sábado, 23 de diciembre de 2017

La lluvia

La lluvia

La lluvia es una branquia del molusco.
¿Es la lluvia una branquia o es una comodidad literaria
hablar de branquias y moluscos
para definir la lluvia
que cae de la rígida nube incandescente?

La lluvia se subvierte en metal metalizado.
¿Es la lluvia un metal metalizado?
¿No será esto una cacofonía temible
que riega la tensión de la humedad?

La lluvia que conspira y nos impregna
como una partícula más del cuerpo penetrado
moja el cuerpo para embeberlo en lluvia,
ante una guarnición capaz
de ideas alocadas y obsoletas
en la trampa del invierno, 

a merced de la vuelta de timón
que hace remolino
para huir del sol
que se enciende y se apaga
cada vez que tu mano
roza el sexo
que es la branquia del molusco
hundido en la llovizna ambigua
del desnudo idioma en el cenit de su gloria.









viernes, 22 de diciembre de 2017

Por ejemplo, la palabra himno





POR EJEMPLO, LA PALABRA HIMNO.



Por ejemplo,
la palabra himno
desvanecida en grumos
al contorno de tu cuerpo.
No es igual
la verdad que la mentira.
La mentira acaba
en guerras,
miseria y traición.
Dirás que la verdad
no tiene importancia
que hay que deleitarse
con los placeres
de esta pobre vida
solitaria,
amor,
pero
¿cómo gozar con la injusticia
que pesa sobre nosotros
por la gélida infamia coronada?
La mentira no va con mi piel.
Tu torpe y homérica presencia
real va con mi piel.
Conspiremos
rasgando sílabas
como destellos.
Ni palabras ni cánticos
ni odas.

martes, 12 de diciembre de 2017

Deus ex machina

Tenemos que empezar de cero:
La eme con la a MA.
La pe con la a PA.

MA+ MA: MAMA, con acento MAMÁ.
PA + PA:  PAPA, con acento PAPÁ.

Deus ex machina, nosotros también. 

lunes, 20 de noviembre de 2017

Los creadores / Lo que nos deja la tormenta




Los creadores
somos
un reflejo de Dios
en la adversidad
tormentosa.

Un cielo que se arrima
a un fueguito
de breve pirotecnia,
cuyo calor
detonante
pesa menos
que la corola de una rosa
o el vuelo
de un canario.

Los creadores
somos
los depositarios de fe
en vasijas
averiadas. 

sábado, 18 de noviembre de 2017

Días de la semana

Los lunes al sol.
Los martes, orquídeas.
Miércoles de ceniza.
Otro jueves cobarde.
Te llamaré Viernes.
Sábado de gloria y
Domingo Cerrado por Melancolía. 

martes, 14 de noviembre de 2017

El aire que deploro


El aire que deploro

La calle estaba oscura.
Los alimentos comenzaron a heder
en estado de putrefacción.
Las cucarachas escapaban de las alcantarillas.
y las cloacas desbordaban pus y miedo.

Llegaron los policías, dijeron
Boom boom
y recogieron las evidencias.
Los ruidos se desplegaron
en el aire que deploro;
al fermento de grilletes y de esposas
adiestraba con su modo hierático y ronco
el canto ancestral de sumisión y venganza.

El desalojo era total
en la marchita madrugada periférica.
La redada había sido un éxito.
Los sargentos fueron ascendidos.
La paz restablecida.
Las jeringas esterilizadas.
No quedaba un solo vestigio de banquete
sobre la faz de la tierra.

El destino de la escoria fue una incógnita.

El poder omnímodo anunciaba el descubrimiento
de una nueva droga
para controlar el apetito.




lunes, 30 de octubre de 2017

Stella Maris

STELLA MARIS


Descalzo por la playa
el hombre plateado la huele.
Está su riego de agua
en el aire marinero
y en el ruido vertical de las olas.
Es el eclipse de sol
del mediodía que lo aturde
y le quema los pies.
Atavío de mujer caracola,
Stella de navegantes solitarios
con huesos de vapor
luciendo alegorías.
Mejor no pensar más.
Le dará
hambruna de besos de lengua
y tendrá que volver a consolarse
con la página en blanco,
su retablo de duelos.

sábado, 28 de octubre de 2017

Ni lerdos ni perezosos

Ni lerdos ni perezosos
toman  la iniciativa audaz.
Las personas del suburbio
desconocen que hay reglas para todo.
La jactancia es acorde con su edad
por nacer fuertes.

Pulsan timbres equivocados
y chiflan de manera subrepticia
cuando alguien los descubre
enjugando un despecho humedecido
con los ojos cuajados del acíbar.

Se tiran desde el nimbo
y saltan hacia el ampuloso trecho
en la nave pintada por Del Bosco
cuando exprimen la bilis en el alma.

