sábado, 29 de diciembre de 2018

Política y Derecho



Política y Derecho

Política y Derecho
están muy subestimados en estos tiempos
y los poetas
(cualquiera que escriba versos es un poeta)
nos aferramos a la poesía
porque
en el fondo
no daña a nadie.

No obstante, sigo creyendo que sin
Derecho,
su orden moral, 
y  sus categorías deontológicas
de Justicia,
no hay Poesía posible;
hay esclavitud, barbarie y violencia
física y moral.

La evidencia divina es la prueba
que  atempera el drama de tu incertidumbre.

La ubicuidad del Ser Supremo,
El látigo de tus invocaciones.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Dioniso

Como un borracho que entra sigiloso
al bar donde lo esperan sus colegas,
víctimas de ebriedad desesperada,
entró tu corazón por una puerta
al centro de mi noche independiente.
Tal vez, te pareciera ser obra de Dioniso
querer enamorarte
de una fría vestal con pies de plomo.
Yo sé que resultaba intimidante 
que de golpe dijera:
“Hay cuarteles de invierno en los instintos”.
Te cubro con total indiferencia
de besos a distancia.
Mi esperanza fue rota hace milenios.
El mito nos separa.






Lu

viernes, 23 de noviembre de 2018

Escenas finales - soneto -


ESCENAS FINALES.


Cuando cruces en barco a la otra orilla
siniestra, espeluznante, descollada
y hechices con tu cuerpo maravilla
la postrera ración con la estocada,

solo el verbo tardío en su rencilla
con un tenue escozor de madrugada,
cual beso de Caronte te acribilla
la piel, y el corazón punzante es nada

más que un estigma borrascoso, ausente,
escenas de una mística doliente
impregnan de armonía el silogismo.

La muerte cual libélula impaciente
se pasa por la vida indiferente
dispuesta a despeñar por el abismo.


Stripper (Reduccionismo)


Reduccionismo


El rostro fantasmal,
la tauromaquia
del púdico pintor del hombre develado.                 
Su costura viril,
sus brazos como arpones 
quizás lloren todavía
por Cartago,
en el salón del baile del stripper.
Delenda est conflictos de la noche,
Imagen y prestigio descompuestos
en el terco silencio
de su espaldar hermoso.
No hay lunares,
bostezando esa piel
devoradora de olas,
o tal vez haya.
Trapezoide imperfecto
conjugando el sudor
de tiempos patriarcales. 
Una percha lasciva,
una cintura,
sin cara, ni nombre ni adjetivo
perspectiva el embeleso.

La oscuridad me impide verlo.

Muéstrame tu quijada tabú,
los arcos de las cejas de tus ojos;
muéstrame los huecos de tus venas,
la corsaria nariz del bucanero
con vituallas subterráneas,
Muéstrame los ríos de deshielo
entre tus manos paradójicas.
¿Qué es esto de esconderte acobardado?
Muéstrame tu cabeza
mojada por la lluvia,
la frente gravitante,
el torso despoblado de medallas,
el delta de tu lengua de arrecife,
que acomete hechicero
hasta mis ganas.
Y es tu única bandera;
la nalga de Aquiles
virginal y rocallosa,
de un pálido cautivo en la garganta
contra
la piadosa tortuga metafísica
del humo de los lares.


lunes, 22 de octubre de 2018

Planes perfectos


¿Planes perfectos?


No hay planes perfectos
ni presuntuosidad sosegada
para aquellos seres
que se pavonean
de no saber si somos.

memoria activa



Memoria activa


Pierdo libros todo el tiempo,
me distraigo, los abandono 
y por tanto
puedo crear sin culpa.


Solo logran plagiar los funestos memoriosos.

martes, 2 de octubre de 2018

¿qué final le ponemos?

¿Me hundiré fantasma, en otro mundo,
como aquel oculto en las tinieblas invisibles
de una alcoba donde bufan
los caballos con crines de iracundia?

¿Te seguiré cardumen, en las corrientes
con ese trompeteo  militar
que no sabemos cómo alista peces
en cada puesto de batalla?

