miércoles, 5 de diciembre de 2012

Criptografìa

CRIPTOGRAFÍA



a Rosita Marcuzzi


“Ver en el secreto” Evangelio según San Mateo.

“Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado ni escondido que no haya de salir a luz”. Evangelio según San Marcos.






No vayas a contar tus confesiones

si esperas compasión del mundo rancio;

se enferman los espíritus en pugna

que ansían las volátiles euritmias.

El cosmos nos devuelve su desprecio

si ocupas con quebrantos las elipses

orbitales,

rabiosas como el fuego

que empodera la magia encadenada.

Buscando acertarás con el milagro,

el tesoro escondido de este cuento:

Que el silencio se precie de ser sabio

y el altivo se precie de ser bueno.

En el día se opacan las estrellas

gestadas  por la luz de los secretos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Perjurio y perfidia


Perjurio  y perfidia.




En la cálida tarde de diciembre,
dos palabras siamesas,
dos quebrantos de fe
que  evitan el amor con ostracismos,
se instalan en mi cuarto y me persiguen.
Rara vez les escapo a las señales
que invitan a pensar con jeroglíficos.
Los símbolos son parte de la vida,
la humana condición del penitente.
Los símbolos son huellas del futuro
velado en la madeja de los tiempos modernos
de emblemas y caudales.

Perjurio y perfidia son dos pueblos,
dos patrias del ladrón y el asesino,
del juez y el condenado,
que en nombre de la Ley dictan sentencia.
Se arriman entre el mate y la memoria
y acceden a contar la vieja historia
del paso de Satán por este valle
de lágrimas tan viejas como el mundo.
Te invito a realizar experimentos
con los dedos pulsados como pinzas
en el canal del aire que rodea
la entrada a tus oídos.

Deslealtad odiosa y mil traiciones
nos chumban su ladrido como púas
en el aire cercano.

El derecho hemisferio se conmueve,
descubre sensaciones
venosas, casi eléctricas;
designando al autor del homicidio
a vuelo de paloma.
En el otro, el izquierdo,
pobrecito,
la duda se acompleja porque vive
el futuro en películas de cine,
y nota con fastidio de inexperto
que todo estaba escrito en las estrellas.

Si  empleas alternancias en los lados
que intentan descubrir lo misterioso,
los secretos  se vuelven relevantes,
te conviertes en sabio
y más te vale,
que devuelvas tu don al infinito.

La avaricia es hipócrita al decirte
que perjurio y perfidia son sinónimos
porque ambas son
como se sabe,
apostasías muertas por la muerte,
que deja en su tendal
almas vacías.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Cierre del blog POR EL AMOR DE UNA MINA


CARTA DE DESPEDIDA DE SABINA EN SU BLOG POR EL AMOR DE UNA MINA.

Cierre del blog.

A MODO DE DESPEDIDA DEL BLOG:



Hemos llegado al comienzo
de la esfera digital.
Digo adiós, y en el final,
ni doy ni pierdo ni venzo,
 porque ni yo me convenzo,
de que habrá que terminar
con la rima secular
y los besos a distancia.
Perdón pido en esta instancia
por no saber acabar.





Es hora de despedidas
por tanto abuso maltrecho,
nunca quise poner  pecho
a las voces malheridas,
que pasan a peor vida
cuando la manta ennegrece
el color blanco que crece
a la luz de sus lamentos.
Hemos vivido de cuentos,
una vez y tantas veces.


En mi “garganta profunda”
la garganta con arena
era la gata más buena,
que tuve y no se confunda
Nunca pudo ser segunda,
ni Catedral de Almudena,
quien se moría de pena
porque sabía que el mote
mostraba al loro su escote
y sufría una condena.


Martínez: negra etiqueta
que aumentaba su castigo,
ahora que sé y me maldigo
por comprar prensa discreta,
para gozar de la treta
de embaucar al respetable,
me encuentro, cosa notable,
más solo que una lombriz
que se creía feliz
porque tiraba de un cable.

