La madre no se llamaba Virtudes sino Victoria.
Los de la mafia le pusieron de sobrenombre "Wüito"
por el bailador flamenco que nació en 1942
y triunfó siendo muy joven en España.
Rozaba los 40 pero aparentaba 66.
Cada noche pedía una copa a cambio de una felatio.
Nadie sabía a ciencia cierta si era hombre, mujer o
espantapájaros.
Fue internado en la guardia hospitalaria,
después de haber sido molido a patadas
por cuatro o cinco animales del Abasto.
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