sábado, 31 de octubre de 2015

Siete poemas de la ausencia (para Andrés Martino) -que son doce



Siete  poemas de la ausencia y nuevas invocaciones.  /versión femenina 
1
Suya
Haber sido alguna vez suya,                                      
es haberlo sido para siempre.





3

El nido del zorzal

Hay un nido en el árbol de la calle
de un zorzal que escapó de su refugio
dejando  su reclamo a la intemperie.

Silbaba con pasión
cuando nosotros lo espiábamos
señalando su rojo vientre
de secretos clandestinos.

No quiero hacer metáforas avaras
ni quiero compararte con el ave
que abandonó su casa.
Espero tu regreso hasta la vuelta.
Nunca has sido el amante del invierno
y tus alas buscaron un sol nuevo.              


6
Esperando un imposible

Ay, Madre de todos los cuentos:
dame tu pueril consolación
para persuadir al ausente.
Ay, Mitos de campanas que aúllan:
resuenen con la fuerza de los carceleros
llamándolo por novena vez.
Ay, Señor de la Literatura:
devuélveme a mi  amado
perdido en la tiniebla.

Ay, Lector de bagatelas:
Perdón por mi desafuero
y ampárame,
ante la  imperturbable inconsciencia
de quien espera un imposible.


7
Realidades brutales

No despiertes del sueño.
La realidad es tan brutal
que exige amnesia. 

8

Dentro/fuera
Rompo los candados
sin esfuerzo
y me encierro
por dentro de mi misma
(como hago cada día)
con afán de olvidarte.

El rocío primaveral
clausuró
el trastero solitario
dejándome afuera de mi herida;
y comenzó el verano
a quemar nuestras pieles desolladas.


9.
Afluencias

Recalar en  la orilla
con el pie firme
de los que ignoran
que el camino
está  sembrado de afluencias.

10
La estricta fortaleza
Dime qué estricta fortaleza
ha dejado tu esencia en mi alma rota.
Abrumada,
perdido en soledades,
semejante a un perro viejo
a punto de morir sin tu presencia.
Almas gemelas pueden derribarnos
y dejar su oquedad en los pasillos
de una casa vacía de personas
donde habitan espectros y fantasmas

(con una mansedumbre displicente)

11

Ya no soy/ya no eres 
Poesía.
Ya no eres la mujer que amaré
toda la vida.
Me he fugado en el juego de los pases
del arte expresionista de tus cuadros.
La distancia es como era antes de seguirte:
una promesa incumplida.
El sitio descampado donde moran
las ausencias
que  subastan en noches deformadas
instintos de bohemia principiante.

12
Mensaje en un contestador.

-Hola. Soy yo.
No estoy aquí pero deja tu mensaje.
Responderé cuando vuelva del desgarro
que provocó tu pérdida agresiva.
Intenta contactarme en otro tiempo
porque sé que no eres quien espero.




El horizonte dorado





El horizonte dorado

no conoce a Pushkin

ni a Rimbaud.

El horizonte dorado

gana la noche del camino

transparentando

el sueño de la Creación

en la vorágine del olvido.

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