Perdonen que así les hable.

Pero, esta vez, sí me voy
para nunca más volver
de este sitio en que hay que ver
las sospechas de quien soy.
Esto es todo lo que doy.
Mi fortuna ya está en manos
de las hijas de zutanos
que se arrastraron babosas:
Hice pasar por esposa
la mierda de los peruanos.

El negocio de la droga
no tiene dueño ni jefe,
solo un puto mequetrefe:
Joaquín Sabina que boga
con la caña y con la soga
anda pescando y se acopla
al nuevo viento que sopla
y que arredró en esta gira.
Ay, me parecen mentira
estrofas, versos y coplas.
  
A mis años trotamundos
me confieso desdeñable,
un vampiro abominable
que ordenó daños profundos.
Si nos llaman iracundos
a los viejos servidores,
tendrán razón los señores.
Le causamos mal de amores
a la princesa quemada
como bonzo, achicharrada,
por no poderla nombrar.
Nadie pudo conquistar
el premio mayor: su almohada.


Podría seguir por horas

contándoles mis penurias,
las ofensas, las injurias,
las veces que dije “llora”,
a mi dulce soñadora,
la patrona de mis puños
levantados como cuños,
como símbolos y huellas
calmando con cien botellas,
cicatrices y rasguños.

  
Basta, basta, estoy molido
por tanto alarde insensato.
Quien no comió de su plato
nunca supo de Cupido
ni de amor enceguecido.
Fueron quince navidades
sin anuncios ni verdades,
ciento doce cumpleaños,
transitando los peldaños.
Vanidad de vanidades.

Hasta siempre, hereje mía.

No te olvides del cantor,
perseguido payador
que por guitarra tenía
las cuerdas con que Lucía
su destino de venganza,
ultramarina balanza
y precoz en la erección.
Te dedico la canción
de mi cobarde alabanza.
  

Con esto acaba la danza
de los versos de ocasión.

















domingo, 25 de noviembre de 2012

Fin del mundo



El fin del mundo.

(soneto 25-11-2012)







Se acerca el fin del mundo y se presagia

un cambio de actitud ante el latido


que alcance a procurar al malherido

la calma del dolor. Esta es la magia




que esperan los humildes: Han vencido

el Verbo, la Razón que no se plagia,

la sangre del hermano, su hemorragia

como un grito en los cielos del caído.




El amor fue la llave que ha empeñado

el noble corazón abandonado.

La cigarra y la hormiga han convenido




unir su esfuerzo y la canción dorada

y han jurado vivir como al descuido,

soñando con que nunca acabe nada






Otra versión:









No existe un fin del mundo que se sepa

con tanta antelación. Eso es mentira.

En el sueño del maya que nos mira

se oculta un corazón. Viva la Pepa.


Mi musa es la beldad de pura cepa

que aguanta mis diabluras y suspira,

fumados los Ducados de una gira

no hay lobo menos triste si la treta


que aspira a enamorar la rebeldía

de su fuerza de aguante y su sentencia

es juez y parte, arte, lecho y ciencia.


Benditas cacerolas que aquel día

de diciembre, fechado un diecinueve,

lloraron mis abriles como hoy llueve.



lunes, 19 de noviembre de 2012

A todos aquellos





A todos aquellos

que no marcan distinciones

entre bálsamo y hedor;

a todos aquellos

que tengan obsesión

por la salida mística,

a pesar de la noche del año

en que se admita;

a todos aquellos

que detestan las anáforas

y la melodía satánica,

tanto como

sus caretas frente

a los espejos en liquidación

del olvido.

A los pájaros perfectos,

a las mujeres y hombres imperfectos,

a las parejas abnegadas,

a los que extinguen la llama de la libertad

y han crecido comiendo caramelos

Media hora,

con la boca avarienta de aceitunas,

a los camaristas del crimen

con verdades ayunas

de causalidad y justicia.

