La silla vacía.
Una silla vacía
de voces y de guerras.
Una sombra chinesca,
deshilachada foja
que dibuja tu ausencia.
En el tiempo hay un sitio,
en el sitio una pena,
en la pena hay un cielo
donde brama la noche
en que encuentro tu nombre
en una silla ajena.
Hoy tu silla y mi silla
lloran la duermevela,
como dos adversarios
que perdieron la tierra.
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