Lo que nunca nadie les ha dicho
fue que el capitán de aquella nave de los locos
conduciría al ciego apocalipsis
por el simple pecado venial
de ser  bribones sin licencia,
cuando intentan  amar a una mujer
en coto de caza ajena.

Los huérfanos heroicos con desgana
rematan sus collares  de degüello
tirando su honra extática
a los perros pulguientos de la calle.






martes, 17 de octubre de 2017

Mis directores

Mis directores.


De Spilberg el engaño a los conejos,
El Imperio del Sol de su eficiencia,
de Scorsese la edad de la inocencia,
con el Toro salvaje y sus reflejos.


Fellini es La ciudad de las mujeres,
Amarcord de la vida del artista,
Luci di varietà de la entrevista
por Ginger y por Fred con sus poderes.


De Woody mi Annie Hall y mi Septiembre,
Mi sueño de seductor sin Elisa,
Danny Rose los maridos que mi Prisa,
Robé, huí y me pescaron en Diciembre.

De Pedrito Calzado en Calatrava,
Átame, Kika mía en tus Tacones
de la Ley del deseo de putones,
y mi madre, joer que se asustaba.

Se atraviesa la saga de El Padrino
Sobre mi corazón de Chinatown,
Peggie Sue se casó con este clown
que es el Drácula de su infiel destino.

El teléfono rojo del gran Kubrik
me hizo señas detrás de una Lolita,
La naranja mecánica me grita
que no la encubra en manta bajo un nick.

Camellos de Spike Lee y un trompetista,
La mujer de mi fiebre del ultraje,
¡Cuánto más gris, ¡mejor! era mi traje
más negro era mi Malcom sesentista.


Rosellini, Juglar de Dios por nuestra Europa,
de Stromboli, la cuna de mi musa,
Roma, Ciudad Abierta e inconclusa
reventa de mi Sócrates sin Ropa.

jueves, 12 de octubre de 2017

Nam myoho renge kyo

Nam myoho renge kyo



1.-
Plegarias inspiradas
en  lenguas aprendidas.
Tú dices la oración
yo te contemplo.
Cuando el hielo se funda
y  las aguas destruyan nuestra casa,
la pompa conjugada
será la pertinaz semilla
que nos aferre al cielo.




2.-

Basta una ojeada
para entender el mundo,
sus derrumbes y su renacimiento.
Apenas un vistazo superficial
para embelesarnos
con sus tardanzas y su prisa.
No más de una mirada
que procure docilidad;
una pacífica advertencia 
envidiada
por los desafortunados,
desoída por los pacatos,
admirada por los dioses.


3.-

Estoy vacía de hostilidades
con una eternidad soñada en la conciencia,
lejos del laberinto
y su monstruoso minotauro.
Oigo la música de los cinco mares,
descreo de las patrias,
vivo en el reino del desorden
porque amo el litigio del caos
con la fuerza de una pronta salvación.
Rehúso aceptar
la excentricidad de la muerte,
lo excepcional de su ocurrencia
una sola vez en la vida.

Soy argentina.
Mi historia es la del mundo.



4.-

Desgarramiento del cuerpo,
memoria de la sangre
que engulle la arrogancia.

Desierta oscuridad domesticada.
Abierta angustia que dibuja manos.
Labios templados por la cocaína.

Desentierra la fe de catedrales
un tropel de dicterios y alabanzas.
Un puñado de audaces pisa el freno.

Voy por tu sexo brusco
masticando las letras paralelas
absortas en el juego del espejo,
envuelta con palabras entre tules,
perdiendo la insolencia.

Presumen las auroras
del ritmo acostumbrado
al roce de los hielos.

En cambio, yo presumo
La boreal incerteza
del miedo de perderte.


5.-

En la babel turbulenta
hay una jerga incomprensible.

Los caprichos egoístas
traquetean azarosos.

La lengua es un cartílago
y al igual que los músculos
debemos entrenarla.

Me acusan de herejía los políglotas.

Pero soy mortal, y eso ayuda.


6.-

Se intercalan palabras entre dos comentarios.
Nadie escucha lo que el otro dice.
Nadie quiere escuchar lo que el otro dice.

Ninguno está dispuesto
a limpiar  sus herramientas marciales,
sucias de la pólvora que ha contribuido
a justificar sus existencias.

El odio es tan finito como
las cámaras secretas de Sumeria.

Los pueblos diezmados
habitan en la sospecha
de las nobles intenciones
y en fatuos simulacros  ( simulacros fatuos)
de espíritus rastreros.  