A los vecinos del averno

que cantan villancicos deslucidos;

a los autores de la razón de mi vida,

a los chiquillos aficionados

a escribir cartas de amor;

a los laicos feligreses del descontento popular;

a los que juegan

apostando a morir en sus camas;

a los panaderos

que no arreglan televisores

y a los fabulosos electricistas

de linterna a pilas

y taladro mecánico.

A todos aquellos

en condiciones de vivir

un día más,

con sol estereotipado en primavera,

con niebla o lluvias torrenciales;

a los violadores de la Ley seca,

a reglamento;

a los comisarios de a bordo

de aviones desaparecidos

en el Triángulo de las Bermudas;

a todos los etcéteras,

sobreentendidos e implicados,

que pueblan este mundo in fine:

les encargo mi alma,

para que la salven.

De momento,

no me toca sino recordarles

que las puertas cerradas del infierno

arden en llamaradas acuciantes

y se oyen, desde lejos,

abucheos a los torturadores.

Y que sepan,

de una buena vez,

que una existencia honesta

o desquiciada

se consume

al precio promocional de un paraguas

de alquiler,

subastado en Disneylandia.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Eclesiastés


Sin preámbulos ni movidas de prensa estreno poema para mis amigos de la red.

Críticas todos los días de 8 a 12 hs, excepto los domingos.

Ay del solo...

Ay del solo que se cae porque no tiene quien lo levante.
Eclesiastés.


Nos apremia la noche del encuentro
con una libertad desmesurada.
Entre hollejos de uva y vino dulce
las horas se despeñan
como tierra procaz por las laderas.

La fábula del burro queda lejos:
No se oyen resoplidos
ni por casualidad.
Nos albergan La ciudad y los perros
con cierta dramaturgia acostumbrada
al pálido sopor de los llorones
y La esfera y la cruz
por monigotes.

Los tibios pasatiempos del que espera,
porque sin literatura no hay caída
ni tropiezan las musas con sus héroes.

En la tarde que excusa lapidaria
el jadeo nocturno del despacho,
los tímidos aplausos de la cópula
y la embestida entre célula y fluidos
se aprestan los imanes a perderse
en la fina textura de perezas
concebidas con celo,
ajenas al olvido,
hasta verte cruzar la vieja puerta
que conoce de oxímoron y presos.




domingo, 30 de septiembre de 2012

La muerte descompaginada


La muerte descompaginada.


A Mario Vargas Llosa.

¿Quién pudiera tener el tupé infame
de enfrentar a los viles poderosos
para darles la mano en la distancia?
Solo la muerte descompaginada.
Sus ritos y tonsuras.
¿Quién osa presagiar lo inevitable?
La verdad como un vínculo de sangre.
Está el mundo entre cosas cardinales
rumiando en las orejas de los cuerdos
la nueva negación del andamiaje.
No encuentran ocasión los avatares
de ser su misma esencia sin legajo.
El cráneo está en la nuca del hermano,
la boca para el verbo repetido.
Los que nacen y crecen son los mismos
esclavos, de repente arrepentidos.
Les remuerde la historia y la hipertrofian
como el escarabajo que no llega
a ocultar sus conjuros desastrosos,
los tímidos, funestos guardabarros,
que niegan lo que saben por exceso.
La hora del dolor,
las tibias horas
del alba o el albor,
de la alborada,
sollozan con gargantas anhelantes.
El monstruo tiene miedo del fantasma,
la luna se recubre con banderas.