El empate no existe. Es solo una ilusión del escapismo.

jueves, 30 de agosto de 2018

Mil poemas


Escribí mil poemas.
Con uno que te guste y lo recuerdes
sabrás que la misión está cumplida.
Mi sonrisa verás de oreja a oreja
cuando por casualidad,
como quien no quiere la cosa,
le recites un verso a un ser querido
para darle un soplo de alegría
y una muestra precaria,
impertinente,
de que también los tontos
servimos para algo.

viernes, 24 de agosto de 2018

¡Qué lástima!




¡Qué lástima, señora, qué lástima indecible!



Qué oportunidad  más reñida
con la noble simpleza de mujeres
que aspiran a templarse en los inviernos,
con coraje impregnado en las arterias.

Ayer la vi 
con toda su soberbia al hombro,
diminuta y enferma, recelosa
ante un tribunal que ya dictó sentencia.
Desesperada y terca como un recuerdo triste,
la vi levantar el dedo acusador, creyendo
que a nadie debe cuentas su  atropello.

Usted, señora,
sin coartada y sin reparos,
allanada hasta en las fauces del averno,
con joyitas altivas y culpables
de una esencia feroz sobre la mesa
avanzaba  como una equilibrista,
sojuzgando el silencio
de quienes se arrepienten de las farsas
al ver que se derrumba el edificio.

Indecente, ladina, abominable, 
andaba calumniando y desmintiendo,
con esa honestidad irreverente,
del que sabe que todo está perdido,
que no vuelve el ayer, ni habrá mañana,
ni asientos amainados y vacíos,
que cada condición ha sido inútil
porque cayó en desgracia,
por fin,
su viejo imperio.






jueves, 16 de agosto de 2018

De tal palo, tal astilla

De tal palo, tal astilla

Avanzando, sin rodeos,
contra gajes del oficio,
como si fuera el río un insulto enmascarado,
vivo vaciando carteras
en el umbral renegado y maloliente
del diccionario porteño.
Tanta lluvia y sin paraguas.

Un cerveza sin espuma,
amicísima como pocas,
espera a su mecenas en el bar de la noche.
Merodean espasmos
de aparecidos y testigos falsos,
a sueldo del sistema.

Compromiso frugal.
Hablaré de lo obvio:
Del esqueleto fosforescente de las Catedrales
de Luján y de La Plata, que contrastan su belleza
con la de Avellaneda,
castillo de vitral adolescente.
Mi ciudad: suburbio impune
que un bólido disparatado
quiso rebautizar Barracas al Sur.
Escarceos de un pingüino,
sepultado en una tumba de la Santa Cruz.
Atizaré las fogatas de los túneles redondos.
Compartiré leña podrida del calafate
y castañas de cajú a precio módico.
Octubre torrencial. Febrero sarraceno.
Habitantes del desierto:
Podemos seguir santificando beatas
(Cheers, dear)
Evasores de la trama de los diablos rojos:
La atmósfera es clara.
Fin de la cita.

Holocausto de apertura inaccesible.
Poesía a pesar del Holocausto
para abrir los labios pegados del silencio.
Canillitas de zapatito blanco
con que la vecindad tropieza,
a cada rato,
enredan y revuelven
con cucharas de plástico y servilletas de papel
el café de la mañana.
Topos y pincharratas
en periódicos matutinos.
Meandros del continente austral.

Ya lo ves,
espectador de columnas vertebrales en
decadencia:
Constelaciones prohibidas anuncian tu desdicha.
Si mientes no busques gramilla
en pajareras vacías.
Tampoco surgen sinónimos para emular
la milonga del obrero encerrado en una jaula.

No quedan plumas del cardenal
muerto in extremis.
No se fabrican pararrayos
que funcionen a pura energía eólica
ni resucitarán antiguos cuentos que contarnos
en tiempos del gran apagón universal.

Siquiera haya retórica que valga la pena.
Ortopedias para cubrir las fachadas
no engendran al hijo pródigo.