Calderones -

Antes Colombia


Latinoamèrica




Tú que sufres la tiranía del caos,
que has sido testigo por derecho propio
de los abusos, de la ignominia,
de la violencia y la furia de malvados
y profanos, ruega conmigo,
para que la cría de víboras que mintió
repte por el fuego y Dios nos salve
de tanta letra escrita en diarios de la mafia
por la oligarquía preñada
de pestes y calderones,
que se alimentan con vil basura de albañal.

domingo, 8 de octubre de 2017

Arriesgo

Por supuesto, que hay más intentos de definir la poesía que lectores del género.
Arriesgo y sin que eso implique una afirmación taxativa y única, y digo que poesía es el poso residual que queda en la memoria genética del alma una vez que hemos olvidado los versos del poeta.

¿Qué hacen los poetas?

1.-  ¿Qué hacen los poetas?


Lo que un poeta herrumbra con su canto
son las fuerzas opuestas a la vida,
el conflicto de aquello que se hierve
en la fuga de su perpetración.

Lo que un poeta siembra por exégesis
es que no existen causas sino efectos;
preconiza el olvido,
la defensa del ser,
su crucifijo,
la escultura dinámica del nombre,
el altar de intenciones desqueridas
y avizora
los puentes que transfunden
su viva exaltación en artificios.

Poeta en consonancia con su tiempo:
En cada subrepción hay la palabra irrecusable,
un sostén de prosodias,
un barco que navega hacia el espacio
del que nunca debió haberse apartado.

El poeta ama lo que sufre ante el espejo:
la exquisita  fortuna de belleza
en la inmortalidad sesgada
que lo apabulla 
con opuestas tensiones y epidemias.

Vulnera las furtivas catedrales del idioma
convicto por fundar su propia lengua
como una religión inmaculada,
yermo al borde de un cielo trashumante.

Y cuando el poeta olvida que su oficio
es crear lo fulgente sublimado,
y escribe del amor
de los humanos,
como aquellos infaustos aturdidos 
que van a desovar a un mar colmado
de pérfido despecho, de traiciones
y sombríos rezagos del espíritu,
afina su badajo en diapasón
y su labio relincha y alza el vuelo.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

rotuladores


No conocía el Upanishad que se menciona (no soy una estudiosa de los hindúes de hecho creo que se van modificando con el transcurso del tiempo y nadie sabe exactamente qué dicen- ) ...



Vos de nuevo en la ruta descarriada,
de corazón, ya ves, de buena leche,
y aquí en mi dormitorio colapsada
por no querer llevarte a una colada

que no deja lugar a quien sospeche
que vivo entre tus cuerdas maniatada.

Te regalo mis cien rotuladores
que querría robarse el Rey Ladilla,
las líneas de mi rostro entre las flores
con cierto disimulo y apostilla

y me pintas en calle Delatores
con  el único dios de la pandilla.

Y aquí la peña, acota, se resiste
a creer que aún existen buenas gentes
que regalan amores (si no mientes)

y aplaude buenos gestos del que insiste.
Cerrado por derribo en la Utopía,
que ya termina y vuela  esta ironía. 

sábado, 9 de septiembre de 2017

¿Qué nos importa?

¿Qué nos importa Trump?
¿Qué nos importa Dylan?

¿Qué nos importan las aventuras de los monarcas
o la crueldad de los dictadores?

¿Qué nos importan los resultados del referendum,
las correrías de los deportistas,
las veleidades de los actores,
el resultado de la lotería?

¿Qué nos importa nada ni nadie a los honrados?
Acaso
si pedimos un poco de pan,
un cuarto de vino,
salud para sembrar la tierra ajena
y alimentar a nuestros polluelos
para que lleguen a ser libres, algún día.

Nuestra ropa está empapada de sudor,
la esperanza chinga por el orillo.
Renunciamos a las patrias
y nos llamaron cobardes.

No entiendo esa manía de que 
la vida se escabulla
en un teléfono, 
se filtre por imágenes de televisión, 
o siga soñando con las redes que nos atascan a su instante
porque somos presa fácil y abundante
para morder el anzuelo 
del show que debe continuar.
Las palabras como las cámaras
nunca se apagan.

Te hablaría de los brotes de los árboles del estío,
de la gaviota herida en la playa,
de un tierno amanecer en Buenos Aires.
Te hablaría del dogma ingenuo
y del fulgor amoroso del relámpago.
Te daría mis mejores augurios y bendiciones...ay, si pudiera.

Pero los veo pelear por nimiedades
que las bestias desconocen,
ensañarse por poca cosa: 
los matices del destello de una piedra pequeñita, 
el timbre de una voz.
Los oigo ir felices a la muerte con sus linajes,
sus drogas,
sus armas de fuego y su soberbia.
Los descubro renegando de su naturaleza y 
no entiendo que no entiendan el pudor
ante el inútil sacrificio que cometen.

