viernes, 23 de noviembre de 2018

Escenas finales - soneto -


ESCENAS FINALES.


Cuando cruces en barco a la otra orilla
siniestra, espeluznante, descollada
y hechices con tu cuerpo maravilla
la postrera ración con la estocada,

solo el verbo tardío en su rencilla
con un tenue escozor de madrugada,
cual beso de Caronte te acribilla
la piel, y el corazón punzante es nada

más que un estigma borrascoso, ausente,
escenas de una mística doliente
impregnan de armonía el silogismo.

La muerte cual libélula impaciente
se pasa por la vida indiferente
dispuesta a despeñar por el abismo.


Stripper (Reduccionismo)


Reduccionismo


El rostro fantasmal,
la tauromaquia
del púdico pintor del hombre develado.                 
Su costura viril,
sus brazos como arpones 
quizás lloren todavía
por Cartago,
en el salón del baile del stripper.
Delenda est conflictos de la noche,
Imagen y prestigio descompuestos
en el terco silencio
de su espaldar hermoso.
No hay lunares,
bostezando esa piel
devoradora de olas,
o tal vez haya.
Trapezoide imperfecto
conjugando el sudor
de tiempos patriarcales. 
Una percha lasciva,
una cintura,
sin cara, ni nombre ni adjetivo
perspectiva el embeleso.

La oscuridad me impide verlo.

Muéstrame tu quijada tabú,
los arcos de las cejas de tus ojos;
muéstrame los huecos de tus venas,
la corsaria nariz del bucanero
con vituallas subterráneas,
Muéstrame los ríos de deshielo
entre tus manos paradójicas.
¿Qué es esto de esconderte acobardado?
Muéstrame tu cabeza
mojada por la lluvia,
la frente gravitante,
el torso despoblado de medallas,
el delta de tu lengua de arrecife,
que acomete hechicero
hasta mis ganas.
Y es tu única bandera;
la nalga de Aquiles
virginal y rocallosa,
de un pálido cautivo en la garganta
contra
la piadosa tortuga metafísica
del humo de los lares.