Mis poemas de amor. Mi padre me enseñó a imitar a Ricardo Arjona y a Lucía Folino-
Letras registradas para el próximo disco de Cantautores de España.
Dame tu risa.
1.-
El cielo estrellado
y la nubes blancas
me recuerdan tu risa
de niño asombrado.
Te amo y te espero
del otro lado de la noche
y mis palabras son el silencio
de una historia
que no hemos vivido;
en un cúmulo de besos
me albergas el alma
y nadie sabe cuanto
estás en mi memoria,
cuando te nombro,
tu boca sonrie
con dientes de perlas.
2.-
Eres el bucanero
de mis horas
y tu corazón
es la llave del paraíso
en días de lluvia.
La luna ilumina
con los brazos abiertos
de par en par
y tú como un gato mojado
al pie de la chimenea
como una sombra
de la que eres juez,
3.-
Se ha ido el último tren,
los perros ladran
y el hombre de mis sueños
me ha dado una ilusión.
Oh, ilusión.
Venga su nombre
y devuélveme la brisa.
Dame tu risa
que la vida es corta.
Nadie dirá jamás
que no lo intento.
Primo que estás lejos,
hermano, amante,
tu voz es el eco
(sobre todo
tu voz es el eco)
-aunque fuera cursi
lo digo-
tu voz es el eco
de mi alma interior
y tu mirada dulce,
tierna,
desbocada,
me provoca el éxtasis
4.-
Yo amo tu pelo,
tus manos,
esas manos de seda,
amado mío,
de mis entrañas,
de mi luz y de mi cielo.
Acaricio tu cuerpo
en mi pensamiento
y el aire
se corta con una tijera
y todos los versos
se parecen al tuyo.
Las soledad me sigue
donde voy
soy un alma en pena,
una novia de nadie
a las puertas del cielo,
rezando porque he perdido
el último tren
5.-
Pasajeros de la noche
del viento y la lluvia
oculten al relámpago,
para que alcance
al hombre que ha llenado
mi vida con amor
y dulzura.
Los lirios y las azucenas,
se abren al paso
de su figura
de caballero
y mis ojos lloran
lágrimas
6.-
Las horas pasan
y no te veo, amor.
y me desespero, amor.
¿Dónde está tu boca?
¿Dónde oiré tu voz?
La noche se acerca
con su manto negro.
Tu ausencia es motivo
de desolación.
Derramada en lágrimas
veo tu presente
y mi presente suplica
una nueva canción.
Por ti, me muero,
para ti, mi perdón.
7.-
Amargo sabor derrotado
me llena de pena
cuando en la valija
encuentro partido el corazón,
como espolón de oxímoron
exánime y austero
como un incunable
terceto de Platón,
como el gato de Cheshire
y Juliano, el Apóstata,
como un bajo instinto
y recóndito,
como un Talón de Aquiles
de tortuga y sinrazón.
8.-
Nadaste conmigo en
el cálido río de mayo,
te fui amando
como un torbellino
y me sembraste
las dudas y la tierra;
contabilicé mil estrellas
en la noche brillante
de cielos nublados
donde cantaban
sirenas del mar muerto.
Allí reconocí tu luz,
misteriosa y ausente.
Las hojas doradas del otoño
y el sol brillante del estío
me arropaban
noche y día a la luz de la lunita,
de toda laya entera.
Vieron mis carcajadas
despertar a los duendes del jardín
ocultos en este valle de lágrimas.
Y entonces,
por no llorar
me fui de tu lado,
añorando las horas compartidas
al ajedrez de tus tardes,
Ningún otro rey vino a darme
y los peones fueron cayendo
uno por uno
en este mano a mano
hacia la hoguera caliente
del infierno.
9.-
Socórreme, amor.
Píntame el llano
de verdes esmeraldas
y brinda tu ternura
a mi soledad.
Los minutos pasan
y la desesperación aumenta
pero el hilo de tu voz
resuena en el espacio
en un lejano canto,
como un poema de amor
que espera ser descubierto.
10.-
Las rosas son del color
de tu nombre,
me siento a aguardar
tu caricia,
tu dedo en mi cabello,
el olor de nicotina
en tus labios
y nadie impedirá
que este amor de laureles
y ríos de sueños
inaugure la vida
lejos de la distancia
y cerca de los ruiseñores
en el campo de nuesrra
divino tesoro,
porque somos un hombre y una mujer
descubriendo besos
de quita y pon,
en la madrugada
y vemos pasar el último autobús
como una letanía,
nunca juntos,
siempre enamorados.
11.-
Era una gélida noche
cuando te vi,
mi alma sintió por vez primera
el amor que la tocaba,
con sus largas pestañas.
El viento resoplaba
desbordando lianas
y las nubes eran olas del mar,
blancas y saladas
entre caricias de fuego.
Engaño a mi boca sedienta
del calor de tu cuerpo
y el sabor de tu lengua
acidulado y eterno
como un cántaro en mi lengua.
12.-
Mi vida será un calvario
donde he de recordarte
desde el día en que te fuiste
dejando mis lágrimas
a la luz de la chimenea
y tu camisa azul cobalto
quedó en la cama
señalando que no estás
a mi lado, corazón,
para besar mi presentida
ausencia
con modorra y ceniza
grosera, tosca, zafia.
13.-
En la descomunal certeza
de sus soledades,
los amantes se burlan
de los solteros
y añoran eso que nunca llega
y siempre viven los otros.
Los solteros se atan las manos
con verdeja devoción
de amigos
y se conocen en noches de viernes,
mientras los enamorados
se afiatan
con extrema delicadeza
y unen sus almas
a la luz de luna.
No quieren dejar pasar
el instante,
son mariposas
con miedo en el pecho
que revolotean
alrededor de la vida
y no encuentran pares
los solteros
ni los amantes
ni los casados
y se pierden en la ambición
de sentir que se aman
consoladoramente.
14.-
Los verdes campos,
las rosas rojas
los cielos azules y estrellados
son el nombre de mi amor
en la ventana.
Miro a lo lejos
y veo tu rostro
enmarcado en canas
y las arrugas
se vuelven surcos
y la pena en las pupilas
tienen el viejo olor
del desencuentro.
En la hora de nacer
estaré contigo.
Te necesito
para gozar la muerte
y reír con los arcángeles
alados
ante del Dios de los marineros.
15,-
Cuanto amor en Libertad,
cuántas personas
te nombran y se solazan
en la piel y el beso.
Decir tu nombre
es decir fuego, amor,
calles pequeñas
donde pasear la vida
y mirarte.
Alrededor nada hay
más que vagones vacíos
en ronda trágica y
desapacible y bronca.
16.-
Desde las estrellas
un Dios audaz
nos tira un cable
y el lila se envioleta
al verte en los espacios
canciones del alma
en el empedrado.
Stultorum infinitus
est numerus.
Zunzún, los colibríes,
ron cubano.
Imágenes añejas.
Colores detonantes
en zaga de la seda
y de la lanza.
Endless wire
Who are you?
Mantra vacilante.
Manto frágil.
De pronto se termina
el refranero
inexorable
y me despierta
un sueño inmortal
bajo la capa vacilante.