¿Qué será un escaramujo?
¿Irá al galope?
¡Qué mierda es la semántica!
¿Cuántos serán los caballos rondeños
que Machado se cargaba a las espaldas?

El rugoso caparazón de las tortugas
es la clave de los sueños linfáticos
que prueba la existencia del planeta divino.
El último mandamiento se cumple
en el aeropuerto terrenal,
que cierra sus puertas definitivamente,
como una hojuela herida de bala
que cae del árbol de una biblia incompleta.

Hay perfección
en la magia de torvas precipitaciones.
La honestidad brutal es
abuso de confianza en la tahona.
Un sobre blanco que llega por correo
se ha convertido
en una titubeante invitación para la estafa final.
Help:
De tal palo, tal astilla.
Solo las madres perdonan.
Difícil que el chancho vuele.







martes, 10 de julio de 2018

Ventajas






Ventajas

No está escrito en la Ley de ustedes que Yo he dicho: ustedes son dioses? 
Evangelio según San Juan.

Conjetura
sobre las ventajas de concebir que soy Dios.
Cuando te apropies del concepto
tu entendimiento
dirá
que también eres Dios,
y además lo dirá
el otro,
el nuevo,
el de más lejos,
el del sí a la vida y a la ausencia,
el que tal vez…
Todos somos dioses de Dios.
Dios así lo quiso.
Así sea Dios.

Así será. 



Incredulidad 

Que las cosas sigan como están
alegan los incrédulos
que solo van a creer lo que les cuenten
los heréticos / satánicos 
que están muriendo de  envidia.

       


Sentencias 


Ninguna sentencia apresurada
a favor o en contra
te hará
más feliz
que la que percepción 
de  tu mente dichosa
cuando deja de evaluar opciones banales
y se propone  sentir
hasta en su transparente insignificancia.
Y así  los ciegos de espíritu,
abruptamente enceguecidos
ciegos de toda ceguera,
malditos cegatos, 
siguen sufriendo y opinando y dando lástima ante
los ojos de Dios
que son los tuyos,
que son los míos
que son los de aquellos que ven y no ven
pero saben orar
con amor sincero.



Política y Derecho 

Política y Derecho
están muy subestimados en estos tiempos
y los poetas
(cualquiera que escriba versos es un poeta)
nos aferramos a la poesía
porque
en el fondo
no daña a nadie.


No obstante, sigo creyendo que sin
Derecho
y  sin categorías deontológicas,
no hay Poesía posible;
hay esclavitud, barbarie y violencia
física y moral.

La evidencia divina es la prueba
que atempera el drama de tu  incertidumbre.

La ubicuidad del Ser Supremo,
el látigo de tus invocaciones.


Cuidadito 


Cuidadito.
Cuando hablen mal de los abogados 
exacerba tu cautela.  
Ponte en guardia.

Estás escuchando la voz del demonio.
Dios fue el primer abogado en la Tierra,
el gran letrado universal que conquistó la palabra
y nos la dio sin evasivas ni pretextos.

Su poder creador nos dotó de la primera Ley
con diez mandamientos obligatorios.
Su sabiduría impregnó el horizonte
de ansias de Justicia.
Su mano generosa extendió el mensaje
y nos concedió Libertad para escoger 
la manzana 
del árbol del bien y el mal.
Cuando hablen mal de los abogados,
exacerba tu cautela.
Ponte en guardia.
Están escuchando la voz del demonio
y los viejos relatos del libro inmemorial
se tornan indubitables
cuando eres capaz de inteligir
los motivos de modulación satánica
de los lobos feroces
que especulan
el precio de  tu fresca y tierna
carne de cordero.






Niegan que exista Dios. 
Niegan que exista Dios.
Hay un 50% de posibilidades de que digan
Verdad.
Aseguran que Dios es y ha
muerto por nosotros
tras crear el mundo.
Hay un 50% de posibilidades de que digan
Verdad.
Sin embargo,
si no conociera la palabra
si no tuviera la palabra
mi asentimiento no existiría
y tales posibilidades serían nulas.
Mas aún sobreviviría
una certeza:
la convicción
de que Dios es la única Verdad
fundada en que
yo soy Dios
y nadie podría probar lo contrario
nunca.
*








domingo, 1 de julio de 2018

Negaciones

NEGACIONES.