Cayó el velo de la hipocresía
y perdieron la fe
por culpa de cuatro cerebritos malintencionados.

No sé si es eso o que no entiendo
que a nosotros
nos está vedado comprender
y deploro seguir fingiendo.

¿Cuánto daría por rehacer este mundo a mi medida?

Y no sé por qué no puedo:
porque no tengo tiempo,
porque no tengo ganas
o porque soy pobre
y a los pobres solo nos visitan las sombras del conocimiento
y en el cementerio de las calles 
siempre nos toca elegir la fruta descartada.

domingo, 18 de junio de 2017

rimas (germen de canciones)

El metro es un corsé.
Yo lo sé, yo lo sé.

La rima es pegajosa.
Pero qué cosa, cosa.

La anáfora un castigo:
mirá lo que te digo.


viernes, 16 de junio de 2017

Rulfo

Charla entre dos "escritores" de las redes sociales:
-Si te agarra Rulfo.
-¿Quién es Rulfo?

martes, 6 de junio de 2017

los monstruos nunca mueren

Los monstruos nunca mueren pero uno aprende a dominarlos y a dejarlos en su sitio, en reclusión perpetua.


(a raíz de un poema de Marzal)

lunes, 29 de mayo de 2017

jueves, 25 de mayo de 2017

ciclo

Si somos raíz
del viento
y espuma sin memoria
por qué contar
las noches y los días
con ábacos inútiles
para detener el serrín
del ciclo existencial
que nos atrapa.







Cuatro haikus o haikai

1.

Me ha herido un pétalo,
tu amor se hizo rasguño.
La noche cuela.


2.
Barco pirata,
la rueca de un molino
en la cabeza.


3.
Azúcar negro,
el invierno en mi pecho
riela que riela.


4.
Norte horizonte,
el cielo nos alcanza
en dulce espera.

martes, 23 de mayo de 2017

Con el heno en el cuerno


Con el heno en el cuerno



Pero no se fue.

Se quedó mirando la alfalfa

a través de la oscuridad quemante.

¿Adónde iba a ir tan atildadamente sola

y cubierta de vacío,

si la perseguía

el ronquido abominable del jabalí que agonizaba

con el heno en el cuerno?

domingo, 21 de mayo de 2017

TANKAI

Tankas

1
Recién casado
en la noche sin dueño
buscas tu alma.
No digas que está mal
cocer la carne cruda.


2
El muro ausente,
la imagen silenciada,
el ojo cínico,
la historia demandante,
el tempo de la  hierba.

3
Como una estrella
que aparta su mirada
también el mar
impide que sus olas
rasguñen tu figura.

4
La gratitud
de la interna plegaria
aguada en tinta.
Contra-Naturaleza
del más  puro vacío.


5
Confía en ti
eres lo definible.
La nada existe
Porque no puede ser

nombrada sin temor. 

jueves, 18 de mayo de 2017

martes, 16 de mayo de 2017

7 poemas de la ausencia . versión masculina

Siete  poemas de la ausencia.
La sed mojada




1
Haber sido alguna vez suyo,
es haberlo sido para siempre.

2

Te cito en mi memoria y te recuerdo
como unas bambalinas del pasado,
con toda claridad entre las sombras.
No sé si es posible acariciar un río,
y sin embargo,
su huella blanda,
su profundo cauce,
ocupan la pantalla de mi mente.

También sé que te evoco en mi memoria
y la distancia huele a sed mojada.



3
Hay un nido en el árbol de la calle
de un zorzal que escapó de su refugio
dejando  su reclamo a la intemperie.

Silbaba con pasión
cuando nosotros lo espiábamos
señalando su rojo vientre
de secretos clandestinos.


No quiero hacer metáforas avaras
ni quiero compararte con el ave
que abandonó su casa.
Espero tu regreso hasta la vuelta.
Nunca has sido la amante del invierno
y tus alas buscaron un sol nuevo.


4
Te escribo aunque no leas estas líneas,
porque quiero contarte algunas cosas:

El tiempo no alcanzó para reproches
muy justos de tu parte:

Fui un ingrato,
un pato del montón,
tal vez, un poco infiel de pensamiento,
 un egoísta.

Pero,
quiero decirte y que lo sepas:

Hoy regué las macetas del balcón,
acomodé la ropa al volver de la oficina
y saqué la bolsita de basura
en donde tiré, por costumbre,
(como hago cada día)
el papel que cuelgo con imanes
que reza como un mantra:
“Al fin, volviste”,
seguido por el nombre que te puse
en la intimidad de nuestro dormitorio.

Mañana, volveré a pegarlo
en la heladera,
 por si llegás  antes que yo.
Querida,
no he cambiado las llaves de la entrada.

Date prisa, por Dios,
y que así sea.


