Canción para Zico Barbosa.
De lejos se adivina su maciza,
melancólica voz que como un ave,
rasgada llega por un cuño suave
bañada por el mar y por la brisa.
La Musa es su guitarra y no precisa
ni soleados misterios ni astronave,
porque tiene los dones y la llave
para abrir corazones y sonrisa.
Poeta y transgresor, músico, artista,
compañero y actor, equilibrista
nacido para amar sin concesiones.
El bombón de Sofìa es un paulista,
un prójimo en canción, un masoquista
que sueña paraísos de emociones.
Que sueña paraísos imposibles.
Este
Quijote resistió tribulaciones,
motivos de agonía, desgobiernos,
Cobijó con pudor rudos inviernos.
Pintó la adoración y las pasiones.
Si la vida te da preocupaciones
y Joaquín no cantó: “ Amores eternos”,
mi aliado en carrusel de besos tiernos
aparta de congojas las presiones.
Poeta y transgresor, músico, artista,
compañero y actor, equilibrista
nacido para amar sin concesiones.
El bombón de Sofìa es un paulista,
un prójimo en canción, un masoquista
que sueña paraísos de emociones.
Que sueña paraísos imposibles.
Que sueña paraísos imposibles.