En esa calle en la que no nos encontrábamos,

en el suelo que no besábamos de rodillas,

en aquella vereda que no hablaba nuestro idioma,

ante ventanales sin postigo





apareció el amor




y fue descaro.

carta a un examante

CARTA A UN EXAMANTE.









Disculpe que sea breve, el foniatra me prohibió hablar en púbico.

Fuerzas (Kiwi)

FUERZAS



Poseído por ignotas fuerzas imbatibles

Kiwi, pequeño pájaro diamante,

/cuerpo gris/pico naranja/






cantaba

sin saber que moriría.



El asesino se declaró inocente.


La jaula también.

Como los albatros



COMO LOS ALBATROS.




Como los albatros
que van a buscar volando la pareja
a una isla del Atlántico Sur,
habitada por pingüinos, focas y delfines,
que nos fuera robada
por los mercaderes del templo,

abrir mis alas

y quedarme con tu abrigo

en este país inventado
que bautizamos: Fidelia,
recuperando soberanías añejas
por tanta identidad perdida.

Nervio

NERVIO.




¡Oh! Impulso de callar:
sapiencial impulso vocativo.

Nervio que no apagarás
con sílabas arrebujadas
como granos de choclo en la mazorca;
combate entre la mente y el cuerpo,
que termina a modo de guerra,
con bombardeos y explosiones inútiles.


¡OH! Impulso de callar;
debilidad de los aficionados.

Resonancias





RESONANCIAS.


Me aferro

a la caja de resonancias de la noche.


Las cuerdas del violín

chillan desafinando





pero el teatro está vació.



La creación


es un desgarrado grito


en la soledad del mundo.

La Voz

LA VOZ.




Gran Memoria Universal.

Rebelde y lejana niebla.


Voz arropada que inspira

la sibiliante flecha

que usaremos mañana.


Voz desnuda que mitiga

el silencio en que nos hunde

la noche anterior.



Esotéricas voces del Pasado.

Mitológicas ceremonias inconclusas.



Al final,

llegaremos a ninguna parte.


El eco de las guajiras huye.

Sopla infuso el Sagrado Huracán.

Virtudes morales




VIRTUDES MORALES.


La Justicia es el lujo de los ricos.

La caridad, la vergüenza de los pobres.

La vanidad de los ricos es no sentir vergüenza.

La esperanza de los pobres es llegar a ricos.



¿Y la fe?




La fe, la fe, la fe...




La fe mueve montañas.

Unidad

UNIDAD




Ser uno en Dios,

y uno contigo

Milagro de la Unidad

que mi lengua lame.



(El monarca que no será apartado por su clan

es aquél que no lo abandona

a la irresponsable suerte

de un abrazo vacío).

No permitirás

NO PERMITIRÁS


El poema dentro del poema.




No permitirás que comulgue tu corazón

con la página no escrita de la ternura rumorosa

para hacer




caer
al vacío


el sentimiento que alimenta pasiones,

para entregarlo al ascetismo monástico


que ofrezca algún sosiego.



Desde esta hora insondable:
quedan abolidos el deseo de Verdad y la fanática Melancolía,

para sumergirnos en la palabra que deje de ser símbolo


y se convierta en


llave maestra
del desaforado


horizonte de
mis noches y mis días.

flujo y reflujo

FLUJO Y REFLUJO



A Hugo Mujica





Pleamar y bajamar.

Realidad y ficción.

Caos y Nada.





entre las olas.






Una cuerda enloquecida.

Dos órdenes.

Conjunciones tribales.

Sustantivos de Dios




sobre la espuma.

último poema Retablo de duelos

...hasta la muerte,


























que es hoy.

viernes, 18 de mayo de 2018

¡Au!