5
Te hablo
con una vanidad absurda
como si fuera el héroe de una guerra,
el  artista laureado,
omnipotente,
el Apolo mellizo de Artemisa:
la jefa de las Musas del Olimpo
con mi cítara
gastada de poesía.
Te canto con fulgor en la mirada,
con el hálito de voz que aún me queda,
y busco tu simpleza
entre las sábanas
del sitio donde estés acontecido.
Porque el viento es testigo del deseo
y nunca olvidarás
que fui tu azogue.


6

Ay, Madre de todos los cuentos,
dame tu consolación pueril
para persuadir al ausente.

Ay, Mitos de campanas que aúllan,
resuenen con la fuerza de los carceleros
llamándola por novena vez.

Ay, Señor de la Literatura,
devuélveme a mi  amado
perdido en la tiniebla.

Ay, lector de nimiedades:
Perdóname mi desafuero
y ampárame,
de la imperturbable inconsciencia
de quien espera lo imposible.

7

No despiertes del sueño,
La realidad es tan brutal
que exige olvido.

domingo, 14 de mayo de 2017

Utopías

Utopías

Explícame, por favor, la Utopía;
esa especie de accidente de la libertad extasiada,
apenas perdida de vista por la emoción del aplauso.

Explícame el territorio que ocupan el real y el absurdo,
vago punto de apoyo consternado
que no deja de mirarnos a los ojos
y va creando una obra de arte casual
con nuestros cuerpos de barro y agua.

Serán menester muchos escultores sin cabeza,
con vigor y dignidad de consagrados
para arrojar los pedazos al río
cuando esté seca la tinta  
que nos cubra y nos desnude

por segunda vez. 

martes, 9 de mayo de 2017

Bambalinas

Bambalinas

Te cito en mi memoria y te recuerdo
entre las  bambalinas del pasado,
con toda claridad ante las sombras.

No sé si es posible acariciar un río,
y sin embargo,
su huella blanda,
su profundo cauce,
ocupan la pantalla de mi mente.

También sé
que te evoco en mi memoria
y la distancia huele a sed mojada.

domingo, 7 de mayo de 2017

Los colores de la bandera

LA BANDERA

¿Será por los colores de la Virgen?
¿Será porque es el cielo en la mañana?
¿Será porque es pasión de multitudes
si en la cancha la vemos desplegada?

¿Será, tal vez, el sentimiento patrio
conque aprendimos en la escuela a amarla
y en Guerra de Malvinas la lloramos,
cortada entre los surcos de las balas?

Motivos no nos faltan, argentinos,
de sentir el orgullo de portarla,
escarapela afónica en el pecho,
enhiesta roca al corazón clavada.


II-


En la aurora fuiste águila guerrera,
viva llama que el deber enarbola,
en pasado, en presente y en futuro,
refundaste la Patria en cacerolas.

Bandera, modorrita dormilona
del Río de la Plata, de Misiones,
en zona de altiplanos y de sierras,
de pampas y de vientos hermanados.

A zarpazos, despierta el sentimiento:
el Sur es nuestro Norte, terco signo,
nuestra mirada amante y respetuosa
te sigue y te comanda en esta empresa
de ser pioneros de una Tierra Santa,
donde habitemos todos,
los ellos y nosotros,
los de enfrente,

sin miedos, sin prejuicios, sin tristezas.

la sin rostro



LA SIN ROSTRO.

La sin rostro acomete de tropel la bañera;

su piel encantadora: marfil que resucita

las venas, que se enmarcan por el gozo que espera

del morbo hacia el deleite, placer de estagirita

por motejar en sueños la voz de la sordera.


¿No ves que sus cachetes tremolan de alegría

por amor a las olas que sin prisa se exhiben?

La niña es un retrato de aquel que le decía

-encendiendo tizones de los que oteando viven-

que tirara sus ropas de rebato a porfía.


El pecho está a la vista de un cielo que especula

con doradas colmenas de sales presurosas.

Acaso el hombre ardiente que mira y la fabula

con cálido arrumaco la envolverá entre rosas,

pináculos letales de avariciosa gula,


su vara bien enhiesta,

a la hora de la siesta.

martes, 2 de mayo de 2017

Sáquenselo de la cabeza

CONTRA LA POESÍA.
(Sáquenselo de la cabeza)


No existe el poema original.
Sáquenselo de la cabeza.
Ninguno va a descubrir el sol,
la plenitud de los enamorados,
la magia del instante,  
la inmensidad del mar,
el aire seco.

No existen las etimologías del idioma.
Sáquenselo de la cabeza.
Son meros simulacros,
tosco engaño para calmar la angustia
que provoca  la sed curiosa de salobre lengua.
¿Quién puede saber de dónde vienen las ideas?

