martes, 5 de marzo de 2019

mágico veneno



Beberás de este mágico veneno
atravesando la Muerte y sus presagios.
Cultivarás visiones del futuro
en bodega del odio destiladas.

Soñarás con dialéctica importuna
a los celtas, los gálatas, los serbios.
Burlarás los etéreos  tintes rojos
con trompas de Falopio de cigarras.

Tocarás la ocre piel del sacro muérdago
en los valles sembrados por tu fértil semilla.
Resistirás la daga y la materia
del notable enemigo apasionado.

Amarás por deber lo que es amable.

La lluvia del verano que nos moja
que enjuague dulcemente la tibieza.

Los tontos infinitos no renacen.
Mi secreto está a salvo del engaño.

domingo, 3 de marzo de 2019

germen de carnaval.


ESPINELA
Estrofa formada por diez versos octosílabos de los cuales riman el primero con el cuarto y el quinto, el segundo con el tercero, el sexto con el séptimo y el décimo, y el octavo con el noveno; fue inventada por Vicente Espinel (1550-1624).

Cuando abandoné la décima
para escribir poesía
no supe ver que perdía
la infancia.  Una idea pésima.
No cabía una milésima
posibilidad de hacer
un libro que sin querer
se olvidara de hipotecas,
sorteando en las bibliotecas
el orgullo de crecer.

Lo que ocurre es que no hay duda
que el humor es andaluz
y si juego a cara o cruz
lo que no tengo de muda,
la estrofa  me pide ayuda
y no hay nadie que me asista.
El oficio de coplista
es propio de fiesta y murga
Es menester una purga
si peco de detallista.


Tantos años han pasado
que el cerebro se amilana
y no se le da la gana
de rimar su verso airado
con querellas de abogado.
Sin embargo, nada impide
que sume y siga y convide
las sílabas de mi canto
en latín o en esperanto
y verás que bien se mide.


El hábito no hace al monje
pero un poco sí lo viste,
lo maquilla y si resiste
el secado y el esponje,
o el planchado de otro monje,
se convierte en buen vestido.
Esa costumbre ha tenido
tanto adepto trovador
a quien le pago el honor
de mencionarme en su olvido.