Au!


Todos los días son el día de la madre.

¿Por qué entonces,
tengo que lavar los platos,
planchar las camisas con apresto,
pasarle la fregona al piso
como manda la ciega propaganda,
mientras ellas,
las putas,
inconscientes,
sin títulos ganados
sin decencia,
comprando sus escaños
a la innoble conjura de perversos,
con sangre entre las palmas,
serán las presidentes del futuro?

En mi fe se depositan
la Religión y Dios,
la ética, la calma.
La cura del postrado,
del viejo, del enfermo.
El porvenir vendrá y está en mis manos.
El esfuerzo de conseguir las metas
nos desvela. Nos ata.
¿Lo estás viendo?
La aridez de la sal de la sabiduría.
nos perturba e incita.

No dejes tus armas de juguete en la sala
aunque bombardeen Irak
y la pantalla del televisor se manche
con locura de ebrios bipolares.

Ordená tu cuarto.
¿Cuándo te lavarás los dientes,
hija mío,
sin que tenga que arrearte
cada noche?

Total, que perderás los dientes
poco más de cumplidos los cuarenta.
La odontología es cosa para ricos,
igual que esas narices que han comprado
en un remate de felicidades.

Todos los días son mi día, y sin embargo
mis días de tu edad están lejanos.

Amarrados al baúl de los recuerdos
los ornatos de la boda,
más distantes auguran
auge, los juegos con Alicia,
ausencias que
aumentaron el número de televidentes de una
audiencia espesa y
auspiciada.
Ausencia de lo
áureo, de lo
áulico. Y
aunque sea un estúpido lamento pido
auxilio,
auditores. Un
auxilio que
ahuyente los
augurios.
Aún soy una
augusta que aquí
aúlla.


Au au au au au …


¡Cómo duelen los años del pasado!
Todo tiempo de ayer nos entristece;
nada pudo evitar que haya tres muertos
- tres pobres policías muertos en los bares,
- tres pobres ladrones muertos en las calles,
- tres pobres prostitutas muertas en albergues,
- tres pobres madres muertas por minuto,

en un día de sol en que la prensa
nos dedicará poemas y canciones
a vos, querida hija del alma,
a vos te estoy gimoteando,
que creés que me complace
el último DVD que está de moda.

Y a usted,
aunque no lo sepa,
a usted también le hablo.

Au au au au au...

(y sigo hipando)

sábado, 14 de abril de 2018

Coyuntura





Coyuntura

La muerte como una coyuntura necesaria.
Pócima que alivia el regateo
de una vida estéril, quejumbrosa,
tiene una elocuencia perentoria,
doméstica y fatal.
No hay fines sin principios,
No hay cunas sin sepulcros.
No hay dar sin desquitar.

Solo existe
la concupiscencia del hombre con su abismo.
El nítido guiño es un portento
flameando
más allá de la premura.

Tatuaje (26 versos)





Hombre (26 versos)

Hombre tatuado en la espalda,
el síntoma indefinible
en transustanciación mundana.
Báscula por terciopelo,
suplicio de piel arcaica.
Susceptible, susceptible.
Máscara en relieve báquico,
rebosamiento y botana.
Exánime cabildeo.
Barniz de perfil acuático:
Mar y ajo, tierra y mimbre,
Catedral de unción de alas
contra tornados de viento.

Te debía estas estrofas,
aguda sal de las pampas.
Equinoccio de compases
al compás de pez y raya,
cifrada en occidentales
equívocos de la infamia.
Licor de gustos exóticos
en el bar de los vocablos.
Salud, verdad, par con cielo,
musical juego entusiasta,
Colibrí al revés, machete,
compañero  compañero,
Alud de los epigramas.


*transverberación

Aguacero




Aguacero

Dijo el aguacero: “Te espero hasta que pase la tormenta”.

Trastrueque

TRASTRUEQUE


Brújula chillona con dedos escandidos.

Torpor, torpeza, torcedura torcida de los tuertos.

