El invierno congela las ventanas,
los amigos se van hacia otras partes,
el vino se avinagra y no repartes
carteadas esperanzas ni mañanas.
Las voces del romance son gitanas,
la razón de pensar es de Descartes,
los secretos condensan malas artes
y nadie vive acorde con sus ganas.
Se archiva el corazón en los estantes
con polvo de hojarasca y diccionarios.
Molestan las semanas los desplantes,
la afónica garganta, los rosarios,
la humedad de camellos inquietantes
y el seco agonizar de dromedarios.
Lu
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