No existe la gramática.
Sáquenselo de la cabeza.
Cada uno ordena sus propios sustantivos,
los  bulímicos verbos,
los pronombres de la mudanza;
abusa del adjetivo porque las cosas son finitas
y exhibe sus escandalosos límites
enquistado en la naturaleza del amor
y el sonido de la muerte.

No existe el tiempo.
Sáquenselo de la cabeza.
Mañana será hoy.
Hoy será ayer y antes de ayer el eterno
olvido de las horas.

No existe la luz.
Sáquenselo de la cabeza.
Se alumbra la noche como puede.
Las velas se derriten en las sombras.
Las bombillas son efectos visuales
de electricidad en los agujeros negros.

No existe el viento ni el infierno.
Sáquenselo de la cabeza.
No existe incensario ni fogata.
No existe el otro si el riesgo es uno.
No existe la nada que todo lo relativiza.


En cualquier caso,
saboreando apenas el disgusto y
con la extraña acústica de la fulminación pendiente
llegarán Uds. a saber
de qué materia están hechos los poetas.

miércoles, 26 de abril de 2017

libros

DIJO A TAL COSA
DIJO B TAL COSA
DIJO C TAL COSA
YO OPINO QUE TAL COSA -un poco de cada uno-
*
y a eso lo LLAMAN LIBRO.

viernes, 21 de abril de 2017

Desgracias heredadas

DESGRACIAS HEREDADAS
                                                                           (I´m a fool to want you/
                                                                            I´m a fool to hold you/ 
                                                                            Such a fool to hold you/
                                                                            I can´t get along
                                                                            without you

                                                                                                      Frank Sinatra, Jack Wolf, Joel S. Herron




Anoche por la madrugada escuché un pilón de jazz:
Miles Davis, Satchmo, El Duque, 
y a mitad de camino,
con su timbre quebrado e inquietante:
a Billie Holiday, que me entristece una banda.

Después hojeé un librito de cuentos de Clarice Lispector.
No encontré el que buscaba: Felicidad clandestina.
Felicidad clandestina debe ser
el cuento que en más antologías de Clarice aparece.
En la mía no estaba.
O quizá lo busqué mal,
atrapada por las garras del insomnio.

También llamé a mi madre cruzando los sagrados límites
hasta el otro mundo
y le pedí que me ayudara a pasar una buena noche.
A mi madre le gustaba mucho el tango.
No por nacionalismo.  
Le encantaban las letras.
Era fanática de Marino aunque no fuese compositor,
e idolatraba a Malena
porque cantaba el tango como ninguna.

Poco, mejor dicho, casi nada,
le importaba la pose intelectual
de quienes recitaban poemas en La Paz.

A mí las milongas me hacen llorar.
No sé por qué me hacen sentir fatal conmigo misma.
Recostada, 
miro el ventilador de techo
inútil cuando está por llegar el invierno.
Si por lo menos,
giraran sus aletas como norias
se alejarían los negros pensamientos.

Mis deudas son incalculables
por intentar
ser cuidadosa y auténtica en mi empleo.
No vaya a ser que me despidan.

El tiempo se ha estancado en línea recta en las agujas.
¿Todavía quedan relojes con agujas?
Mi voz va perdiendo su tono espeso,
se vuelve errática en la armonía,
y eso
que cada día hablo menos y menos y menos.

Me cansa modular la palabrería.
Desde mi sitio se oye con nitidez
el rastrillo del empleado público
que está barriendo las hojas del otoño
y mí no se me ocurre un cuerno
para prologar la disertación ante la Uni.  

Me parezco a mi madre si estoy triste.
La vida cotidiana tiene
sus pequeñas desgracias heredadas.



Oda a la lavadora automática




ODA A LA LAVADORA AUTOMÁTICA.



Oh, diosa del Olimpo de la Casa.
Noble chicharra.
Gladiadora incombustible.
La Brigada de Mujeres Impacientes
te saluda
y da las gracias,
con voz trémula y vergüenza
por tu Linterna mágica.
No sea cosa,
que el lírico poeta
emblemático y brillante
diga ominosa
esta oda de amor y reverencia.
Centinela en metal,
libertaria de “zíngaras”
en la siesta.
Si es lícito compararte
al fiel cordero,
al marido amante,
te comparo
y que engulla el mezquino piletón
sus miserias,
su eco de pavor.
La libre expresión de
las paganas,
femínidos grumetes manifiestos,
sea el Numen,
que el servicio que prestas
nos regala
a la grotesca inercia
de gaviotas
de avatares cotidianos
y laureles.
Te redimo y corono,
humilde bienhechora,
dispuesta a acompañarnos
en el tramo bizarro
de las vidas,
que cóncavas en tu tambor
se exhalan.