Hay un problema conmigo


HAY UN PROBLEMA CONMIGO

Verdaderamente, debo admitir
que hay un problema conmigo.
No sé bien cuál es, ni sé por qué.
Trato de dilucidar la cuestión
sin éxito y sin fracaso.
No existe una respuesta prematura.
Hay un problema conmigo.
Una molestia visible y embarazosa.
Mis amigos son corteses, pero me evaden.
Mis enemigos son infames, aunque me adulen.
Los lerdos me envidian.
Los extraños no me reconocen y crepitan.
Está todo bien, y de repente,
oigo el cuerno de De Vigny,
“En la tarde, desde el fondo del bosque”
y el cuerno se vuelve papel picado,
mascarada bajo la lluvia,
precio,
deprecio,
aprecio
superficial y agudo
queriendo advertirme que no hay retumbos
ni perversión ni desventura,
tan solo una existencia penosa
en la que hay un problema conmigo.
Los candados no cierran a la hora indicada
y la celda que ocupo se torna pegajosa.
Los relojes aparentan atrasar en su rauda carrera.
El teléfono suena como una alarma seca
y los grilletes de los regimientos
parlamentan desde una distante verbosidad
armoniosa, profunda, enajenada,
como si fuera yo un rey sabio o una idiota rimbombante.
Nadie es natural, naturalmente,
con los viejos desdichados ni con las eminencias.
La atmósfera se ha enrarecido
con lecciones de gramática
en quemadores de alcohol,
y ventas al menudeo
de abundantes autores de poemas,
de estética consagrada
hasta la desesperación.
Odio los timbres, las locomotoras,
los discursos presidenciales
en cadena nacional
y los premios arreglados.
Odio el temblor de los enfermos
y la felicidad de los ingenuos.
Hay un problema conmigo:
un caballero me ama sorda,
inconsolablemente.
Va soltando pétalos en un valle de cristal
igual que un águila herida,
desangrándose
semejante a un trapero de pasiones.
Mi indiferencia lo abate y entristece.
Nada puedo hacer.
Porque no sé si les dije:
Hay un problema insoluble conmigo.
Hay un vacío que no admito subsidiar.
En la soledad aguanto y discurro.
Hay una sombra
que se persigna irreverente ante mi cuerpo
con las alas rotas y la lengua balbuciente
de los neuróticos convulsos.
Hay un pedido de auxilio evanescente
que parte mi cabeza en cuatro,
cada dos por tres,
cuando el hombre de los mil pétalos
me bautiza y me reclama
y no estoy para él
puesto que exige mi manumisión.
Hay un problema conmigo.
Hay un problema
que no muestra pretexto ni escapatoria.
Hay un problema conmigo.

Lucía Folino.
(8-09-12)

sábado, 15 de septiembre de 2012

Aves de primavera


AVES DE PRIMAVERA.


Nunca  vi una uralita.
No  distingo un zorzal de una calandria.
Se nos ha metido septiembre por la ventana
ansioso de retoños y  de lírica
como amarga estampilla despreciable.
Dicen que hubo palomas en la plaza
tan gordas y  tan odiosas
que era mejor perderlas que encontrarlas.
Mejor si decimos torcazas.
Las reconozco por deserción y por lujuria,
por sus dentaduras de oro,
y  ser extrañas formas  de caminos de  dios.
Para palomitas,  las de maíz,
husmeando coreadas revoluciones fílmicas.
Para  versos, el  eco sibilino
de su nombre de pila,
su  abrazo manifiesto de perro del hortelano
el retintín en la  garganta,
la  fresca resonancia desde lejos,
las letras que no trazaré
sobre este papelucho  satinado
que configuré  sobre el monitor 
de mi computadora  fiel
como una estaca para el náufrago,
y  arrancaré del pecho,
cuando termine esta elegía
y  oprima  el No guardar
en la memoria. 

martes, 4 de septiembre de 2012

Pecados



miércoles, 25 de julio de 2012

Una aspirina para David

Se incendia España. 
Malditas profecías. 
Huele mal el que narra esas noticias. 
¿Quién no siente dolor, 
quién está exento,
del golpe de la vida 
y del fracaso? 

Este abismo reciente
de final predecible,
brutal, cruento,
su agónica locura.
Es lenta la amargura
y también lento
el dulce despertar
del beso atento
en el ocaso singular,
salvaje
igual que un verso
excluido de un soneto
sujeto al arbitraje
de un experto.

David está despierto en la cocina,
buscando en el cajón una aspirina,
No somos más que amor hecho figura,
en una noche débil y rugosa
que elige a cada hombre
como esposa.

