(como hago cada día)
a ramalazos.
Todos los días encuentro
cosas de mí desagradables
y prometo enmendarlas.
(Tengo 60 años y eso nunca sucede)
Hay gente que sufre pesadillas
y las quiere olvidar
o recordar,
según su médico o psicólogo de turno.
Mis pesadillas son reales.
Las padezco.
Inesperadas se filtran obsesivas.
De tan feas me abruman
porque pienso
que ya las descubrieron hace tiempo
quienes viven conmigo: mis fantasmas.
No haré una mención escatológica,
ni orden de prelación a ramalazos.
Dice la RAE:
(pocos textos tan bellos como los diccionarios):
Ramalazo:
Adversidad que sobrecoge y sorprende,
dimanada, (oh, dimanada)
por lo común,
de una culpa de la que no se sospechaba,
o por causa de alguien.
Mi karma está confeso.
Si me cruzas por ahí,
en cualquier sitio;
y no resistes reírteme en la cara,
te ruego discreción,
Si puedes, finge disimulo.
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