Mapa conceptual para hacer poesía

MAPA CONCEPTUAL PARA HACER POESÍA.



Elija palabras adecuadas.
La sonoridad poética
es ineludible:
Si está demasiado cansado
puede optar por colores,
que no sean ni primarios
ni secundarios:
púrpura, lima, topacio,
siena o cobalto, por ejemplo,
y olores tenues,
graduales,
rescatados de la memoria.
A veces, la sinestesia,
la metonimia, ayudan.
Tampoco es cuestión
de andar diciendo que
lo que todo lo que huele sabe
y lo que se oye se mira.
No abuse.
Déjese de retóricas.
No olvide la cadencia y el ritmo.
Basta la salud,
diría mi abuela.
No mencione cielos estrellados,
caracolas,
gregario y sagrado,
besos, uvas o racimos,
pobreza, caderas.
-puede usarse entrepierna
pero nunca muslos-
si se quiere evitar la tentación de
copiar las odas ya escritas.
Trate de ser original
aunque nunca lo logre
porque no nos es dado merecerlo.
Corazón, viento, noche
-conviene que sean marinos-
no pueden faltan a los poetas
noveles o Nóbeles.
¡Que manía!
En lo sucesivo,
desestime los relatos
existenciales,
deje en paz a la luna
y haga el favor
de encender el televisor
una vez que termina
su poema.
Vea las imágenes del noticiero,
los arreglados juegos de azar
y los dramáticos problemas
pasionales de la protagonista
del culebrón,
también llamado "la novela"
mientras que durante la tanda
la persona más bella
le dicta
que marca de cerveza
le devolverá
los juegos de roles de
la edad perdida.
Verá orgulloso
como al día siguiente
de visitar la Casa del Gran Hermano.
le salen versos peores.
Se sentirá avergonzado
y aniquilará su ego soberbio.
Destruya su obra.


Y no hay nada que estimule más
a los entusiastas
que darse cuenta
(advertir, explicar,
fijarse,
determinar, precisar,
comprobar
u otros sinónimos similares
que se le irán ocurriendo),
que la buena poesía
no es cosa de menores,
no admite ligerezas,
ni espera señales del Infierno.

Verá, mi amigo,
que tendrá que ponerse
a trabajar de lo lindo.




Posdata:

Nótese la pequeña trampa
que acabo de hacer.
Cuando se invoca a Lucifer
en el Infierno,
alguien leerá dos veces
el poema
-el perplejo titánico del Tártaro-
antes de tirar los papeles
a la basura o cerrar el libro
para ir a alquilar una peli de acción;
y con esto ya fastidiaremos
bastante a nuestros
lectores ocasionales de versos afeminados,
que esperaban regocijarse
diciendo que la poesía
es aburrida
y está pasada de moda.

lunes, 17 de abril de 2017

De igual a igual

De igual a igual

Caballera en ruinas ofrece habitación,
templanza y fortaleza, en pública subasta.

Atención: prostitutos,
anarquistas furiosamente troquelados,
empresarios permeables,
solemnes criaturas del patio de los pobres.

Ustedes son el foco de mi última demanda,
mecida por el viento en la áspera tormenta.

El humo inveterado está fuera de juego.
Hospitales grasientos desdibujan la sombra,
la pista y la celada.

De igual a igual reclamo la luz del conventillo,
vestida con andrajos y con la lengua floja
de mi andar insolente.

La gota del tintero se esfumó 
en la cornisa de insulsas factorías vespertinas
y misales secretos abnegados

Mi casa está poblada por estatuas y adioses
apostada a la vera de un trivial desenlace.




foto: La Bella Otero 




La tos del invierno

La tos del invierno

No hemos tenido casa para amarnos,
ni camas con muñecas
ni guiños contumaces
ni teléfonos propios de manos libres faltos.

No guardamos el hielo en blancas cubeteras
ni puñales filosos de playas conquistadas.

Nunca hubo un loro en los balcones
ni préstamos tendientes a excomunión de murgas.

Jamás hemos gozado
blondos lechos nupciales
ni canciones remotas de progenie.

No hay belleza convulsa
en bocas insensatas condenadas a un santo.

Navegante del aire
con rostro abandonado en el mármol del ágora
de regiones distantes:

Devuélveme la fe por la palabra Amor,
ausente con aviso en las trenzadas vías
de las enciclopedias del pecado.
Enséñame a escribirla,
vocal con consonante, dos veces repitentes.

Mi papel está en blanco proclive al esperpento,
igual que un folio de noticias,
escrito en otro idioma de incomprensibles signos.

