lunes, 28 de abril de 2014

Sex

SEX. 















La osada letanía de su cuerpo
devorando
un aplanado horizonte.

Sexo.
Restos de un naufragio
en las venas
elásticas y prohibidas.

Sabor de mil derrotas,
recuperado.
Sauce llorón espinal
de piernas sin raíces.

Los brazos abismales
llevan
al perfume ignoto
por sendas de evocación,
incoloramente.

Ofrenda del suicidio
a su lado
el hombre de plata
va recorriendo
tanta piel,
sin dedos,
entrando
en la caja sonora
como el primer día,
empapado en astrales besos.

Secreto erótico, prohibido,
en tierras por conocer,
que llegará hasta nosotros
recogiendo
sombras del presente impuro
sin ayeres apostados
a la desbocada vera,
de bronce sepulcral
en tumbas luminosas.



sábado, 26 de abril de 2014

Todo bien.

Se la veía bien,
despellejada, desnutrida e insensible,
pero bien.
Se la veía bien,
caprichosa e inconstante,
gritona al divino botón,
pero bien.
Bastante bien.
Se la notaba confusa,
compatriota de los desposeídos,
alerta al vuelo de los moscardones,
pero  bien.
Casi como bien.
No cumplía las leyes de la historia.
No sabía coser manteles de hilo croché.
No ponía las manos en el fuego por nada.
Se reía de absolutas tonterías.
Pero bien,
Se la veía bien.
El único idioma que hablaba era el materno,
y era un esfuerzo entenderle;
leía deletreando,
se notaba que no participaba de proyectos gratuitos,
que la bicicleta era de la quema.
Pero bien.
No le parecían interesantes
los alardes de los buscadores compulsivos de público.
No tomaba anfetaminas,
comía salteado,
Vivía de prestado,
Tiraba manteca al techo cuando le sobraban manteca y techo.
Decía palabrotas a menudo.
Pero, bien.
Todo bien.
¿A quién  podía importarle una mina solitaria en la espesa
ciudad de insomnios progresivos y tragadores de buitres?
Solo la radio comunal se ocupó de ella cuando murió, por sorpresa.
Nadie reclamó el cadáver.
Pero bien.
Todo bien.
Como suele suceder con los pobres.

viernes, 25 de abril de 2014

Escuchar al corazón en la agonía // Corazón

Escuchar al corazón en la agonía.
Escuchar al corazón con fe y paciencia.
Escuchar al corazón buscar su ciencia.
Empezar la función de cada día.

Escuchar con celo el nuevo advenimiento,
el latido de Dios en la conciencia,
unidos en amor por la evidencia
del daño elemental sin sufrimiento.

Escuchar y escucharnos en el viento,
sin dudas ni temor ante lo humano.
Sentir que somos uno y de la mano,
vendremos a fundar un regimiento.

Si nacimos del caos y del ruido
oigamos con cuidado su mensaje
Podemos acercarnos a este viaje
combinando las notas del sonido.

Escuchar al corazón con esperanza.
Escuchar al corazón a toda costa.
Escuchar al corazón, crear la posta.
Dar vida espiritual a la alabanza.



Con música de Esdras Barbosa

Nieve y café



NIEVE Y CAFÉ.




El día que nevó en Buenos Aires.










La eternidad de los copos que gruñen

cabe en un ojo.

La cabellera de Julio desgrana su caspa,

en un tesoro de blanco vestido de novia.

Una fatiga crónica nos sorprende con el éxtasis

de un firmamento roto,

que cunde en sus casi ochenta años

de música arrinconada en los oídos.

Nuestros abuelos nos lo contaron

para escucharse en el zumbido de la vibración.

Nieva en Buenos Aires.

El calendario está cumpliéndose ahora,

impertérrito y helado.

A su vez, lo contaremos,

sin miriñaque ni minifalda.

Alguien antes nos enseñó a mentir

sin titubeos.

Les diremos que fue histórico,

que fue un presagio,

les diremos que fue

una bendición,

una magia

que patatín patatero.

Haremos lo imposible para que nos crean

que estuvimos felices y orgullosos,

sin pedestal a cuestas,

todavía en erupción.

No nos esconderemos del cazador

ni de la liebre desollada.

Haremos frente a nuestros secretos acentos.

Pondremos el pecho.

para opinar todavía sobre corbatas,

vitrinas, religiones,

experimentos.

Sobre el cambio climático

nos limitaremos a sonreír,

y nos tomaremos el último café,

con gusto a tormenta inédita,

con olor a tigre de porcelana,

cortado, sin azúcar,

hasta que caiga un relámpago

o se evapore en sangre

el colesterol.

miércoles, 23 de abril de 2014

Poema del amor

¿Cómo describir la pasión
que nos sofocará,
que enredará nuestros muslos y nuestras ingles
sin fraudes ni vergüenzas?

Te amaré, amor.

¿Cuántos besos nos daremos?
¡¿Cuántos besos?!
Después del principio,
embriagados
seremos
el comienzo del final de la ruta.
Toleraremos la envidia
de los entusiastas jóvenes, diurnos,
distantes, esbeltos
que hacen como que aman.
Ellos,  son incapaces
de decir: 
-Soy tu esclavo.
Tu amante en cautiverio.
El matador de soledades.