Se nos quita de súbito la cura
del látigo sutil, su singladura,
calmando la febril temperatura
en viejas discotecas
de un pasado anterior
sin hipotecas.

viernes, 29 de junio de 2012

No mezclarás carne con pescado.

No mezclarás carne con pescado.

NO MEZCLARÁS CARNE CON PESCADO.



No mezclarás carne con pescado.

Dicen sus Majestades Británicas
a través de sus aves de rapiña de turno,
que (según la definición de la Real Academia Española)
la inclinación erótica entre individuos de un mismo sexo
es una elección, un acto volitivo,
no una enfermedad psicológica.

OMS. OMS:

Alegan además, que vivimos en “pandemia”
de influencia porcina o suina
mas evitan discutir sobre sus marranos perjurios
de tiranías ávidas de capar puercas omnívoras
de apellido itálico,
que arruinan con su pastoreo
apabullantes negociados del imperio
(no aclaremos que oscurece).


OMS OMS.

Yo arguyo que están mintiendo,
manipulando a su antojo los barbijos
de victimarios y rehenes de las grandes ligas.
Yo digo que están sangrando por la herida narcisista:
que ser homosexual no es ser gay o alegre.
Es una discapacidad emocional
y merece más respeto.


OMS. OMS.


Los personajes a sueldo,
prohombres o insignificantes damas
quizás de sexo femenino,
que ni pro ni contra son,
saben mejor que nadie que
a las mujeres se las domina penetrándolas,
y a los hombres, sodomizándolos.


OMS. OMS.

Estos mandatarios fornicantes con cuerpo ajeno
exhiben sus rancias neurosis de impotencia mental.
Nunca saciarán, sin embargo,
su ego,
ni la sed de dominio esclavista de la civilización
(de la que esperan un milagro:
sobrevivirla).
Están en la cuerda floja
y tambaleando de miedo…


OMS, OMS.

Por eso, embarran la cancha.
Por eso, niegan la evidencia.
Por eso mismo,
van a perecer en la inopia inquebrantable.
Pero antes, pagarán su estafa los esbirros.
Porque nos han negado tres veces
y la gallina todavía sigue cacareando.




sábado, 23 de junio de 2012

Portami via ( versión traducida Folino /Gabetta)

LLÉVAME LEJOS  (Lucía Folino/Lorenzo Gabetta)


Llévame lejos.

Llévame en tu piel.

Llévame lejos.  Apodérate de mí.

Llévame lejos,

entre tus arrugas

por ese mundo de palabras sospechadas,

donde residen los instintos naturales. 

Tú,

llévame lejos.

Llévame en tu piel.

Déjame odiarte, pero no me temas,
         
porque lo que digo, ni por como atacaré.

Mi resistencia al amor me da pavura 
 
Tú,

llévame lejos,

como una maleta,

como un no sé qué…

como un escondite  que no sirve cuando el brote

vive inmutable entre dos páginas de un libro,

cual maquillaje  abandonado en la cartera,

un saldo bancario de una cuenta que he cerrado,

como un boleto de ida sin retorno,

que se ha perdido en un bolsillo agujereado;

como un talismán del que no quieres desprenderte.

como una canción que encubre una pasión

para hablar de ti.

Llévame lejos.

Llévame en tu piel.

Llévame lejos. Apodérate de mí.

Como una cosa inútil, que un día se tirará,

como el recuerdo de un viaje por el mar

ahora pasado

y que tú no sabes si es para alegrarse o para olvidarlo

como una foto, de la escuela secundaria,


Tú,

Llévame lejos.

Llévame en tu piel.


El nomeolvides que te he franqueado,

lleva guardado, entre tus pendientes

si necesitas apoyarte en mí  y me pides:


Tú,

Llévame lejos.

Llévame en tu piel.

lunes, 11 de junio de 2012

Llévare una cala al cementerio

Llevaré una cala al cementerio y
será ave migratoria su aleteo,
repujaré una estatua en el camino
del hueso encabritado que te ocupe.