Las malas yuntas se retoban

y obsesionan con la intrascendencia del destino.

Adulterio de los hipocampos.

Cambian, mudan, permutan y comercian

relicarios por chorizos colorados.

Confunden devenir con epopeya.

Confunden cóndores con adefesios glaciales.

Confunden la vida con la muerte

porque creen que vivir es una operación mercantil

y lucrativa.

domingo, 1 de abril de 2018

sinestesia


Otros poemas de la ausencia


sinestesia o cenestesia 



POEMAS DE LA AUSENCIA



¿Sinestesia o cenestesia?

Ilumina
el silencio
la hermosura de una sombra.
Su perfume
recoge en los puños
el triste acento
de la porfía.

Vaga en el ruido de las confusiones
la gramática de la ausencia

















domingo, 18 de marzo de 2018

Como piedra me desgasto

Como piedra me desgasto


Con la viscosa esperanza de detener el tiempo,
me convertí en una piedra.

Como piedra me desgasto.
No volveré a ser humana.

Rituales, sacrificios y banquetes
se jalonan en  blandas palabrotas.
Ceremonias anodinas conmemoran
inscripciones en los libros sagrados.
Son el humo de los dioses o el gozar de los demonios.

Es para mí la vida una cantera
que me alberga,
la vislumbro desde la cima.
Ruedo y caigo en el pantanal del mar
que encrespado me  arroja a las orillas,
impasible ante el ignoto destino.

Siento cómo se congela el semen de los muertos
en la copa de plata del cadáver
y me transformo en lápida brumosa
a los indescifrables latidos
de los relojes de arena.

En el curso de la existencia
la eternidad es un instante seco
y desbandado.



lunes, 5 de marzo de 2018

improvisaciones




Improvisaciones

“Sigo al humo como una ruta propia”
Fernando Pessoa, Álvaro de Campos. Tabaquería.


“Sigo al humo como una fruta propia”
Versión personal.



Solo escribo cuando tengo algo que decir,
generalmente, no se me ocurre gran cosa.            
Aunque algunos dicen que escribo demasiado,
que suelto mi sangre atropellando las letras,        
y ruegan que me cuide. No es bueno
querer tener siempre la última palabra.
Me puedo quedar callada,
pero,
¿para qué?
¿para qué quedarme callada?
¿o para qué decir?
¿para qué estar?
¿Cómo definir con palabras lo inasible existencial?



2
Uno a veces no sabe a qué atenerse.
Estamos en un mundo donde todo Cristo
tiene algo que decir.
Pero claro, nadie dice nada,
porque nada puede ser dicho. 
Ya todo fue dicho.
Entonces, la Naturaleza  ofrece
sin sorna construir
un entorno,
un entorno diverso,
importante,
no más Nada.
Un zoo universal donde estar vivos,
para tal vez morir de ser gentes
cargando nuestros féretros,
deletreando a gritos
la inscripción modélica,
presintiendo el secreto hemisferio
tras inaugurar un ritual fulgurante
y relicto
después del fuego.          


3                                                                       
                                                                       
De pronto la razón se transforma
en verdad inmediata,
en un práctica sin sentido,
donde el conocimiento del ser humano,
es lo baladí,
una decadencia inmemorial,
sin usos ni costumbre.
Un conjunto de fuerzas
en medio de ese escenario
puede determinar con
un excesivo rigor,
deshacer el pensamiento
por las atenciones que estamos recibiendo.
Los dones y el registro que nos limita
nos lleva a la verdad,
apartándonse de la locura,
dibujando un círculo de miseria,
un envoltorio.
Es como una realidad concreta
en una tierra baldía, 
infiltrada de poesía ajena,
en la cual 
profundizar la negatividad;
casi una obligación,
una enfermedad de la cabeza
para unos
y un elixir confiado para otros.
Una confrontación irreparable
entre el sí o el no,
el poso que uno creería encontrar
en una operación de resta,
de las que desvinculan
curiosamente
las ceremonias que hemos vivido
de las extrañas peripecias
que nos faltan por vivir.