Por la tos del invierno:
cultívame la duda y la esperanza.






cubeteras: argentinismo por "cubiteras"
repitente: americanismo por "repetidor"

sábado, 15 de abril de 2017

Si para descubrir lo no nombrado



Si para descubrir lo no nombrado


Si para descubrir lo no nombrado
se debe avizorar el nombre tuyo
-que apenas roza el eco de un murmullo-
volverás del exilio desolado,


herbajo de un océano grabado
en las cartas de amor en que te intuyo
con la pluma mojada del arrullo
que cobije autopistas del pasado.


Un pasado ladino, endemoniado,
capaz de herir de muerte la alegría,
templado de nostalgia palidece


como un lánguido espectro despojado
de formas propias de la alfarería
que diagnostica el sexo de los peces.

A quien le quepa el sayo...

A quien le quepa el sayo…


Ay, relator de cuentas y collares,
de compases y ausencias sin aroma,
de vivos historiales y avatares:
guarda tu activa lengua en la que asoma

el semblante de duelos liminares.
¿Quién crees que te pagará la broma
de tesoros con barro en los ijares?
Vergüenza de tu sangre de paloma,

del parásito triste que consejas,
de las estatuas en ninguna parte,
de las musas que a secas adoctrinas,


de los puntos y comas con que añejas
el porvenir sin tiempo para odiarte,
del arte de vivir en bambalinas.



             








El crochet del destino

El crochet del destino 





Hubo alguien,
el día anterior a después,
que se quedó con una imperiosa mujer ajena,
-aunque yo nunca fui tuya-,
y que le quitó las mochilas al viento
para regalártelo entre bandadas
de negros gorriones,
dejándote solo en la pista de baile,
en el inesperado enjambre
de los hilos que tejen y destejen
el crochet invisible del destino.









Publicado en Poeticous.com 

lunes, 10 de abril de 2017

El Toro de Falaris

EL TORO DE FALARIS. 





Cuando, por fin te conocí,
(yo ya te amaba)...

el reloj de arena 
denegó marcar el viento del desierto;
los dictadores 
dejaron de importar
en nuestras vidas veladas 
por malas películas;
las castañuelas sonaron
por primera vez
como era menester;
cien fuegos de artificio
dibujaron figuras en el cielo,
en rituales que gastan
cualquier pandereta 
y cualquier abanico
de flamantes carnavales.
Oda imprescindible,
un señor con bastón
y sombrero,
tierno hijo de Satán,
indefectible,
aparecía entre roscas,
manipulaciones 
y versos de luna llena.
El precinto de sus obstinados tiradores,
amantes del merengue y las Lolitas
por gitano a desgano,
roía la corbata y los calcetines.
Sobre todo, 
era un esposo fugaz de peluqueras,
fornicador extravagante de albañiles,
codiciando becarias
como un lobo astuto 
que desea las verdes uvas 
de las bodegas costeras
y se toma el vino
de la boda 
sin pagar el precio del vaso.
Envidiado por los hombres,
arrobado por sus dioses
que no existen,
fabulador veterano de
corsarios frustrados
como abogados perdidos
en selvas de Salgari.
Patrón de la malicia.
Colchonero de albricias.
Nosotros fuimos sus testigos,
¿A dónde de dirigen
sus medias caídas
demoradas por el tiempo?
Las adolescentes corrían a sus brazos,
y él que sí
que sí,
que se deja querer
dando súplicas
para impedir ser atrapado en su sueño
de varón y libre 
y joven pero viejo 
arcabuz noctámbulo,
escéptico de amores sempiternos.
Estudiante perpetuo 
de enredaderas, casinos
y masonerías.
Peregrino y trovador.
Padre y madre de sus hijos,
viudo de sus exmujeres,
novio ausente,
fabricante de maniquíes,
maniqueo obvio
de payasos
con talón de Aquiles.
Aroma la ciudad su manzana
de las Luces.
Frescura marítima 
de pescador de red.
Fragante Dolce Gabanna,
Huelen a tinta indeleble
sus codos y rodillas.
Se acuestan con los mares
océanos y ríos,
sus costillas torcidas,
sus banderas redondas.
La pequeña espalda 
luce fuerte como pocas,
¡Si Sansón es tan frágil a su lado!
Debajo de su lengua 
un caramelo inmoto
taladra cada músculo virginal.
Y pierde el pelo,
pero no las mañas.
Encuentra duelos,
en corridas misteriosas
del toro de Falaris
en Las Rosas del poeta.
Nunca me ha confesado su amor,
su desconsuelo;
jamás un gesto, 
siempre una coartada
de seductor
bifurca el sino de la gloria.
Las llaves de la puerta de su casa
quedaron atascadas
en los bares de la esquina,
en copas de cristal,
manchadas de humedad
diacrónicas en la melancolía
del alcohol de quemar,
como hogueras perdidas.


Ciertamente estarás en el coro 
cantando el hallelujah, hallelujah...