PANTOMIMA.
Estaba ella tendida en el vacío,
cuando llegó a trocarse en esperanto
sobre un filo con órdagos de calle,
la dura realidad de pantomima.
Esta que ves, espejo tenebroso,
irradia apenas muecas del pasado.
El reflejo es sagaz y hasta inhumano
cuando atasca los ojos de la parva
sobre un tórrido velo de paisajes,
poblados de borrachos sin cogote,
que deniegan aquello que más callan:
No hay horizonte sin cicatriz agria.
Y espera, como esperan lo que esperan,
las fotos que serán, las que no han sido,
el tono de una voz hecha pedazos,
el verbo confesor, volatinero,
la infiel caricatura timorata,
los sueños por vivir y los vividos.
Estaba ella tendida en el vacío,
cuando llegó a trocarse en esperanto
sobre un filo con órdagos de calle,
la dura realidad de pantomima.
Esta que ves, espejo tenebroso,
irradia apenas muecas del pasado.
El reflejo es sagaz y hasta inhumano
cuando atasca los ojos de la parva
sobre un tórrido velo de paisajes,
poblados de borrachos sin cogote,
que deniegan aquello que más callan:
No hay horizonte sin cicatriz agria.
Y espera, como esperan lo que esperan,
las fotos que serán, las que no han sido,
el tono de una voz hecha pedazos,
el verbo confesor, volatinero,
la infiel caricatura timorata,
los sueños por vivir y los vividos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Abiertos para aclaraciones o correcciones en estudio, para uso exclusivo de la autora.
Si quieres enviar un correo electrónico o dejar tu comentario puedes hacerlo a la cuenta personal de Lucía, que aparece publicada en el perfil: luciangelicafolino@gmail.com.