4. 
Las relaciones humanas
son absolutamente humanas,
cuando son impredecibles.
La conmiseración
es una manera de destruir
al mentecato
el día en el que sufrimiento rodee al  vacío,
pero lo rodee con felicidad.
Porque felicidad también es sufrimiento
en un mundo
que nos convierte en culpables
por ser felices
Es donde deviene
necesario un compromiso locuaz
con la dialéctica.    
Se nos exige un certificado,
una especie de promesa,       
sin pronunciar palabra,
en silencio
liberado a su destino,
una falla, un suceso,
una blasfemia detrás.              
Estamos desconformes con el origen
aunque no sepamos si hay un origen,
sin embargo, en la redondez del tiempo
y del espacio
decimos: no volveremos a beber
dos veces las aguas del mismo río.

La razón se inclina
y el corazón se contraría;                        
¡cuánto nos angustia ese no beber
del líquido tangible!
Lo sustituye una decoración familiar.
Una decoración familiar                                                                          
que termina siendo ficticia
o quizá monstruosa,
nos introduce en un círculo
de orden,
de mandamientos que debemos
acatar como anatema.
Vamos provistos por completo
de movimientos impecables,
paradójicos,
en un reposo de la oportunidad
donde el alma se sobrecoge 
ante las brasas
del otro lado,  -el lado oscuro,
el lado ígneo-,
cuando nuestra pasión reina en el vacío,                
siguiendo esos principios que olvidamos.
Esos principios                                
que forman parte de nuestra existencia,
que ahora parece no tenernos a su vera,
subrayando soez la acción moral,
esa cosa heredada por los reformadores.

En ninguna parte,
excepto en las novelas,
hemos visto una adoración más insensata
a la buena fe,
a la bonhomía,
y puede que el mundo sea esto
y haya reuniones que transcurran
en la falta de ensamblaje
del  descontento global.
Recordamos el papel
de visitantes que nos ha tocado.
Recordamos, por fin, 
como hemos de ceñirnos
a una forma de gueto,
a una estima innecesaria,
a un espíritu indomable
despertado de su reminiscencia
que se ahoga,
como una secreción,
como una segregación religiosa.


¡Adiós Estévez!

A Dios. 

viernes, 2 de febrero de 2018

Un sol tibio y dulzón

Un sol tibio y dulzón

Un sol tibio y dulzón moja la nieve
del inmutable invierno en esta hora,
también nosotros como el soplo breve
de la humedad que en tierra se evapora

anclaremos el barco en la estadía
dibujada de niebla en ambos lados;
las estrías del parto, la armonía
del gesto vulnerable y agotado.

Embriagada de oscuro va mi senda
que busca un ruiseñor en cada estrado
y alienta su deseo como ofrenda

enlutada de un verde descarnado,
luciendo en su penúltima prebenda
la burda lobreguez del desquiciado.

miércoles, 31 de enero de 2018

Monólogo del espectador del alma rota

Monólogo del espectador del alma rota

Hablaré de ti, bella alma rota
por una fuerza  imperceptible,
emergida de la caverna
que te vio resignarse
ante cada nuevo hospicio
de revoluciones postergadas.

Alma portavoz, tumulto inquieto,
confrontada a lo eterno
genuinamente rota,  
erosionada,
calcinada en encajes 
de intereses mezquinos.
Alma gruesa, raída.
Alma ignota de marcas ancestrales,
con tatuajes que dudan de las bestias
excepto en lo que sienten peregrinas.

Las olas de la mar envidian
tu insignificancia de giros azarosos,
tu inocencia impecable,
tu corporeidad incorrecta
con alas de paloma.

Quisiera ofrecer tiempo para amarte,
enseñarte una trampa fundada en argumentos
que curen las heridas de tu pulso
con salmos o caricias de mis dedos.

Se propaga en el agua
una muda consigna hasta la opuesta orilla:
el margen implacable que me aguarda.

Y quiera que,
tal vez,
estés callada y rota,

desgarrada y no henchida de catástrofe.