sábado, 30 de julio de 2016

El durazno o melocotón

EL DURAZNO O MELOCOTÓN:

O LA IMPORTANCIA DE LAS ESDRÚJULAS EN EL MESTER FILOSÓFICO.

El eje paradigmático del durazno, en tanto que duraznidad (o melocotonidad para los jatiboniquenses) es parafraseando al borgeano laberíntico del aleph/alfa, un punto de inflexión de la eclosión universal del fonema en cuanto a su proyección a los yoes relevantes de su condición duraznil; y se interpola al imbricado escollo del problema mayestático que responde al premeditante discurrir heraclitano jamás resuelto por el discurso socrático, de si la humanidad comiera el último fruto del árbol, en tanto que arbolidad arbórea, y no enterrara su carozo, que según la definición de la R.A.E. es el hueso duro y rugoso (aquí de rima obligatoria) que encierra una amarga almendra, ¿se acabaría el fruto futuro, dejando a la contemporaneidad post-posmodera en estado de indefensión apoplética?
Hoy en día, atrapados en una red telemática, cibernética, internáutica y plurifacética dentro de la carretera virtual, estamos apreciando el acontecer de un futuro inderogable, en su puro devenir, de no enterrar debidamente el carozo del durazno o melocotón, restringiendo el debate semiológico y metalingüístico a un acto formal y aperingotado en su bucolicismo, descaminando la senda del regocijante néctar, escatimando su importancia pertinente y extralimitando nuestras circunlocuciones con ardites barthesianos del estructuralismo simplificante, cayendo en la artimaña deconstructiva de las teselas de un mosaico que simula la propia Babel, en un presente al estilo de Derrida o ante el pesimismo fatalista y lacaniano de la bolognesa Universidad donde Umberto Eco solía impartir sus míticas clases en tiempos pretéritos.
Claramente planteada, nuestra demanda no se queda inmovilizada en el plano retórico sino que amortiza un coste existencial anticatastrófico que nos permite inferir que sin enterrar el carozo del último durazno, no habrá durazno ni tampoco melocotones para nuestros hermanos de Centro América.
Por ello y sin caer en demagogias, universalizando el arquetipo, plantearemos categorías cósmicas fundantes de una ciencia eficaz que supere toda duda cartesiana y nos preguntaremos si para que en un futuro mediato haya batatas, los hombres deben enterrar la batata, puesto que esta al igual que la banana, nao tem carozo, mas tem filamento groso que dificulta a mastigaçao.
Muchas gracias.

lunes, 25 de julio de 2016

Que nadie se entere que te amo

                                                                                                  A Jaime Sabines.




No quisiera que nadie se entere que te amo.
No somos nuestros dueños.
Ay, oscuro destino
de andarnos por ahí ocultos en la niebla rumiante.
Te llamo y te reclamo
sin restricciones torpes de inmanente asistencia.
Amigos, los de antes.
Hoy solo habrá personas que acometen con juicios
los años que no viven por ver la mugre ajena,
oler la ropa sucia,
mancharse con su fango,
decomisar sus heces para el goce promiscuo. 

Funciona el mecanismo que expulsa al disconforme.
Sí, sí: estamos vedados,
estamos mutilados,
asados en parrillas que chamuscan la carne,
mas sin embargo, siempre,
-a veces casi siempre-,
en brutal recaída,
cerramos los portales y levantamos muros
para andar en chancletas
sin que miedo nos venza.

Prescriben los delitos,
los ricos siguen ricos, los pobres se empobrecen,
se cambian los felpudos,
y todavía andamos por las ramas erectos,
el pensamiento en ascuas
sensibles y ostensibles al beso de las lenguas
y la pasión privada,
para que nadie sepa del tórrido secreto
que chilla su proclama.




jueves, 21 de julio de 2016

Propuestas

Propuestas
(Para Ómphale de Lydia) detalle obra de Johann Heinrich Tischbein

Fundar regias dinastías.
Encontrar la luz que se nos niega.
Abolir los secretos sin espada.
Vestir la piel del León de Nemea.
Intentar cambiar las leyes naturales.

Poder.
No poder.
Poder.
Atravesar la dimensión de los ciclones de infierno
sin muerte ni castigo.


Barajar y dar de nuevo.