Narciso
Pobre de ti, Narciso endemoniado,
víctima de arrumacos y de fobia;
pobre de ti, payaso inveterado,
monaguillo de fiel misa sin novia.
Robaste a San Antonio su costado,
hincaste el diente en viaje por la noria,
volviste a mancillar el nombre amado
rebasado entre escrúpulos y euforia.
Llevas en las solapas incrustada
la flor de la camelia de tu vida,
la marca en el orillo desgastada,
señuelo en la chaqueta apolillada
y un hedor fracasado en la partida
que embriaga a aquel que nunca ganó nada.
A Bob Dylan, con devoción profética.
Pobre de ti, Narciso endemoniado,
víctima de arrumacos y de fobia;
pobre de ti, payaso inveterado,
monaguillo de fiel misa sin novia.
Robaste a San Antonio su costado,
hincaste el diente en viaje por la noria,
volviste a mancillar el nombre amado
rebasado entre escrúpulos y euforia.
Llevas en las solapas incrustada
la flor de la camelia de tu vida,
la marca en el orillo desgastada,
señuelo en la chaqueta apolillada
y un hedor fracasado en la partida
que embriaga a aquel que nunca ganó nada.
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