La única retórica que impongo
es desterrar los escudos de muerte
e inundar de perfume el espejismo
con el claro decurso del incienso.

Luciérnagas propician el ruidoso
insondable vapor del  nacimiento,
convulso, de la vida renovada
sobre el ramal del árbol que te llora.

Elevaré una queja a tu garganta
por desolar la tierra prometida:
"va con la eternidad el que va solo"
y una rabia marchita.

Imágenes umbrosas del dolor
ceden y retroceden,
fusiladas por golpes atizados
por la flor del amor que  no se olvida
de quien nunca durmió sin mi presencia.

Y sé que ahora que somos  haz de luna,
disimulado por espesas rutas,
desterrado del tálamo nupcial
de solteronas mudas,
miro los rostros y te sigo viendo
(a mi lado (acostado (a mi costado)))
ancho potro feliz

                                   y enamorado.
                                                                                                             ...  y enamorado.

viernes, 8 de junio de 2012

nada es definitivo, excepto la muerte (versión corregida)

Nada es definitivo, excepto la muerte.

I

Nuestra existencia es: un mito contradictorio,
un gusto compartido donde el tiempo es el centro,
un jardín de nogales, y algún feliz encuentro,
un susto sin sentido, un ruido de abalorio.

Una tarde perdida en desierto* dormitorio,
engreimientos vanos  del vino del borracho,
una luz sin medida con  gloria de  muchacho,
una tibieza inédita, un saber ilusorio.

Respiros genuinos, religiones sustitutas,
un callejón sin salida, ensueños de la moda
con demencia senil,  lecciones de tortura.

Gobiernos contagiosos, los pechos de las putas,
países y fronteras, un vestido de bodas,
las pizzas adobadas y la Pasión impura.

                                II-

Nuestra existencia, ataca, presume, se defiende,
procura golosinas, promete maravillas
en palabras escritas con ripio y banderillas
avergüenza a los necios, y a veces, los entiende.


El  gris hilo  delgado donde la vida pende
parece un tronco grueso que tributa semillas
al hombre y su fanfarria  de harenes de costillas
que inventan la injusticia que mata y nos ofende.


Y así vamos llegando, medianamente a viejos,
soñando con las griegas leyendas y contritos,
floridos o eclipsados detrás de los espejos,


metidos en la  jaula que nos burla a  los gritos,
volando hacia la nada, tan cercana y tan lejos
nos aguarda el Dios-Eros,  igual que a los monitos.







Nada es definitivo, excepto la muerte.


*incierto 

lunes, 9 de abril de 2012

Lamentación en Martínez

Copita,
oficial mentora
de selva silenciosa.
Es necesario
el "sigue lloviendo"
arena en el malecón
de las profundas estancias.
Tormenta de arena y polvo.  
Jamás tantas cosas
frecuentaron
un significado que clasifica
las premisas, los velos, los etcéteras,
para peinar un conjunto
de juicios,
de extensiones,
de antagonismos.
¿Por qué no me gusta
que no me guste?
Encima, con pretensiones.
Ah, la sensibilidad social
del artista y su gemido.
Por otro lado,
una lamentación de ambulancias
como diciendo:
Rosas fragantes.
Perlas de Ormuz.
¿No hay miedo de que el informe tigre
se despierte?
Llevo lento en el sombrero
un pozo de agua,
por si refresca.
Reinado de la Poesía y el músculo.
La tempestad y sus anclajes 
en la palabra disipada.
Viven todas las lenguas
bajo el sol.
En cada espectador crece la culpa.
Los instintos tejen la tradición
con adulación del oprimido.
Tengo débil la voz
y mediocre
el alma del paladar.
Sospecho de mí.
No se lo digas a nadie, camarada. 
Moriré con falsa delectación
cuando todos me golpeen
en este sótano revulsivo,
donde escupo demasiado alquitrán
y alquilo un ejemplar
de postales neuróticas o meritorias.
La gente no tiene nada que hacer
y me señala.
Estaré alerta
por si ya me descubrieron.

sábado, 17 de marzo de 2012

Parecía

 

Parecía

Parcía 
una de esas  noches típicas
del otoño bonaerense.

