Reprimendas insidiosas
Las sociedades imperfectas
crean seres humanos imperfectos.
¿Y cuál es el camino al crecimiento?
Llevarles la contraria.
Despejar el horizonte.
Destruir la
imperfección
con el mismo valor con que destruyas
esos versos amorfos, desabridos,
que irán a repoblar tus libros olvidables.
Las reprimendas insidiosas
de los crápulas legistas contemporáneos
creen que su opinión importa,
sopla y hace botella.