Misericordia pido.
No me des la venganza
de los benignos humillados
ni la pluma venial de los poetas agrios.
No permitas que me salve
de malvados preciosos
que se alzan por encima
de sus fétidas cobardías.
Que ni hombres ni mujeres me alaben;
que los mármoles multipliquen mis hazañas.
Resigna que mi lengua
sea oráculo
y a mis temporales un faro.
Quita el rocío de mis pastos secos.
Aparta el herbaje de prados y dehesas.
Aparta el herbaje de prados y dehesas.
Convierte mi oro en hierro,
mi vestido en lana,
mi lamento en susurro.
No me teman las palomas mensajeras.
Misericordia pido
para ser una más de las rocas de este mundo
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