Asesinaremos el tedio
con  mordiscos
del áspid venenoso.
Aspiraremos el humo
de los autos con algo de alevosía.
Llegaremos  a ocupar
cada uno del otro,
mentes y delirios,
sin  hacer ningún esfuerzo.
El cuerpo que nos habita
desvariado  e insomne
dará permiso para el goce de los sentidos.
La piel aullará con cantos de sirena.
Tendremos sueños,
¡Tantos sueños!
Manos encantadoras.
Miradas.
Horas por recordar, miedo para compartir.

No hay nadie más  en el mundo
que tú y yo
Yo y tú.
Y nadie más.
Tuya y tuyo.

Y nadie más.
Llega el final.
No te conozco, aún, amante mío...
Amado mío.
Amoroso mío.
Pero sé, que estás esperándome
a la vuelta de la esquina.
No hay más felicidad que el deseo de  llegar.
El calor de los abrazos premeditados
aguarda el momento
de aparecer en nuestras camas.
Cometen perjurio
los poetas que escriben
poemas de amor,
invocando al desamor.

Nada está perdido,
porque  todo se perderá.

Hay un  horizonte que se ve hoy,
para no volver a asomar jamás.
Amor y odio.
Heridas que no  cicatrizan,
ni siquiera,
antes de ser infligidas.
Delgada  línea recta
que separa vida y muerte.
Allí estarás.
Amor futuro.
Seré la única que
echaré cerrojo  a tu ataúd con flores,
mientras que tú
acariciarás,
interminablemente,
mi sarcófago dorado.

martes, 15 de abril de 2014

Ambroise Vollard -

                                            Carta apócrifa de Pablo Picasso

 

 

De mi consideración:
Aquí tienes tu retrato
con barba, rectángulos y tristeza.
La botella no me la pediste.
Sin ella
hubiera sido imposible el acto creador.
No cambies. todavía, tu costoso traje.
Envíame el pago urgente
que afuera está la guerra
en blanco y negro,
y tengo que pintarla a cuadros,
por si acaso.


domingo, 13 de abril de 2014

Manatial














: El ombligo me divide y reclama,

me ordena, manipula, me enternece,

impugna los alivios y ensordece,

me pierde entre las ganas de sus ganas.




Un origen de versos mal contados,

oración de adjetivos evocados,

un huracán de lodos y cenizas,

siempre será imposible que el cerrojo




corte las alas de piratas rojos,

angelotes del huero equivocados.

Enhebrando los versos en tiritas,

las entradas, picadas, salsas fritas,



una mano de arena, una de cal

un señor asesino entre mis cejas,

toca la buena fuente de una mesa,

manantial.

Manantial.

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sábado, 5 de abril de 2014

Los gastaplumas









LOS GASTAPLUMAS



Somos los gastaplumas.

Nadamos bajo la espuma;
o pateas o te abrumas,
Vestidos de rugby en Pumas
entre tinieblas y brumas.
Somos los gastaplumas.
Novelarán nuestras plumas:
Manuscritos, restas, sumas
que insumas y que subsumas.
al frío del cortaplumas.
Somos los gastaplumas
del Montecristo de Dumas;
los habanos que te fumas
los platos del Gato Dumas
los manjares que consumas.
Somos los gastaplumas.
Juma el gallo y se despluma
ruma cúrcuma que agruma,
fuma, ahuma hasta que exhuma,
fuma, ahuma hasta que exhuma.
Somos los gastaplumas...























miércoles, 2 de abril de 2014

Metralla



METRALLA

“Por eso en el fatal, fracaso de vivir, ni el tiro del final te va a salir”

(tango)







Desde la azotea: un número.

Desde el pabellón: un bisonte.

Desde los templos: un zarpazo.

Desde las cisternas: una plegaria.

Desde el corazón hundido: una soflama depredadora.

Desde la cuna: un señuelo.

Desde la metáfora: un rostro tiznado de alteridad.

Desde el subsuelo: un bostezo contagioso.

Desde la orgía: un relincho.

Desde el horizonte tenebroso: una indomable lujuria.

Desde la furia sórdida: una metralla.

Breviario



BREVIARIO




Temeridad eclesiástica de querubines inermes

ataca,

taca, taca, taca…

Sombras lapidarias que pegan en el travesaño del relámpago.

Espasmo



ESPASMO




Vapor/

vapores/

va por esa/

besa/

pereza.

Gestión/ digestión/ digresión/ sensación.




Pirámide/

asfalto/

manto/

clámide.




Cedazo/saeta/zaranda/filtro/




tamiz/ tamiz feliz.

El granjero oculto



EL GRANJERO OCULTO




Iniciales en la arena.

Estaqueado.

Amarrado.

Amalgamado.

Embestirá al viento con su sainete esotérico.

La tregua de un trabuco naranjero viola la paz del nido.

Lejos del mar.

Cerca de la niebla.

En pie



EN PIE







Cacahuates en la sequía

Prorratean.

Prorratean

efímeros versos

de sal y abstinencia.

Trámite



TRÁMITE




La agónica maniobra:

navegación

de litografías híbridas,

fermento duplicado,

crónica,

antagónica,

hiatus irreversible

de la difuminación

entre las tumbas.

Atolón

ATOLÓN.




(Arrecife coralino que circunda una laguna)




Pozo ciego de la fidelidad.

Brusco trasiego de la renombrada muerte

de estatuas de madréporas

y duendes azules.

Callejón sin salida de la infancia.