lunes, 6 de septiembre de 2021

Cháchara

 

 

Cháchara

 

De repente, todo el mundo

tuvo necesidad de hablar,

de decir lo suyo,

de ser poeta.

 

Se lanzaron al vacío,

innumerables tejedores de redes amigables.

Se formaron grupos con

locuaces desahuciados

que también

tenían necesidad de hablar,

de decir lo suyo,

de ser poetas.

 

Y como todos eran todos

Y ninguno era uno,

se intercambiaban

versos marcados de costumbre

como palomas mensajeras.

 

El problema, mi amigo,  fue el de siempre:

las palabras se fastidiaron de tantos arrecifes,

tanto friso  y tanta pluma

de amores contrariados,

empatía del  humo

y huelgas de belleza,

las infamias perdieron su perfume,

los recursos de esa esgrima

se agotaron como pólvora de guerra,

 

Y los versos libres

fueron tan poco libres

que tuvieron el impacto

de una charla monótona y huidiza.

 

El problema, mi amigo,  fue el de siempre:

el lenguaje perdió el símbolo

y las palabras  transmutaron

en cháchara  sin importancia.