desilusión.
La maltratada noche que me incendia
vuela por los pórticos,
desierta de venas
de esas que encadenaste
a nuestros pies descalzos de hábito y sentido.
Devuelve la cara,
levanta telones de historias
jamás dichas,
puebla las amargas hora
por la sinrazón que te azota,
vuelca esos alientos
sobre el puente que une
los poemas de nuestro
oprobioso mito bicéfalo.
Desde que comenzaste a desenroscar
besos cóncavos
se le pusieron a mis cirróticos versos
las rimas en amarillo.
El único delito que cometí
fue no tener tino y
columpiarme hasta marear
la motivación de los motivos.
Pero la sangre no hizo pie en el río
sino hélice en el humo.
Ahora soy un fugitivo
protagonista de un narco recorrido.
Las historias que no pasarán
a la historia
son esas que al estómago sonrojan
con inquietas cosquillas que azotan
y restriegan
tirando por la borda
los días de vino y rosas.
Ya son demasiados septiembres
entre los dientes,
demasiados fracasos en las sienes
fundidos alicates,
desengaños que intentaron
cruzar ajados aeropuertos inaccesibles.
Lapidar el pasado
es jugar con fuego,
con gasolina rociada en las manos.
Suminístrame un pico y una pala
que duren
la eternidad de un suspiro
Mas luego...
dame tiempo para que pueda ser
alguna vez
yo misma sin precipicio.

                                                   (poema del 2005- corregido 2013)

decepción