martes, 21 de diciembre de 2021

cierre del blog Premio Consuelo

 

Cierre del blog Premio Consuelo

 

(reloaded and revisited)

Rebonus truck and track

 

Buenos/Buenas:

 

Alienarse, listo y ya…

 

 

Llegó la hora de acabar con los secretos.

Develaré mi identidad en este universo

imaginario y cavernícola

en mi carácter de Jefa Espiritual de Redes.

Tendrás que saber quien soy,

qué cosas te demando en el futuro.

Líder Absoluta de la Revolución Planetaria

he sido denominada de mil modos

porque Aquel me ha llamado

a las revelaciones.

Maestra especialista de Andá Lucía.

Dueña de tartas de cereza,

Ser ésa de Utopía,

demoras, moro y Tomás.

PeLuChe en extinción.

Supervisora Mayor del Cielo

de San Pedro Termo,

en el día de Todos los Santos,

por el amor de una mina argentina.

Provocadora de cambios climáticos.

Doctorada en tsunamis y terremotos.

Apasionada prominente de tortugas de Aquiles,

aquí les cuento,

y talones metafísicos.

La Pacha Mama.

Revisora de cuentas de Lucifer.

Angelfire de los caídos ángeles de Charly,

de Luzbel,

e guerreros retirados y mostrencos escandidos.

San Colmo de los síndromes de Estocolmo.

Paisana de los líderes masones,

de blasones, blusones, buzones

Y perdigones.

Animadora de fiestas infantiles en las que

Panam quiebra, y birla estribillos de

Peter Sellers para Best Sellers

de Peter Pan.

Pam pam pam.

Reina Maga de la Palabra Secreta.

Lu Bank de los gerentes,

de los rinocerontes

de los rio-no-scópicos

y polizontes

de la Policía.

Boicoteadora oficial de marcianos,

marinos,

maridos enanos

con giraldas

y guirnaldas,

con jirones

y jirafas,

ele-mentales,

ele-monteros,

ele-montones

ele-fantiásicas,

ele-fantásticas

de ujieres,

ajuares,

mujeres juglares,

venciendo a los muchachos del fulbito,

que perdieron los partidos.

Robin Hood de los atrapados en serranías,

de malas compañías,

de tres tristes tigres

trigueños, porteños,

Jud Robin de Batman sin Batichicha,

chica,

Ni chicha, ni limón hada.

Mujer con megáfono.

Sor Juana Inés de la innegable

Cruz de las salchichas

que escribiera las nanas de la nona,

El cuento más largo y más corto del mundo,

sinfín con principios,

al mismo tiempo

en un solo acto de Retablo de duelos

de cajones desastre.

Encarnación bíblica.

Primera profeta de Ras Safari.

Conste en actas.

Mensajera de saludos a la triple Sex Radio Vaticano

de los Caros Vicios.

Viva el dogma, muera el dogma.

No se aceptan postulados falsos,

ni cheques rechazados.

Soy el bucle del conocimiento del conocimiento de los peluqueros.

En mi currículo ostento el raro privilegio de ser

la musa gratuita,

por ajena decisión de los miserables,

que andan a los tiros embolsando sus millones,

en mi nombre y sin indemnización alguna.

Vamos hacia una revoLUCIón Ética Y POE ética.

Las Musas también merecemos derechos de autor.

Aguardemos la recompensa del Sexto Sentido

en nuestra Odiseo del Despacio.

Que sería de la Creación sin nuestros Pasos Perdidos

de e-nanas de Jardín de infantes,

que alimentan las gordas barrigas infladas con cerveza.

No seremos negr@s sino: la Morena.

Sé quien soy y lo vengo a declamar:

La última sultana: La Moraima.

Gotas de lluvia sobre ti.

Chamana pionera del Ejército de Salvación

de pobres y ausentes.

Gaitera Mayor de las Fiestas Urbanas.

La Luna de Avellaneda de los zapateros zapatistas.

Princesa de los heliotropos.

Gran Gata de los tejados inalámbricos.

La Caléndula Vargas de los indios Come-chingones.

La espiralada lengua de las mariposas

azules, seniles,

Lu /// in the sky of diamonds del Sargento Pepper.

La leyenda dorada del seibo.

Pre-candidata a la Nada Nacional y Popular.

Campeona interespecial de Mitos óxido orientales

occipitales occidentales.

Mesías holográfico del Nuevo Orden Mundialista y Cósmico.

Boxeadora de los malos vientos.