Un frescor  de amianto
incapaz de enamorarse
provocaba ansiedad.
Mas no más que en primavera.

El taladro
de los grillos poseídos
aturdía el silencio.

El dulce aroma de los nardos
del jardín suburbial
entraba por la claraboya
sin escrúpulos ni tanteos.

La caterva del noticiario
descubría una música
inútil y exhaustiva
anunciando
un segmento
de tregua a la perfidia.

Las parejas se citaban
en barsuchos oscuros,
en galpones o tinglados
para hacer el amor
en consonancia.

Era casi domingo.
Un sábado
que pasó sin apologías ni presunciones.
Mucha pena. Poca gloria.

La luna y sus metáforas
protestaban benevolentes
contra el descanso.

Parecía
una noche común
de soledad andrajosa
y riesgo cardíaco en ciernes.

Un noche ideal
para que el poeta
no tuviera que manosearla,
con una sobredosis de veneno
y se ahogase en la bañera.

Parecida a tantas noches.
Pero no.

Era una noche especial  y corrosiva.
Era una noche auténtica y virulenta.
Era una noche inevitable.

La noche en que por primera vez
iba a sonar el teléfono
con tu fina carraspera
y un hilo de voz
preguntando por un número equivocado.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 Final libro:
 

La noche en que por primera vez

iba a sonar el teléfono

y una fina carraspera

en un hilo de voz

preguntaba por el número equivocado.

 

SALVANDO LAS DISTANCIAS ( L.A.Folino/ L. Gabetta)





Letra: Lucía Angélica Folino
Música e interpretación Lorenzo Gabetta
Director y artista visual: Giovanni Tagliavini.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Próximos al final Ko maru kai atu

PRÓXIMOS AL FINAL

KO MARU KAI ATU 


            
Puede ser que los tiempos
estén próximos al final.

Tenemos las puertas cerradas.
La única forma de abrirlas
será pagando un alto precio:
quebrándonos los dedos contra estacas
de algarrobo,
rompiéndonos las púas 
a arañazos limpios.

No hay reconciliación alguna
entre el ardid publicitario
y la conmoción interior
ni habrá rehabilitación
en lujosos hoteles atrofiados.
Tus alaridos no se escuchan
lo suficientemente audibles
cuando tocan el fondo.

Las gentes entendidas
manducan entremeses
sanguinarios, irreconocibles.
Pueden concebir la ovación
como una moneda fastidiosa y vitalicia.

Diga lo que diga la Biblia,
nadie ignora la pira de los pobres.

Ko Maru Kai Atu
Ko Maru Kai Mai
Ka Ngohe Nghoe.

Santa retórica de la bondad
en su fértil derrota
de perdedores del mundo salvaje.
Sin venturas con cadencia fortuita,
ni progreso universal de fiestas rutinarias.

La disciplina pega fuerte
con morosa precocidad
creando fantasmas del orden,
estatuas pequeñas en plazas utópicas.

Apenas 17, linda, y ya estás borracha.
Good marketing del vicio;
Good bye. Au revoir.
Bye, bye.  Arrivederci.
No conviene olvidar la ambigüedad
concebida en la imagen proyectada,
la crueldad del esqueleto tardío.

Los hombres de negro y de sagrada aristocracia
te roban el destino
envileciendo conciencias.
Estremece pensar el resultado
de tu lucha yerma por huir
atravesando puertas oclusas
con hormigón, candado y cerradura.




 La foto es al solo efecto ilustrativo (Stalin con su hija Svetlana en brazos)





Ko Maru Kai Atu
Ko Maru Kai Mai

Ka Ngohe Nghoe.
Porverbio maorí citado por Darrida que tiene un significado ambiguo sobre el aquí y ahora.