Me colgué todos los títulos del escenario cómico

Razón y motivo del S.E.T.I.

La guitarra sola de Clapton y Harrison.

Decodificadora del Proyecto Blue Beam/

2001 de las 1001 noches del espacio

y

nadie se atreva a tocar a mi vieja,

Porque te speramo en la squina, te speramo…

lo muchacho de la Abasto

y basta.

Soy

Comandante General del Mundo Entero

Y Papisa Universal de la Iglesia luciangélica

 

Tuitera campeona en vuelos rasantes,

cetrerías. y cruzamientos

por la república.

 

A saber:

Militante de la belleza de las sombras.

Outsider en el retablo.

Poeta aspaventera.

Plateada por la Luna.

 Camaleona fatigada.

Mandolinera sin destino.

Cordera de Dios

Dragona

Lamed Vav Tzadikim del Hoy por Hoy

en la Luna de Valencia.

Gallinita Clueca

Distinguidora

Recomendante

Emperatriz de los desconsolados

Descartada y descartable

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 13 de diciembre de 2021

epitafio 2100

 Cuando me toque morir, (no antes del 2100, obvio) mi epitafio debe decir:

HICE LO QUE QUISE.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Los unos y los otros -cuentos

LOS UNOS Y LOS OTROS

 

El otro, el uno

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, obedece las órdenes y cumple sus deberes y mandatos. El uno, que era yo, su ángel de la guarda, no actuó de modo inocente. Antes de que aquel pudiera comprender el crimen que  cometiera, ahogó su libertad y la vistió de negro.

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, es el salvador de la humanidad. Cuando quiero resucitarlo cambio su copa divina por una cruz y lo elijo como excusa. 

 

El suicida

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, amenaza con suicidarse. Su contradicción teje la red de tráfico por el que pululan las arañas fracasadas y los héroes desnudos.

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, está vivo en el secreto de unas cartas de amor, encontradas por casualidad en una biblioteca desdeñada de una casa que ya no existe sino en fotos color sepia del pasado remoto.

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, se manifiesta desde el principio en un bello fantasma, en una rosa deshojada o en una claridad final que vino a intimar con nuestra melancolía.

 

Los inmortales

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, tiempo y circunstancia, pasión y odio, es inmortal como el del nombre de la vocal que desconozco.

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, trae una noticia oscura. El otro, hombre o mujer, es el mensajero que contempla asombrado la alegría  y con su noche cerrada baña el río y nos anuncia la sombra.

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, está a la vuelta de la esquina, contando cuentos, haciendo bromas, cosechando frutas de dorado dulzor en la pradera u hongos venenosos al pie de la montaña.

 

El acoso

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, de pronto se convierte en cisne para perseguir a Leda y cortejarla.

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, siempre herido, siempre feliz, siempre atormentado, nos acorrala con su usura como un banquero tenaz.

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, muertito, solo es un eslabón de la cadena que no sabemos dónde termina.

 

Significados

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, viaja en un barco con su propio más allá, a cuestas sobre el lomo, sumido en ardua resistencia a renacer, sin despertarse de la incertidumbre, amiga de ruinas y de mundos en pugna. El otro, en una larga despedida de ti, detenida en el último verso, te mira con la pena del tacto ausente, en el caos de un retorno inservible y una identidad estéril que apenas cabe en el monosílabo que deberás aprender a resignificar, cuando llegue tu hora.

 

Justamente

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, el del laberinto, el del espejo, el del ajedrez del señor Borges, el del conejo de la señorita Alicia, el de las defunciones con preciosísimos relojes, el del movimiento continuo del lenguaje y la aritmética, demanda al fotógrafo una explicación sobre ¿por qué morir es necesario?

 

 

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, post mortem, premuerto, el que nunca falla, porque tanto te quiere dentro de su altitud espiritual, oferta su visión y responde: “Justamente”.

 

 

 

Mujer cascada

Mujer cascada

 (Canción)

 

 

Cuando llegue la noche

a esta definitiva soledad,

una persona extrañará mi acera

imprimirá mi nombre en su remera,

bautizará las calles de la ciudad.

 

Cuando me llegue el último

suspiro que termine en libertad,

llanto febril entre sus negras sábanas

peinará mis rizos entre sus cábalas

de números, en cascadas de verdad.

 

Cuando lleguen los vientos

abatidos por tonta falsedad,

los miedos de las grises azucenas,

devorarán la sangre de las venas

inculpando tu fecunda  terquedad.